Se descompuso la ‘caja china’; ¿cómo saldrán de ésta?

Comparte en redes sociales

Más allá de la gran farsa en la cobertura mediática realizada por noticieros Televisa, más allá de las voces puntuales de cada organización noticiosa responsable que logró frenar el enorme fraude informativo impulsado por el consorcio más poderoso de Latinoamérica, sin pudor alguno, sin moral alguna, sin importar nada se involucró a una de las instituciones castrenses nacionales permitiendo ésta jugar el rol de ‘corre ve y dile’ sin protocolo alguno.

José Luis Treviño Flores* / A los 4 Vientos

Es una vergüenza de dimensiones bíblicas, el mundo entero a través de los medios más importantes y de influencia global, manifestaron su repudio a tal reality show de la ‘inocente criatura Frida Sofía atrapada entre los escombros del colegio Rébsamen’.

Nosotros pensábamos que vivíamos en un mundo de desinformación y manipulación, en fantásticas historias propias de la Rosa de Guadalupe, que el pueblo de México atesoraba los melodramas ridículos y retrógradas, pero no, quienes aún viven en esa burbuja inverosímil son los productores y propietarios de la empresa Televisa. Las redes sociales, las verdaderas protagonistas de las coberturas emergentes ante la tragedia nacional, dejaron muy en claro y contundente que la televisión dejó de ser la panacea de la información, menos Televisa, el emporio televisivo estaba convencido de que México se encontraba en la monocromía del siglo pasado, en el blanco y negro de la telenovela “La Recogida”.

Lo sabíamos ya, claro que sabíamos de la millonaria inversión del Estado mexicano y de la propia televisora y sus filiales para intentar tergiversar cada acción corrupta y fraudulenta para tratar de mantener posicionado a uno de los gobiernos más despóticos de la historia nacional, pero nunca imaginamos un ‘harakiri’ tan preciso y certero, jamás pensamos cuan estúpidamente desnudarían su maquiavélico y cotidiano actuar en contra de los mexicanos, en directa complicidad con una de las instituciones que debiera salvaguardar la seguridad nacional con el más alto perfil de honrosa y sublime imagen. No conformes con eso, el presidente sale a organizar una ridícula cadena humana de cajitas del DIF para ‘poner ejemplo’ de trabajo en equipo, en otra muestra más  de la ignorante apreciación que tienen de nosotros la sociedad civil, que por mucho hemos superado a cada ‘iniciativa’ gubernamental o mediática. De éste atolladero no salen ya, ni siquiera donando recursos electorales a la necesidad de reconstrucción, porque ello no es heroico, es una obligación. Ni siquiera que intenten los partidos o el gobierno federal, vendernos la imagen de Mesías, que no salga el poder Ejecutivo a tratar de remediar cada estupidez cometida, con acciones que debió realizar desde el principio (si es que lo hace) porque es su trabajo y no por ello se le enmarque como paladín de la justicia.

Todos estamos de luto y no tenemos palabras suficientes para decir cuanto lamentamos la pérdida de vidas, con profundo respeto escribo éstas líneas y comparto mi admiración por cada compatriota que ha permanecido día y noche en busca de alguien más, que de señales de aún existir. Está de más decir que no se rindan, porque es evidente en todo momento. Tampoco se olvidará la ignominiosa postura de quienes atentaron en contra el dolor y la desesperación.

“Si tengo que escoger entre la enseñanza del dolor y la insensibilidad, prefiero lo primero.”

Imagen de portada: Rescatistas en el colegio Enrique Rébsamen. Foto: Ángeles Torrejón/ Proceso

* José Luis Treviño Flores, Coordinador Académico en el subsistema de secundarias.

 


Comparte en redes sociales