SALTO CUÁNTICO: El águila calva y el águila real

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“Aunque permaneció en la tierra, la libertad en su alma la hizo volar.”

J.R. Ward

 

Las fuerzas oscuras del capitalismo están actuando desde lo más profundo de su desesperación. Les urge una guerra global, les urge el caos. Quieren de regreso su hegemonía absoluta tal y como se encontraban en la posguerra de 1945: el mundo a sus pies.

 

Atónita, ante la nueva Latinoamérica progresista (Facebook)

 

José Luis Treviño Flores* / Edición de redacción y diseño: 4 Vientos

Foto destacada: Águila real (Captura de pantalla en Youtube)

 

Estados Unidos no es más el gigante de América; el águila calva no desciende en ataque como el Cuauhtémoc prehispánico. Cae en franca picada, sin plumas, con alas desmembradas.

El Tío Sam señala con un dedo artrítico y retorcido. No da miedo ni lastima; da hilaridad. La triste figura de Joe Biden emula exactamente la decadencia de su sistema podrido. Ahora se pasea por el mundo como homeless tratando de impresionar con su gastado traje sesentero de otrora líder mundial aprovechado de la miseria y la desesperación en un mundo acabado de salir de la Alemania Nazi.

La venta de su “democracia perfecta” ya no la compra nadie. Las armas entregadas a la Ucrania neonazi de Zelenski se pierden en la decisiva fortaleza del bloque oriental que no cede ante la presión de un occidente en decadencia. Todas las negociaciones fracasan porque ya no se negocia desde el pináculo nuclear de un solo actor.

El miedo a una hecatombe global ha dejado de permear en el vientre dolorido de un planeta doblegado por la ambición desmedida. Las pandemias y el hambre son más tenebrosas que las bombas y los misiles.

Países sometidos por siglos tienen el arma de la migración masiva indetenible. Millones de seres hambrientos y desesperados no se exterminan tan fácilmente como se pensaba, y las fronteras se colapsan porque las cumbres políticas para controlar a los desposeídos no impactan ya con sus programas de manipulación estratégica.

México se ha convertido por primera vez en el vecino incómodo. No era tan difícil mencionar equidad, igualdad, respeto y congruencia. Y Cuba no significa ya el diablo comunista con el que espantaba el imperio, en tanto que Nicaragua no es la emblemática guerrilla de antaño.

 

Otra vez escondiendo su cochinero (Ilustración en la Agencia Sputnik).

 

Bolivia por su parte acaba de dar una lección de autodeterminación y las huestes conservadoras se desgañitan pidiendo regresar al control de las conciencias colectivas porque, como dice la canción de Silvio Rodríguez, “… La era está pariendo un corazón. No puede más, se muere de dolor y hay que acudir corriendo pues se cae el porvenir…”

La mal llamada Cumbre de las Américas ni fue cumbre ni fue de toda América. Fue una desesperada medida emergente para tratar de continuar el mismo esquema intervencionista de siempre.

El otrora México sumiso y hermano mayor de Latinoamérica, ha puesto una piedra en el camino a la hegemonía estadounidense. Ha dicho no y la OTAN está obsoleta: “Debe refundarse”, dijo Marcelo Ebrard al reforzar el mensaje contundente del presidente mexicano.

¿Hasta dónde llegará esto? El resto del continente habrá de retomar la iniciativa planteada por nuestro país. Ya Gustavo Petro, presidente electo de Colombia, añade una estrella más al firmamento progresista de izquierda.

Así, poco a poco el sueño de Bolívar se concreta en una América cansada, harta, devastada.

Ahora, en nuestro país inicia la carrera por la sucesión. Quien remplace a AMLO deberá estar a la altura humana, soñadora, ecuánime y demócrata de su predecesor. Pero un presidente de esa talla y características no se da fácil, no nace en maceta de corredor, no se fabrica desde las frías asesorías de imagen. Se forja en la lucha continua y constante. Se apega a su realidad histórica y es congruente con la medida de su contexto.

 

La utopía, otra vez cerca (Diario Debate).

 

¿Marcelo Ebrard? ¿Claudia Sheinbaum? O ¿Adán Augusto? Tres figuras ajenas una de otra, con formaciones muy diferentes, nacidos de un movimiento integrador y revolucionario, pero distintos en su visión de país.

Marcelo es el conciliador, el diplomático, el escuchador.

Claudia por su parte es más de izquierda, aún más que el propio Andrés Manuel; feminista con perspectiva de género. No radical, pero sí firme en sus convicciones, difícil de pandearse ante una diplomacia convenenciera como tal vez Marcelo sí pudiera doblarse.

Y Adán Augusto es el que quedó entre Olga Sánchez y la necesidad de una figura enérgica, más no determinante… más bien determinista. Su trayectoria no impacta tanto, no da certeza en trabajo desde el suelo.

Hay que ver quienes se acercan a los posibles. Ahí sabremos sus intenciones.

A los conservadores les urge un medio monigote, un flácido de ideología, un negociador que vaya de a poco regresando las instituciones a los buitres saqueadores. Mucho cuidado debe tener el pueblo mexicano de aquel emanado de MORENA que no moleste el INE. Se trata del candidato del conservadurismo.

 

Claudia y Ricardo, agua y aceite (Imagen: Diario Debate).

 

Aquel o aquella que vean con buenos ojos a los PRIANISTAS será el traidor a la causa obradorista. Pero aquel o aquella que reciba las pedradas mediáticas, aquel que pinten como el diablo o diabla, será quien requiera el pueblo para continuar con la transformación.

Ni hablar de Ricardo Monreal porque sin duda alguna es una pieza de los conservadores. Y Fernández Noroña debe continuar en el congreso porque es el gladiador que necesita la izquierda.

Lo cierto es que México no debe retroceder ni un ápice. 22 estados Morenistas son suficientes para el contundente mensaje que se lanza con la mirada puesta en el 2024; no obstante, al norte le falta magenta, le falta perder el miedo.

 

La panista María Eugenia Campos, por más que la ponderen y la engrandezcan con el mote de “poderosa”, no da el perfil necesario en el sur del país. Pese a sus estratosféricas reuniones con líderes oligarcas y conservadores mundiales, a la mayoría de la población le cae mal tanto glamur, tanta “crema y nata” que la rodea.

 

Y no hay que marearse con esas enormes inversiones que presume Eugenia. Son la plataforma para continuar el saqueo y el entreguismo, pero es imposible pedirles a los conservadores que piensen y tengan empatía y sensibilidad. Es como pedirle a una piedra que deje de serlo, pero aun la roca es capaz de transformarse.

Entonces, la mal llamada oposición es más seguro que se pierda en su gastada formula de asustar con el diablo comunista y pedir a la santa iglesia que de sermones inquisidores. Ahorita solo les queda desprestigiar y señalar todo lo que su torcida visión de la realidad les permita.

El águila real de nuestro hermoso país ha levantado el vuelo. Se le ve majestuosa, brillante. No permitamos que caiga, a excepción –claro está- de que descienda en franco ataque y se lleve entre sus garras a los traidores de la patria para despeñarlos en el basurero de la historia.

 

“Y luego, finalmente, te despiertas completamente descansado, listo para volar de nuevo.”

Cass van Krah

 

Subdirector académico en la Secundaria Técnica 75 perteneciente a la Zona 16 del Subsistema Federalizado de Secundarias Técnicas en Juárez, Chihuahua, además de ser activista social, columnista de 4 Vientos y analista político.

Ensenada, B.C., México, martes 21 de junio del 2022.

 


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