Noticiario 4V del Martes 22 de agosto de 2017 (VIDEO en YOUTUBE)

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El noticiario número 281 de “A los 4 Vientos”, el periodismo en internet, con la información y los comentarios a lo más relevante del mundo, del país y del terruño. LOS PARTIDOS POLÍTICOS EN MÉXICO RECIBIRÁN CASI 12 MIL MILLONES DE PESOS EN 2018. Muchas gracias por seguirnos en internet y las redes.

Un árbol más viejo que las pirámides de Egipto.

Pinus longaeva en Spring Mountains, Nevada, EE UU.

En 1964, un geólogo llamado Donald Currey descubrió el árbol más viejo de la Tierra después de matarlo. Currey se encontraba en el Pico Wheeler (Nevada) para desarrollar una línea de tiempo glacial de la zona y, para ello, se dedicó a contar los anillos de Pinus longaeva, el pino longevo. En su estudio utilizó una especie de perforador para sacar muestras de los troncos, pero en uno de ellos -etiquetado como WPN-114, apodado como Prometeo– se le quedó atascado. Currey avisó al Servicio Forestal, que taló el árbol titánico para recuperar el aparato. Cuando el científico empezó a contar los anillos se dio cuenta del error que había cometido. En un artículo para la revista Ecology escribió: “Se puede concluir tentativamente que WPN-114 comenzó a crecer hace unos 4.900 años”. Currey, sin saberlo, había matado un árbol de 4.844 años. El árbol más viejo datado hasta ese momento.

Pinos longevos en las Montañas Blancas

La muerte de Prometeo enojó a prensa y público, pero por otro lado alentó la creación del Parque Nacional de la Gran Cuenca que protege los pinos longevos; no se puede talar ni recolectar su madera. Los Pinus longaeva también crecen en Utah y California donde habita el ejemplar con más años. En las Montañas Blancas sigue vivo -quintuplicando su tocayo bíblico – Matusalén, de 4.850 años de edad. Pero aún hay otro más viejo que Matusalén. El top del ranking es presidido por un árbol sin nombre de 5.067 años.

Pinus longaeva es el árbol individual más viejo, pero hay otros especies que pueden clonarse y llegar a edades inverosímiles. En el Parque Nacional Fishlake en Utah vive un álamo que asimismo es un bosque. Se trata de Pando; un colonia clonal que ha surgido de un único árbol de la especie Populus tremuloides. Pando en latín significa “me expando”, ya que puede replicarse a través del sistema radicular dando lugar a nuevos tallos (algunos científicos especulan que no se ha reproducido sexualmente en más de 10000 años).

Estos árboles ya existían antes que los egipcios construyeran las primeras pirámides, por eso su ubicación es un secreto. El Servicio Forestal de Estados Unidos se niega a revelar sus coordenadas exactas para evitar vandalismos (de hecho, no hay ni imágenes). Ciertamente, sería una aberración encontrar los nombres de una pareja pasajera tatuados en la corteza de estos árboles milenarios (Texto y fotos: Diario El País).

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Ensenada, B. C., martes 22 de agosto de 2017.


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