Tras la pandemia, se aprueba nueva etapa del megaproyecto estratégico en ciencia e hidrocarburos del Golfo de México (Video)

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El gobierno mexicano decidió ampliar un año y medio más, en tiempo y recursos, el megaproyecto que provee información científica de importancia estratégica nacional y que además es relevante en el caso de derrames de hidrocarburos (petróleo, gasolinas y diésel) en aguas profundas del Golfo de México.

 

Plataforma de Pemex frente a las costas de Campeche, en el Golfo de México (Pemex).

 

4 Vientos / Todos@Cicese

Foto destacada: Ciencia, tecnología y herramientas de punta se generan en México mediante la reanudación del megaproyecto (Cicese). 

 

Ensenada, B.C., México, viernes 22 de abril de 2022.- El Doctor Juan Carlos Herguera García, especialista del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (Cicese), y responsable técnico del Consorcio de Investigación del Golfo de México (CIGoM), informó la decisión del gobierno federal de apoyar el megaproyecto que inició cinco años después del desastre ambiental que provocó la explosión y hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon -de la empresa British Petroleum (BP)- el 20 de abril de 2010.

Ahora, la ampliación de la investigación que estaba pendiente por el paro que obligó la pandemia Covid-19, está centrado en nuevos retos, como el desarrollo de plataformas observacionales y modelos computacionales que ayuden en las tares de contingencia de derrames de petróleo en las aguas profundas del Golfo de México.

Asimismo, forman parte de los nuevos proyectos científicos del Consorcio que se realizarán a lo largo de 18 meses, con una inversión de poco más de 138 millones de pesos:

I.- Adecuar y mantener operando la plataforma web para visualizar en tiempo real variables oceanográficas capturadas por boyas, planeadores submarinos, radares y equipo de percepción remota, son cuatro objetivos fundamentales de la ampliación de recursos públicos que se otorgarán este año al

II.- Mejorar y mantener en operación el “Atlas meteorológico del Golfo de México para plantear escenarios de derrames”.

III.- desarrollar modelos físicos de análisis de dispersión -en modo pronóstico- de posibles derrames de hidrocarburos.

 

 

IV.- Incorporar un protocolo de intervención de las plataformas de observaciones oceanográficas y modelación numérica, que permitirán elaborar planes de contingencia ante derrames de hidrocarburos.

La ampliación al proyecto original “Implementación de redes de observaciones oceanográficas (físicas, geoquímicas, ecológicas) para la generación de escenarios ante posibles contingencias relacionadas a la exploración y producción de hidrocarburos en aguas profundas del Golfo de México”, que operó de 2015 a 2021 con un presupuesto de mil 500 millones de pesos y dio vida al CIGoM, permitirá igualmente:

V.- Atender -de forma más precisa y enfocada- la demanda original de la industria petrolera, particularmente Petróleos Mexicanos (Pemex), para evaluar los impactos de derrames de hidrocarburos a gran escala en la Zona Económica Exclusiva del Golfo de México.

Adicionalmente, la extensión permitirá poner a prueba el conocimiento adquirido por el proyecto, así como las herramientas y metodologías analíticas y computacionales desarrolladas por el CIGoM a favor del gobierno mexicano y las empresas que requieren información del océano en tiempo real respecto a:

1.- Una visión de futuro para la gestión sostenible del golfo de México; 2.- problemas derivados del calentamiento de los océanos; 3.- la acidificación del mar; 4.- los afloramientos algales masivos (conocidos popularmente como “marea roja”); 5.- la predicción más acertada de las trayectorias de huracanes y, 6.- cumplir con los compromisos adquiridos internacionalmente con los Objetivos de Desarrollo Sostenible 2030.

El Doctor Juan Carlos Herguera recordó que la explosión y hundimiento de la plataforma Deepwater Horizon -de la empresa British Petroleum (BP)-, causó una fuga que se logró contener luego de tres meses, periodo en que se liberaron cerca de cinco millones de barriles de crudo.

 

La plataforma “Deep Wather” y su enorme secuela de tragedias en vidas humanas, heridos y contaminación ambiental (Foto: AP).

 

Esto provocó uno de los mayores derrames accidentales de la historia en el Golfo de México, creando una de las catástrofes ambientales de mayor magnitud en las aguas del golfo y cuyas consecuencias aún están por solventarse.

 

“Este excepcional derrame conjuntó los esfuerzos gubernamentales, de la industria petrolera y de la comunidad científica. En México, el Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología (Conacyt), junto con la Secretaría de Energía (Sener), lanzó una convocatoria pública de investigación multidisciplinaria a través del Fondo Intersectorial de Hidrocarburos”, recordó el especialista del Cicese.

 

Tras el proceso de selección de propuestas, el Fondo decidió financiar el megaproyecto propuesto por el Consorcio de Investigación del Golfo de México, en el que el Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) fungió como responsable técnico.

Se inició así, de marzo de 2015 a septiembre de 2021, un trabajo intenso de colaboración con el CINVESTAV-Mérida, el CIDESI, el Instituto de Investigación Oceanológica de la Universidad Autónoma de Baja California (IIO-UABC), el INECC, Bajainnova y los institutos de Biotecnología, de Ciencias del Mar y Limnología, de Geofísica y el Centro de Ciencias de la Atmósfera –todos de la UNAM-.

La meta fue desarrollar y poner a prueba herramientas y metodologías de observación de las variables esenciales del océano en tiempo real y continuo, así como caracterizar la línea base ambiental de sus aguas y sedimentos, contaminantes y estructura de las redes tróficas.

Todo ello mediante 22 campañas oceanográficas y diversos estudios de campo, así como modelos computacionales para simular escenarios de derrame.

 

El trabajo, en una de las 22 campañas oceanográficas hechas durante la realización del megaproyecto (Cicese).

 

A las instituciones científicas originales se sumaron otras nueve organismos internacionales y 16 nacionales, lo que integró una de las mayores fortalezas del CIGoM: un grupo multidisciplinario e interinstitucional que agrupó a más de 300 investigadores, estudiantes, postdoctorados y técnicos vinculados al proyecto.

Así, con ayuda de los modelos computacionales de los escenarios de derrames, las observaciones y los experimentos, se elaboraron mapas de vulnerabilidad de especies marinas de interés, al igual que regiones y ecosistemas en la Zona Económica Exclusiva del Golfo de México, cartografía que se puede consultar en una colección literaria.

También se aportó al conocimiento de la degradación natural de hidrocarburos a través de consorcios bacterianos, y se recabó información que da cuenta del estado ambiental del Golfo de México.

 

“Ese enorme trabajo se sintetizó en un Atlas electrónico, el cual ofrece pormenores de los subproyectos, servicios, publicaciones y posgrados asociados que se pueden consultar en el sitio web del consorcio”, destacó el investigador del Cicese.

Los resultados de la asociación científica –destacó finalmente Herguera García-, favorecieron la ampliación en tiempo y recursos en cuatro objetivos puntuales, que son:

A.- Las observaciones en tiempo real de variables esenciales; B.- su aplicación en áreas meteorológicas y oceanográficas; C.- el desarrollo de modelos de pronóstico; D.- un protocolo de atención a las labores de contención de posibles derrames de hidrocarburos a gran escala en el Golfo de México.

Todo ello procurando un equilibrio entre las necesidades de la industria y los objetivos científicos y tecnológicos del país, acciones en las cuales ahora se profundizará con la aprobación de una nueva ampliación del megaproyecto.

 


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