Otra vez Constellations Brands usa a Francisco Vega para “espantar” con reducir inversión en BC

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Tal y como ocurrió hace un año, la multinacional cervecera Constellation Brands utilizó a funcionarios del gobierno del estado para anunciar que reducirá su inversión en Baja California. El motivo del presunto recorte no se citó claramente, pero puede ser la oposición ciudadana a su proyecto y a la revisión que del mismo hace hoy la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN).

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos

3 de febrero del 2018.- Este día, en la ciudad de Mexicali, el nuevo titular de la Secretaría estatal de Infraestructura y Desarrollo Urbano (SIDUE), Alfonso Padrés Pesqueira, informó de manera escueta que la productora y vendedora internacional líder de cerveza, vino y licores con operaciones en los Estados Unidos, México, Nueva Zelanda, Italia y Canadá, reducirá la inversión que originalmente anunció para su planta en Mexicali.

No dio más detalles ya que, según dijo, “es el único dato que conozco hasta el momento  y no tengo más elementos para definir por qué la empresa decidió recortar su inversión, y reducir su proyecto en la capital del Estado”.

Pero hay interesantes antecedentes a este anunció. El 7 de enero del 2016, al dar a conocer su proyecto para Mexicali, Constellation Brandas, el tercer mayor productor y comercializador de cerveza para el mercado de los Estados Unidos, y la compañía de vino premium líder en el mundo con una primera posición en el mercado estadounidense, informó al mundo:

“La nueva planta de Mexicali tendrá un costo aproximado de mil 500 millones de dólares y tendrá una capacidad de producción de 10 millones de hectolitros de cerveza”.

También que la planta quedaría completada en cuatro o cinco años y que su ubicación en la fronteriza ciudad “le permitirá atender el cercano estado de California, en Estados Unidos, el mayor mercado de cerveza de Constellation”.

El secretario de la SIDUE al anunciar la reducción de inversión de la cervecera en Mexicali (Foto: Agencia Informativa de Noticias)

Pero el 27 de enero del 2017, también en Mexicali, el secretario estatal de Desarrollo Económico (SEDECO) Carlos Bonfante Olache, subcontratista de Constellation Brands en Baja California a través de su empresa GRUMESA, de la cual también es socio Federico Díaz Gallego, directivo del Consejo Coordinador Empresarial (CCE) de Mexicali, informó que la multinacional decidió llevar parte de su inversión a Nava, Coahuila, debido a la oposición que encontró en la capital de Baja California.

Posteriormente, el 13 de noviembre del año pasado, en declaraciones hechas al diario El Norte, Bonfante Olache amplio y precisó su dicho del 27 de enero al asegurar que no sólo se desvió inversión de Constellation Brands a Coahuila, sino que también 600 millones de dólares de la inversión original de la cervecera en Baja California “se trasladaron a Sonora debido a las manifestaciones de colectivos en Mexicali que rechazan a la empresa por temor a que se afecte el abasto de agua”.

Pero sorprendió a la reportera Aline Corpus, corresponsal del diario neoleonés, al decir que la inversión original de la multinacional estadounidense era de dos mil 200 millones para la planta en Mexicali, y que por culpa de las protestas el proyecto se redujo a tan sólo mil 600 dólares.

Lo cierto es que la inversión de “dos mil 200 millones de dólares” que reveló Bonfante a El Norte, son los que el consorcio aplica en el estado de Coahuila.

La historia se remonta al 16 de junio del 2015. De acuerdo con una nota del diario Milenio, el secretario de Economía del gobierno federal mexicano, Ildefonso Guajardo Villarreal, anunció en la Ciudad de México, que Constellation Brands invertiría dos mil 275 millones de dólares “en Coahuila”.

También que de ese monto, mil 650 millones serían destinados para la ampliación de una planta cervecera en aquel estado y 625 millones “para extender la capacidad de la planta adjunta de producción de envases de vidrio”, fabrica filial de la multinacional en Nava, Coahuila.

El boicot, parte de la resistencia pacífica (Archivo).

Fue entonces que el 7 de enero del 2016, la agencia informativa británica Reuters, con base a un comunicado de prensa de Constellation Brands Inc, informó que el consorcio, dueño de las marcas del Grupo Modelo en los Estados Unidos, construiría en Mexicali, Baja California, una planta cervecera con capacidad de 10 millones de hectolitros y que ampliará aún más su instalación en Nava, Coahuila, para impulsar su continuo crecimiento en la industria.

“Su costo aproximado es de mil 500 millones de dólares y quedará completada en cuatro o cinco años”, completó Reuters citando a la cervecera.

Y destacó la agencia informativa: “La compañía agregó en un comunicado que planea una expansión adicional a la que ya está en curso de su planta cervecera de Nava, que tendría un costo aproximado de 250 millones de dólares y quedaría concluida en 2018”.

Con esto no hay duda de la mentira que utilizó Carlos Bonfante para desorientar a la opinión pública de Baja California y del resto del país con la presunta desviación de inversión a Nava, pero el funcionario hizo más con el diario El Norte.

En la entrevista con Aline Corpus, el secretario estatal afirmó: “Hicieron tanta presión (los opositores a la planta en Mexicali) que (los inversionistas de la multinacional) fueron y compraron una cervecera en Ciudad Obregón por toda la campaña que se armó, que nunca debió haber llegado a ese nivel”.

Lo cierto es que la multinacional compró al Grupo Modelo su planta en Obregón en octubre del año 2016. Pagó 600 millones de dólares y dijo a la agencia oficial de información Notimex que tendría una capacidad de producción de cuatro millones de hectolitros de cerveza con una inversión adicional mínima de parte de Constellation.

Constellation Brands aumentará la capacidad instalada de su planta cervecera en Ciudad Obregón, Sonora, por simples razones de mercado (Foto: Portal Sonora en Equipo).

El director ejecutivo de Constellation Brands, Rob Sands, fue muy claro al afirmar que la compra también le permitía a la empresa ser independiente de sus acuerdos de abasto con Grupo Modelo, que es propiedad de la cervecera estadounidense Anheuser-Busch, y que la adquisición también posibilitaría al consorcio aumentar de manera paulatina la capacidad de sus instalaciones en la ciudad de Mexicali, donde proyectaba una producción de cinco millones de hectolitros para diciembre de 2019.

“La adquisición (de la planta sonorense) fortalecerá nuestra capacidad de producción en el corto plazo, además de que respaldará nuestros planes de innovación mientras que la planta de Mexicali se expande a largo plazo”, precisó Sands a Notimex.

Así, el 4 de octubre del 2017, la cervecera anunció que invertiría 160 millones de dólares para ampliar la capacidad de producción -de 2.5 millones a 3.5 millones de hectolitros anuales- en la planta productora de cerveza de Ciudad Obregón, Sonora.

Ese complejo industrial, de acuerdo con información del periódico El Economista, produce cervezas de las marcas Corona, Pacífico y Modelo Especial, exclusivamente para el mercado norteamericano, y Constellation Brands explicó que “con estos recursos se ampliarían los procesos de elaboración y envasado, aunado a que se modernizarían los sistemas de utilización de agua” y energía.

“Este incremento obedece al potencial de crecimiento que representa el mercado de la cerveza premium en Estados Unidos, el cual, se pronostica mantendrá su tendencia positiva”, precisó el consorcio que en ningún momento culpó a los movimientos de resistencia en Mexicali como los responsables de su decisión.

Pero hoy correspondió a otro funcionario estatal, el ex delegado de la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) en Baja California, Alfonso Padrés Pesqueira quien en su gestión federal dejó en la ruina el mantenimiento y conservación de la carretera transpeninsular en largos tramos que van de la ciudad de Ensenada al Paralelo 28, servir a la multinacional como parco encargado de comunicación y relaciones públicas.


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