Urbanidades… Contextos nacionales (+Video)

Comparte en redes sociales

“Hay pueblos que saben a desdicha. Se les conoce con sorber un poco de su aire viejo y entumido, pobre y flaco como todo lo viejo.”

Pedro Páramo, de Juan Rulfo

Mientras viajo junto a los demás usuarios en el sistema de transporte semi masivo de ciudad Juárez, reflexiono y me pregunto: ¿Qué no son las mismas personas que viajan en las llamadas ruteras (camioncitos escolares comprados al vecino país y puestos en servicio para el transporte urbano), desvencijadas, grafiteadas, en condiciones deplorables, con pasajeros escupiendo, hasta tomando cerveza, gritando, con merolicos a bordo, vendiendo de todo, en riesgo cotidiano de accidentes imprudenciales, abusos, asaltos? ¿Que pasó? ¿Por qué los llamados Ecobus, a lo largo de la ruta troncal se conservan limpios y en excelentes condiciones? Nadie escupe, ni grafitea, mucho menos ensucian o tiran basura.

José Luis Treviño Flores* / A los 4 Vientos

¿Será porque tienen aire acondicionado para los climas extremos? ¿Será porque los autobuses llevan cámaras de vigilancia? ¿Acaso los guardias de seguridad en los andenes? ¿La campaña previa a echar andar el sistema de transporte? ¿Las multas excesivas por dañar las unidades o invadir el carril confinado? ¿O todos éstos factores juntos? ¿Qué punto deseo abordar?

Servicio de Transporte Público de Ecobus en Ciudad Juárez. Foto: internet

Los usuarios no tienen ninguna intención de maltratar un servicio cómodo, limpio, incluyendo los adolescentes que ni siquiera hacen por sacar un marcador permanente, se sienten aclimatados, pese a que en horas pico van saturados, ¿Por qué? Simple, es un espacio donde puede trasladarse observando una infraestructura decente, donde puede sentir que es un ciudadano y no un animal metido a un carromato triste, destartalado, indigno. Entonces, sin más retórica, si me tratan como persona, reacciono como persona.

No estoy contratado por la empresa, ni es un ardid publicitario, el punto que quiero abordar es precisamente, que nuestras autoridades, en cada acción de política pública, no atienden que sus gobernados son personas y jamás se dirigen nuestros impuestos a la ciudadanización, sino a robar y abusar.

Calles con baches, oscuras, perros muertos, orines, excremento. ¿Como se exige a los ciudadanos que actúen como tal? Si yo municipio hago mi trabajo y pongo ejemplo realizando una limpieza profunda para erradicar la insalubridad, obligo a las empresas a cumplir con las normas ecológicas y a los dueños de los lotes baldíos a cercar y cuidar.

Chatarra rodante los camiones de transporte urbano público de Ciudad Juárez. Aún así autorizan el aumento de las tarifas en un sector que opera unidades a punto del colapso, sin placas, con concesiones rentadas y con rutas insuficientes. Foto: internet/ Detrás de la nota

Un municipio responsable no comienza multando a los ciudadanos, ni sube los impuestos, ni amenaza con embargos, comienza por resolver los problemas y luego podrá tener la autoridad para exigir. ¿Pero qué estoy diciendo? ¡Estoy hablando del primer mundo! No, estoy hablando de que las personas no somos ignorantes, sabemos actuar en reciprocidad cuando se dignifica el trato, aunque sea el Ecobus un microcosmos, es un ejemplo de ciudadanización, que conviene a la empresa, si, pero ¿acaso no es conveniente vivir en salubridad y decencia? No, a la clase política no le conviene ni le importa, mientras seamos tratados como animales y normalicemos vivir en la porquería, crezca la inseguridad, el crimen organizado y tengamos miedo a un sistema de justicia corrupto y corruptor, seguiremos siendo presa fácil.

Hagamos un poco de historia:

Mestizos, indígenas, negros, españoles y criollos en la época de la Colonia en México. Imagen publicada en internet por La Biblioteca Digital del Ilse

Después de 207 años, los pueblos indígenas, la gran masa mestiza, seguimos bajo el yugo déspota y racista de la clase criolla que sigue ostentándose cono única dueña del territorio nacional. Ya durante la guerra de reforma mostraron cuan entreguistas y cobardes son, al poner en manos extranjeras el gobierno. Sí, en su momento Benito Juárez resistió, solo para volver a entregar el control a los mismos criollos cobardes. La revolución igualmente cede espacio a una nueva oligarquía, más experta en asesinar a cada caudillo del pueblo, utilizado y desechado. La decena trágica se extiende hasta nuestros días, pasando por Luis Donaldo Colosio, los Ruiz Massieu y cada periodista y luchador social, traición tras traición y asesinato tras asesinato, ¿el objetivo?: continuar saqueando el país.

Cuando me pongo a pensar seriamente el porqué tanto la clase política como la oligárquica nacionales son tan ignorantes, reflexiono y llego a la conclusión de que además de la moral católica, un poco de las encomiendas y un mucho de vasallaje intrínseco, amén de la pendejez crónica, que por cierto los invito a leer el ensayo de mi hijo Luis Cuauhtémoc Treviño acerca del pendejismo, mejor expresado por él.

A lo mejor dirán que insisto demasiado, pero los ricos mexicanos, la gran mayoría aún piensan que el dinero es la salvación y no un territorio compartido; aún siguen buscando ‘el dorado’ cual ambiciosos exploradores absurdos, sin entender que las empresas canadienses ya se lo llevaron. Los hijos de papi y los papis, nada más piensan en seguir disfrutando de placeres y delicias carnales, excesos y lujos sin percibir que a la larga los otros ricos del mundo los van a dejar sin nada, con el engaño más viejo de la historia: -“Tu empresa valer mucho, ser muy competitiva, yo absorber tu capital y hacerte más rico, tu no preocuparte por nada, tu disfrutar, yo administrar, tu ser libre y feliz, yo encargarme de tus empleados”. Y…¡Zaz!, el país ya no es nuestro.

Hoy por hoy seguimos observando discursos y posturas clichés embarrados hasta el empalagamiento, por ello es necesario mantener la lucidez.

Apenas se acaba de escribir una nota acerca de la reforma educativa o la energética, de alianzas ridículas del PAN y el PRD, de arribismos, de justificaciones retrogradas ante enriquecimientos ilícitos, de  incompetencias institucionales y vuelven a la misma.

El presidente Carlos Salinas de Gortari despoja a Carlos Jongitud del liderazgo en el SNTE e impone como nueva cacique del SNTE a la maestra Elba Esther Gordillo, quien había escalado posiciones de poder en el sindicalismo magisterial colgada del brazo de Jongitud. Foto: internet

Como Aurelio Nuño, el secretario de educación del gobierno peñista, quien acaba de declarar que el atraso educativo es culpa de los gobiernos panistas federales, que se están venciendo resistencias, que dichos gobiernos entregaron la rectoría de la educación, que las cuotas escolares no son obligatorias, que (palabras textuales) “sirven de  apoyo si los padres de familia acuerdan aportar conforme a sus posibilidades para beneficio de los planteles”. No sirven de apoyo, sirven para todo, porque son los padres quienes sustentan la escuelas. Si los padres no dan cuotas no hay nada, nada, entiéndalo señor secretario, nada. Y durante décadas el Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) siempre ha influido en la rectoría, ¡Dígalo! Tal como es, el que ahora el gobierno de Peña Nieto decidiera hacer a un lado a Elba Esther Gordillo, no quiere decir que antes de los gobiernos panistas el PRI no haya dejado siempre muchas decisiones a la organización sindical. ¡Por favor!, fue precisamente el PRI quien negoció con Elba contra Jonguitud, Carlos Salinas, fue el bastión también contra “La Quina” ex líder del sindicato de PEMEX, en calzones lo sacaron de su casa y a la maestra Gordillo detenida vergonzosamente en un aeropuerto.

Nuño ahora habla de calidad, no hay calidad, hay persecución y las resistencias que él menciona se están venciendo, son el poco orgullo y una dirigencia endeble de los sindicatos, que van quedando en franca humillación.

Y que un niño de 10 años, le diga al secretario de educación en su cara: “¡No a la reforma educativa!”, aunque el director de la escuela visitada haya dicho al padre del niño: “Muy bien utilizado el jovencito” para decir algo que ‘compete a los adultos’. Ese es el problema, a los niños se les endilgan reformas que determinarán un futuro de esclavitud manufacturera, y nadie nunca les pregunta si están de acuerdo en ser esclavos de empresas extranjeras y del outsourcing, no tendrán derecho a organizarse ni a defender contratos colectivos; más bien hay que decirles a los niños y niñas que ese es el negro futuro de su país en manos de neoliberales como Nuño, quien ridículamente está considerado como presidenciable.

Volviendo a mi viaje en el bus aclimatado y cómodo, aún sigo viendo por la ventanilla los perros muertos, gente en los cruceros vendiendo hasta el servicio de limpiar los parabrisas, niños que ofertan fruta en bolsas de  a 20 pesos, los niños que no van a las escuelas de ‘calidad’; de pronto me siento como en el cuento del Guarda Agujas de Juan José Arreola y en algún pasaje de Pedro Páramo.

La realidad nos alcanza palmo a palmo y no estamos precisamente en un realismo mágico que paradójicamente lo es.

Me bajo del Ecobus y debo enfrentar el engaño educativo mientras con nostalgia observo a mis compañeros usuarios que caminan de ida o de regreso a afrontar otros engaños… Pienso, la realidad nos alcanza día con día y la brecha es más profunda cada vez. Mi ciudad se debate entre la furia incontenible de muerte y el espejismo del “sueño americano”. Crecen las plazas comerciales y los casinos, vayan a saber de dónde, la raya invisible, el muro de la desigualdad es tan espeso como la imposibilidad.

“Es mejor una verdad dura que un engaño; con la verdad se llega a sanar, con la mentira a enfermar. A veces una verdad duele, pero una mentira mata lentamente”:  María José Ibañez

Imagen de portada: “Perro callejero”, el abandono en Ciudad Juárez. Foto: Cuatoscuro/SinEmbargo.

* José Luis Treviño Flores, Coordinador Académico en el subsistema de secundarias.


Comparte en redes sociales