SUAVE MATRIA: Carlos Loret de Mola: aportaciones a sus juicios innobles.

El neoliberalismo, esa tendencia o corriente específica del capitalismo globalizado, actualmente en vías de ser sustituido por otro sistema o por modalidades inéditas de operación política y económica dentro del mismo capitalismo, se corresponde con una ideología dominante centrada, entre otros, en los siguientes principios y comportamientos:

Crecimiento económico ilimitado o la aspiración a él;

Acumulación desaforada o excesiva de bienes materiales o consumismo;

Mercantilización de todo quehacer humano;

Maximización del lucro en actividades tanto legales como ilegales;

Individualismo o la focalización en los intereses personales desestimando los de la comunidad;

Indiferencia a los problemas sociales y económicos que afectan a la población más vulnerable;

Búsqueda del éxito, el triunfo o la superación personal sin importar los medios para conseguirlos;

Imposibilidad de creer que hay acciones que se realizan por un auténtico sentido del bien común y no en beneficio propio.

Beatriz Aldaco/ 4 Vientos

A Carlos Loret de Mola le habría gustado que el presidente Andrés Manuel López Obrador fuera una especie de robot; que, a diferencia de cualquier otro ser humano, no tuviera una historia; que no hubiera tenido padres que le heredaran algún bien, ni hermanos e hijos que han hecho y hacen lo mismo que miles: trabajar y construir un patrimonio; que no fuera, como lo son millones, dueño de ninguna propiedad; que apareciera envuelto en trapos y descalzo en las conferencias matutinas por aquello de la confusión que suele representar para algunos el término austeridad, aun cuando el diccionario de la RAE lo describe muy bien.

Inhabilitado para comprender las razones históricas que respaldan el urgente desarrollo de la olvidada región del sureste del país (cfr: “la indiferencia a los problemas sociales y económicos que afectan a la población más vulnerable”), no se le ocurrió otra razón para explicar el proyecto del Tren Maya que una serie de pensamientos automatizados producto de su inmersión en la burbuja ideológica neoliberal, como éstos: “es imposible que el presidente haga algo sin buscar un beneficio personal”;  “no hay gobernante que haga una obra sin que lucre con ella”; “el apoyo a la población más desprotegida es populismo”.

No pierde el tiempo Loret de Mola en información sustancial: los 1500 kilómetros de construcción del tren lo tienen sin cuidado, la superficie de territorio que impactará el paso del tren no le parece relevante, el número de entidades que se verán favorecidas con la obra (Quintana Roo, Yucatán, Campeche, Tabasco y Chiapas) no es algo que le importe. Tampoco le interesa el impacto económico, los beneficios locales y nacionales que acarreará la operación del proyecto, los principios de sustentabilidad y protección ambiental que están en la base de la construcción de la obra. Nada de eso.

Lo único que le interesa a Carlos Loret de Mola son los 12 mil metros cuadrados ubicados en Palenque, Chiapas, que Andrés Manuel López Obrador recibió como herencia de sus padres y que a su vez él ya heredó a sus cuatro hijos. Pues bien, con ello el periodista logra una estruendosa conclusión: AMLO creó el proyecto del Tren Maya para elevar la plusvalía de su propiedad. Sí, señoras y señores, así mismo, así lo dijo y lo ha repetido atronadoramente una y otra vez.

Pues bien, comprensivas y colaboradoras que somos, le damos aquí otras ideas al exestrella de Televisa para que desarrolle en el futuro:

“AMLO cuida el precio de la gasolina porque él también le echa combustible a su carro”.

“AMLO desarrolla proyectos para no contaminar el aire porque él también respira”.

“AMLO construyó los segundos pisos en la CDMX porque siempre le ha gustado cómo se ve la ciudad desde arriba”.

 “AMLO construyó el aeropuerto Felipe Ángeles por si a él se le ofrece de pronto hacer un viajecito”.

“AMLO creó el programa Sembrando Vida porque le gustan mucho las frutas”.

“AMLO creó el programa Jóvenes Construyendo el Futuro porque qué tal si a su hijo menor le da por no estudiar ni trabajar”.

“AMLO subió el salario mínimo para beneficiar a los empleados que trabajan para él”.

“AMLO inauguró el tren de la Línea 3 de Guadalajara para usarla si se le descompone el carro cuando ande en esa ciudad”.

“AMLO no quiere presencia ilegal de la DEA en México porque le cae gordo no poder hablar con ellos en inglés”.

“AMLO dio apoyo directo a 190 mil pescadores por si alguno se acomide y le pesca un Pejelagarto”.

“AMLO creó la empresa pública Internet para todos porque es una lata para él no poder comunicarse con su esposa cuando anda visitando pueblos apartados”.

“AMLO creó el Programa Nacional de Reconstrucción que atiende a la población afectada por los sismos de 2017 y 2018 porque en su domicilio particular hay una grieta”.

“AMLO creó el Banco del Bienestar que proyecta la construcción de sucursales en los lugares más apartados, porque es una lata no poder sacar dinero del cajero cuando anda visitando las poblaciones más pobres”.

“AMLO da becas a estudiantes del COBACH porque ahí va a estudiar su hijo menor”.

“AMLO fortaleció la Coordinación Nacional de Protección Civil, no vaya a ser que su casa se inunde, se incendie o se caiga por un sismo algún día”.

Conclusión loreteana:

“AMLO no debería hacer nada en beneficio de los mexicanos porque como mexicano podría salir beneficiado”.

Beatriz Aldaco. Escritora, profesora de literatura y editora. Originaria de Ensenada, Baja California, radica actualmente en Sonora. Es autora de la columna periodística «Suave Matria».

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