Un compendio de crímenes gubernamentales

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En un informe presentado el 25 de junio pasado, por la Oficina para Derechos Humanos y Democracia del Departamento de Estado, dedica 40 páginas a México, y en el mismo se exponen de modo destacado los casos de Tlatlaya y Ayotzinapa, entre otros sucesos graves.

José Francisco Gallardo R. / Reflexiones de un general posdoctorado / Forum

Es un compendio de los crímenes que han puesto contra la pared a Enrique Peña Nieto (EPN) y de los rezagos en las reformas en materia de seguridad y judicial en buena parte de la república.

Casualmente EPN fue intervenido de emergencia en el Hospital Central Militar para extirparle la vesícula biliar: derrame de bilis es causada por trastornos emocionales tales como “penas o corajes” que repercuten en el hígado alterando su función.

Retomando, los casos referidos son puestos como prueba de los abusos y la violación a los derechos humanos hechos por las fuerzas de seguridad del Estado mexicano, principalmente por el Ejército: hubo numerosos informes de que el gobierno, o sus agentes, perpetraron asesinatos arbitrarios o ilegales, a menudo con impunidad, asienta el texto, en el que resalta el alto grado de corrupción e impunidad que existe.

Señala que los grupos delictivos también fueron responsables de numerosos asesinatos, a menudo actuando con absoluta impunidad y en alianza con las autoridades locales. Sostiene el informe en alusión al caso Ayotzinapa.

La impunidad por la violación de los derechos humanos persiste en México con muy bajos índices de enjuiciamientos o rendición de cuentas en todas las modalidades del crimen, señala el informe.

Refiere casos de ejecuciones extrajudiciales, desapariciones forzadas de personas, tortura y abusos en general, que implican a las fuerzas armadas y la policía.

Añade que esta situación parece no hacer mucha diferencia con el clima de violencia que marcó al sexenio de Felipe Calderón Hinojosa, con miles de ejecutados, desaparecidos y torturados.

TLATLAYA FUSILADOS

Dos de los masacrados en Tlatlaya (Foto: CNN México).

El secretario de Estado, John Kerry, pidió a los líderes políticos “mirar objetivamente este reporte”, adelantándose a las molestias que el documento puede causar en la sensible piel de muchos gobiernos, incluidos algunos con los que trabajamos muy estrechamente.

“Mi consejo, para cualquier líder que está molesto por estos hallazgos, es realmente examinarlos, observando las prácticas de su país y reconocer que la mejor forma de cambiar lo que piensa el mundo y la forma de evitar estos juicios es cambiar lo que está ocurriendo en sus propios países”, apuntó.

Tlatlaya y Ayotzinapa se exponen como dos casos en los que la violencia e impunidad desde las fuerzas armadas, y los abusos y la convivencia entre autoridades locales y estatales con el crimen organizado, demuestran que la lucha por los derechos humanos y el estado de derecho sigue dejando mucho que desear en México.

A diferencia del informe de 2013, donde el reporte tuvo un énfasis en la preocupación por el surgimiento de las autodefensas en los estados de Michoacán y Guerrero, en esta ocasión los casos de Tlatlaya y Ayotzinapa se presentan como ejemplos de que en México ha sido incapaz de escapar de su pasado violento y que los abusos y la violación a los derechos humanos, a manos no sólo del crimen organizado, sino también de las fuerzas militares y policiales, son la constante.

A manera de descargo, el informe reconoce que en las investigaciones para esclarecer estas dos tragedias, EPN aceptó el acompañamiento de la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH) y de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.

Además, reconoce el interés del gobierno en entrenar a sus fuerzas armadas y policiales en el terreno de los derechos humanos, y al hecho de poner fin al fuero militar en casos de desaparición forzada.

La tortura

El informe hace eco al reporte presentado en mayo de 2014 por el relator especial para casos de tortura de la ONU, según el cual la tortura sigue siendo una práctica sistemática en México, de 2003 a 2013 aumentó 600 por ciento. Lo que provocó un duro desencuentro entre EPN y el relator.

Conclusión

MARCHA TLATLAYA APOYO MILITARES

El gobierno de México tiene esquizofrenia por firmar tratados sobre derechos humanos, sin embargo, no los respeta, nunca los ha respetado.

La intervención de la CNDH y de los organismos internacionales de derechos humanos para esclarecer casos de violaciones a los derechos humamos, son una simulación, pues el gobierno paga miles de millones de dólares para maquillar su actuación en sus compromisos internacionales con los derechos humanos.

Casos como el fusilamiento de civiles en Tlatlaya, la desaparición de los 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa y otras masacres ejecutadas durante esta administración, así como las cientos de detenciones arbitrarias denunciadas por organismos autónomos y organizaciones civiles reflejan que la impunidad en la cual quedan los abusos y la corrupción son un problema serio en México.

La violación a los derechos humanos, la injustica, el abuso de poder es el lubricante que hace funcionar la maquinaria política en México.

El informe coincide con los nueve meses transcurridos desde la desaparición de los 43 estudiantes de Ayotzinapa. ¡Nada ha pasado! Pero nos encaminamos al colapso total del Estado.


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