SALTO CUÁNTICO: predicadores de odio

 

“Es más fácil engañar a la gente, que convencerlos de que han sido engañados”

Mark Twain

 

Que escuche quien tenga oídos; que vea quien tenga ojos. Llegó a mis redes un video (verlo abajo) que fue tomado en una misa católica, previa a las elecciones 2021 en el estado de Chihuahua. Antes de abordar el video y el tema en sí, quiero aclarar mi profundo respeto por el pueblo católico. Yo mismo fui educado en dicha religión.

 

Foto: DreamsTime

El púlpito se convierte en tribuna y los sacerdotes en pregoneros ideológicos a favor de una clase política despótica, que al amparo de un discurso hipócrita a “favor” de la vida y la familia, incidieron en el ánimo de la votación (Foto: DreamsTime).

 

José Luis Treviño Flores/ 4 Vientos / Foto destacada: Sacro y Profano.

Recordando una frase de Jesús, que, por cierto, parecen olvidarla los representantes de dicha congregación. No así mi padre, que me llevaba los domingos a misa en la Catedral de Chihuahua. Recuerdo perfectamente a mis escasos diez años, estábamos en pleno sermón, cuando el sacerdote abordó un tema que tenía que ver con algo del comunismo. Mi papá se levantó como resorte, me tomó de la mano y me jaló afuera de la catedral. Yo apuradamente, le pregunté por qué nos habíamos salido. Al pie del Quiosco, se agachó y me dijo en tono serio: –A Dios lo que es de Dios y a César lo que es del César. –No entiendo, le dije. –Mire mijo, vámonos a comer barbacoa, ese padre parece que no pasó por el seminario.

Me quedé igual en ese momento y a esa edad, pero al crecer y valorar las palabras de Jesús en boca de mi padre, agradecí tenerlo y saber que mi papá, que estudió hasta tercero de primaria, sabía perfectamente diferenciar su fe a sus convicciones ciudadanas. Él nunca militó en ningún partido, odiaba a los candidatos, cada vez que llegaba a casa algún político, abría la puerta decidido y le decía: -No trate de venir a hacerme pendejo, porque pendejo ya estoy.

Al igual que mi padre, mi abuela paterna, Doña Chabelita, era la líder católica de la colonia Las Granjas. Cada año ella organizaba las fiestas patronales, la navidad, la adoración al niño Jesús, daba aguinalditos, motivaba a el respeto religioso y jamás observé mezclar alguna ideología o activismo fuera del fervor religioso.

También recuerdo que mi abuela me trajo desde la Basílica de Guadalupe, un escapulario y me dijo: –Mire mijo, llévelo a que lo bendigan. Así lo hice, fui a la iglesia Santo Niño, justo afuera, en la puerta de la iglesia estaba el sacerdote, le dije esperanzado a mis mismos diez u once años: – ¿Me lo bendice?  Prácticamente me arrebató el escapulario, hizo una rápida y desganada señal de la cruz y me lo regresó: -¡Váyase que estoy ocupado!, me dijo.

 

Los fieles deberán repensar hasta dónde deben permitir la injerencia de los sacerdotes en su vida política y social (Católico, Defiende tu Fe).

 

Así pues, al igual que muchos, crecí experimentando la práctica religiosa católica desde la visión familiar y sacerdotal.

Recuerdo muchas experiencias, en donde casi siempre, hubo desatinos, poca empatía y prepotencia desde los liderazgos eclesiales. Por último, en mis andares itinerantes, una ocasión estábamos presentando una obra de teatro, también frente a la catedral, en esa ocasión, las puertas principales estaban abiertas en plena misa, de pronto, el sacerdote que oficiaba, se subió al escenario a reclamar el ruido que hacíamos, los teatreros le dijimos que el escenario era nuestro altar y que jamás habíamos subido al suyo a interrumpir su misa. No obstante, me topé con sacerdotes de la teología de la liberación, que me invitaron a presentar teatro a su iglesia, sacerdotes que hicieron a un lado la mesa del altar y convirtieron en escenario su espacio para la cultura dentro de su congregación.

¿Por qué esta introducción? Después de tantos años, observo con profunda preocupación, el empoderamiento de una ultraderecha recalcitrante al interior de la iglesia católica; ya no existe pudor alguno para mostrar descaradamente la inclinación ideológica. El púlpito se convierte en tribuna y los sacerdotes en pregoneros ideológicos a favor de una clase política despótica, que al amparo de un discurso hipócrita a “favor” de la vida y la familia, incidieron en el ánimo de la votación. El viejo fantasma del comunismo, la guerra cristera, el miedo inexistente, inventado, arrempujado a punta de una fe tergiversada, puesta a modo a favor de intereses oscuros, donde los fieles, también votantes activos, significan un rebaño carente de ideología y fácil de influenciar. Nada más lejos de la realidad, el que se hubiera empoderado la ultraderecha en el estado de Chihuahua desde la gubernatura, no fue por un pueblo ignorante, que en el 2018 dio una lección histórica, para poner en la máxima tribuna de la nación a diputados y senadores distintos a los habituales prianistas.  Fue por una campaña mediática y eclesial agresiva, terrorífica, inflando una falsa realidad, desacreditando todo, absolutamente todo lo que desde el gobierno federal se hace e impulsa a favor de las clases más desprotegidas. Se llegó incluso a llamar limosnas, a los apoyos económicos para los adultos mayores y estudiantes.

Se debe ser objetivo, la prensa a modo, con ayuda de la iglesia católica, no dan una sola noticia imparcial, todo, absolutamente todo, esta direccionado al descrédito, la satanización, a la divulgación de mentiras graves, que ponen en riesgo la constitucionalidad del estado de derecho, tal y como la manipulación del uso del agua en el estado de Chihuahua. El tránsito hacia una anhelada socialdemocracia, se ve truncada a cada paso por una clase conservadora ignorante y despótica.

 

Sacerdotes en consagración (El Pueblo Católico)

 

El sacerdote en el video que se anexa abajo, rompe por completo con el estado laico, muestra el profundo anhelo de la iglesia, para tomar decisiones de estado, involucrarse en activismo político claramente inclinado hacia la ultraderecha. Su discurso agresivo denosta la imagen presidencial y pondera la imagen del ex gobernador Fernando Baeza como héroe por llamar mentiroso al presidente Andrés Manuel López Obrador.

Ese sacerdote, argumenta e incita al odio, usa el comunicado de la Arquidiócesis, tratando a los fieles como niños pequeños, como incapaces de tomar decisiones políticas conscientes y que necesitan la guía de la iglesia para votar. Grave, muy grave, tal pareciera que se regresa al oscurantismo, a ese oscurantismo medieval, donde los fieles del colonialismo, sometidos, esclavizados y tratados como mercancía no debían tener ni la visión ni la capacidad para elegir su destino como ciudadanos, porque ni eran contemplados como tales. Hoy en pleno siglo XXI, la iglesia pretende regresar a los fieles a tal condición. Me parece un abismo, no generacional, sino de eras, la iglesia de ultraderecha vive en una era arcaica, donde su mismo Papa progresista, es duramente criticado y señalado por su apertura y visión para la democratización de la misma.

Los fieles deberán repensar hasta dónde deben permitir la injerencia de los sacerdotes en su vida política y social, hasta dónde harán caso a sus discursos violentos y cargados de ideología conservadora.

Agradezco a mi padre que en su momento y en plena etapa formativa, me recalcó la diferencia entre iglesia y estado.

Dejo el video a su consideración y respetuoso de cada preferencia política:

 

 

“Estoy completamente a favor de la separación entre la iglesia y el estado. Mi idea es que, éstas dos instituciones, nos han jodido bastante cada una por su cuenta, así que, las dos juntas, serían la muerte.”

George Carlin

Comparte en redes sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *