Para dejar de vivir de espaldas al mar

“Son comunes a todos los hombres, por derecho natural, el aire, el agua que fluye, el mar, y por lo mismo sus orillas. Ahora bien, estas orillas no tienen dueño como tampoco lo tiene el agua del mar, ni la tierra, ni la arena que hay en el fondo.” Digesto e Instituciones de Justiniano. Siglo VI

Claudia Leyva Aguilera, Ruth Rosas Gómez y Moisés Santos Mena/ A los Cuatro Vientos*

Las ciudades que tienen costa como Ensenada, brindan la oportunidad de que sus habitantes disfruten de alternativas de recreación que no se presentan en otras urbes.

playas_en_ensenada_normal_ensenada_baja_californiaEn la playa y dunas costeras se pueden realizar y disfrutar de múltiples actividades deportivas y recreativas: ¿Quién no se deleita al contemplar el mar, sentir la brisa marina en el rostro o ver una espléndida puesta de sol? ¿Quién no se entusiasma al realizar prolongadas caminatas y paseos en la arena, tomar una bebida con los amigos o almorzar frente al mar con la familia?

Con las preocupaciones cotidianas es necesario renovar energía para mantenerse sano y por ello es preciso contar con espacios recreativos. Las áreas naturales son ideales para este fin: la  playa, los arroyos, los lomeríos y otros sitios con vegetación nativa no necesitan de gran inversión en mantenimiento, sino que basta con conservarlos en su estado natural y ajeno a cualquier tipo de alteración para que cumplan con su función de esparcimiento.

Sin embargo, las playas de Ensenada por mucho tiempo habían sido olvidadas por sus habitantes quienes vivían de ‘espaldas al mar’ de tal manera que estar o ir a la playa no la consideraban como parte de su vida, sino como algo ajeno a ellos, sólo reservado para los turistas. La falta de infraestructura y servicios  que se ha mantenido en la zona de playa a lo largo de su historia, es un reflejo del abandono y desinterés mostrado por los habitantes de Ensenada.

Playas protectoras

¿Qué son las playas? Ecológicamente hablando, las playas de arena son ambientes con arena, agua y aire en constante movimiento, por lo que son extremadamente dinámicos. La importancia de mantener una franja de playa y dunas cubierta de vegetación está en proteger la costa. Ambas actúan como barreras naturales, ya que disipan y amortiguan la energía del oleaje y el viento. Además, las dunas son fuente y reserva de sedimento para la playa. Aún no existe un sistema de ingeniería que pueda sustituirlas perfectamente. Sin embargo, los sistemas de playas y dunas son sumamente frágiles.

mar ensenadaPor otra parte, las playas son necesarias como sitios para la protección, anidación, alimentación  y reproducción de distintas especies animales. Son la frontera entre el mar y la tierra por lo que las plantas y animales que las habitan están adaptados a situaciones extremas de estrés ambiental (por ejemplo, fuertes vientos, aspersión salina, movimiento de arena que continuamente entierra y desentierra a las plantas y nidos de las aves, inundaciones tanto de agua dulce como salina y temperaturas extremas en un sólo día).

Las Dunas de Ensenada

El aporte de sedimentos de los arroyos a las playas así como la fijación de la vegetación son factores determinantes para la  permanencia de un sistema de dunas. En el caso de Ensenada, las dunas localizadas en la playa municipal han disminuido de forma considerable y su vegetación ha sido drásticamente impactada, un estudio determinó la pérdida de aproximadamente el 60% de cobertura vegetal entre los años 1979 al 2002.

duna motoCuando se remueven las plantas por pisoteo, paso de vehículos de motor, caballos o por excavaciones, la arena queda suelta de nuevo y se desplaza en la dirección que sopla el viento, dando lugar a una disminución en tamaño o pérdida total de la duna. Este proceso se conoce como erosión y el de acumulación se define como acreción. Ambos procesos pueden darse naturalmente por eventos meteorológicos extremos como: tormentas e inundaciones que llegan a arrancar plantas y acarrear enormes cantidades de arena, pero también se restablecen naturalmente en una especie de equilibrio dinámico. El problema radica cuando la perturbación es constante y no se permite un periodo para su recuperación, como sucede con el pisoteo de los bañistas, el paso continuo de las vehículos o la remoción completa de las plantas para “limpiar las playas”.

La Red Calidad de Vida y el Foro de Costas y Playas

En Ensenada es importante establecer un Programa de Manejo de Erosión Costera como un instrumento de planeación contra los problemas de erosión actuales y futuros, que asegure la existencia de una zona costera con playas arenosas; que permita determinar las sitios aptos para establecer construcciones y, que evite asentamientos humanos en áreas de alto riesgo.

Con esta meta se establece una red ciudadana que promueve una “Cultura de la Playa” entre los habitantes de Ensenada, para que reconozcan los beneficios de vivir cerca del mar y de ‘frente al Mar’, esto permitirá gozar de la belleza del paisaje costero y de la naturaleza.

La Red calidad de Vida, conformada en enero de 2007, ha unido a organizaciones como Pro Esteros, Proplayitas, Haciendo lo Necesario, Comité Ecológico de Chapultepec, Surfrider-Ensenada y recientemente Prociclová y el proyecto Unidos por la Educación. Esta coalición afirma que la calidad de vida ciudadana está determinada  por un ambiente sano en todos los aspectos, que permita el disfrutar de los beneficios sociales y al acceso a los servicios públicos naturales y de recreación.

La Red Calidad de Vida participa en diversos eventos sobre las playas con su lema “¡Ve de frente al mar! ¡Disfruta y protege tus playas!”mismo que le ha dado nombre a los tres Foros de Costas y Playas en donde se analizó la problemática de las playas de la Bahía de Todos Santos, y se discutió el derecho de todos al libre acceso a las playas.

Para mantener la calidad de los espacios naturales los habitantes de la ciudad de Ensenada deben ser participativos, conocer su entorno, los temas ambientales y entender cómo puede lograrse el desarrollo equilibrado de su comunidad. Ya que conociendo y participando es como los ciudadanos podrán decidir responsablemente sobre el futuro de su ciudad.

Conclusiones y reflexiones finales

dunas san quintínLas dunas son una protección natural contra la erosión de la playa que es ocasionada por las olas de tormenta, y al mismo tiempo minimizan las fuerzas de los vientos al amortiguarlos. Al no contar con ellas, la playa desaparecerá y las casas cercanas, además de llenarse de arena, quedarán desprotegidas contra las tormentas y marejadas que podrían alcanzarlas sin ningún obstáculo, son pues: patrimonio de los ensenadenses. Económicamente la playa es el principal factor de producción turística, la industria con mayor tasa de crecimiento a nivel mundial y una de las que produce las mayores utilidades. Socialmente es uno de los espacios favoritos de la población para el esparcimiento, recreación y descanso. Las playas han tenido una gran demanda por el impulso al turismo de masas aunado al aumento poblacional de las localidades donde éste se desarrolla.

Hace más de cincuenta años en Ensenada todavía teníamos una larga franja de playas, la mayoría desapareció por “ganarle” terrenos al mar y por su privatización.  Lamentablemente hoy, cuando por fin se hablaba de la posibilidad de tener una playa municipal digna y para todos los ensenadenses, todavía se ejecutan acciones que atentan no sólo contra el medio ambiente, sino contra nuestros mejores intereses, contra nuestra calidad de vida y contra nuestra seguridad y protección.  Si continuamos pensando sólo en el beneficio económico y la comodidad de entrar en auto y cuatrimoto hasta la playa, o creemos que las dunas nos “estorban”, entonces ya no tendremos remedio porque no habremos entendido nada o peor aún: no nos importó entender.  La playa de Ensenada será sólo el recuerdo borroso y nostálgico de los pocos que tuvimos la oportunidad de verla y disfrutarla, pero que no quisimos compartirla con nuestros hijos y nietos…

alto-oleaje

“Las olas”

Las olas son antiguas lluvias que navegan

inquietas en arenas.

Ola es el recado urgente que se pierde en la orilla

la fatiga de los navíos pasajeros.

Ola es la tierna infancia marinera

es también olvido y a veces puntual regreso.

Las soleadas voces de mares, ríos y lagunas

embarcaderos, quillas, timones,

el cielo crepuscular de Jicacal y Montepío

encierran olas que se rompen contra la escollera.

En las olas desnudas del trópico hay sirenas.

En las olas constantes de ríos hay lloronas y chaneques del Sur.

Ellas son veloces y lentas

coléricas y apacibles

se desenvuelven en el firmamento grande de la tierra.

Las olas golpean y acarician

complicidad de azules y quebrantos grises.

Las olas nos hablan de ahogados, de suicidas, de naufragios

de adioses definitivos

de lágrimas hondas en pañuelos blancos.

Mujeres y hombres llevan olas prendidas

en los ayeres irrepetibles

en los amores efímeros

en el llanto lleno de sal.

Las olas se deslizan y cabalgan en mis ojos

necias viajeras portadoras de estrellas de la tarde

portadoras de caracoles y conchas marinas.

Las olas arrastran aguas malas

hojas, restos de animales, cascajo y pedazos de madera.

Arrastran, arrastran. Siempre arrastran.

(Poema: “Las Olas”, de Shara Martínez Vara).
*Colaboración de: Claudia Leyva Aguilera, Ruth Rosas Gómez y Moisés Santos Mena para el programa: “A los Cuatro Vientos” del miércoles 24 de febrero del 2010. (Para buscar y solicitar el podcast, visite: https://www.4vientos.net/)
Comparte en redes sociales

Un comentario en "Para dejar de vivir de espaldas al mar"

  1. Moisés Santos-Mena dice:

    Gracias por publicarlo!!

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *