MUSA VERDE: Trabajo para biólogos

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El cambio climático y sus consecuencias son el resultado de la quema de combustibles fósiles que inició con la revolución industrial en el siglo XIX. En el camino logramos no sólo la acumulación de capital y la perseverancia de la desigualdad, también casi acabamos con los halcones peregrinos y otras aves adelgazando los cascarones por efecto del DDT.

 

Foto: Pixnio

 

Horacio de la Cueva* / Edición de 4 Vientos

Foto destacada: Gaceta UNAM

 

En el camino también quedó la lluvia ácida, producto de la quema de carbón con alto contenido de sulfuro para generar electricidad; lluvia que cayó sobre tierras y aguas, haciéndolas inhóspitas.

En el camino queda la contaminación atmosférica causada por motores de combustión interna, el smog que aqueja a los centros urbanos y que apenas se controla con modificaciones a los motores para quema más limpia de las gasolinas ahora libres de sulfuros y plomo.

En el camino están la sobrepesca que rompe las tramas tróficas (cadenas alimenticias) del mar , amenazando sus ecosistema, la deforestación, un factor importante de la erosión de suelos y los monocultivos agrícolas intensivos con grandes necesidades de fertilización de los suelos y sus escorrentías contaminantes de aguas y suelos.

Estamos llevando al colapso no sólo nuestra civilización sino también el mundo que conocemos. El Panel Intergubernamental sobre Cambio Climático y António Guterres, Secretario General de las Naciones Unidas nos lo advierten siempre.

Sin una reducción pronta, drástica y significativa en la atmósfera de la cantidad de CO2 y otros gases de efecto invernadero cambiaremos irremediablemente el clima, afectando la vida en el planeta y amenazando nuestra existencia.

Hay mucho trabajo que proponer e implementar para contrarrestar los cambios actuales y futuros.

 

Haciendo investigación de campo (Bing Images).

 

¿Qué hacen y que pueden hacer los biólogos y ecólogos para contrarrestar los cambios y mejorar al planeta?

Ya en la columna anterior (https://horaciodelacueva.blogspot.com/2022/03/el-biologo-del-futuro.html) hablé de las limitaciones actuales de las ciencias biológicas para crear predicciones robustas que nos ayuden a generar hipótesis, modelos y acciones que contribuyan a combatir los problemas que debieran estarse resolviendo con el apoyo y guía de estas ciencias.

¿Dónde están las habilidades y limitaciones de los biólogos y ecólogos? ¿Con quién se deben aliar, de quién deben aprende y a quién deben objetar?

En general ambas profesiones son amantes de la naturaleza e historiadores naturales que conocen detalles de la vida de uno o más tipos de organismos; observan y describen las interacciones entre organismos de una especie, como la reproducción, la migración, la competencia por espacios, parejas o alimentos.

También entienden y describen interacciones entre especies como la depredación, la simbiosis, el parasitismo, la saprofagia, las enfermedades y la competencia por espacios y otros recursos (los recursos son bienes limitados que sólo se obtienen por competencia).

Biólogos y ecólogos pueden identificar especies por forma, fragmento sonido o lugar donde se encuentra —aunque ahora existen técnicas moleculares que permiten una identificación menos ambigua.

 

 

En general, los biólogos y ecólogos tienen poco gusto por las matemáticas, la estadística y la modelación. Esta falta de gusto y educación limita las hipótesis, modelos y predicciones que pueden plantear.

Es necesario un entendimiento más profundo del método científico, incluida la necesidad del planteamiento de hipótesis para identificar las soluciones más objetivas de los problemas que se plantean y que nos ayudarán a detener el deterioro del planeta y plantear un futuro sustentable.

También hay biólogos, ecólogos, modeladores y estadísticos que se inclinan por plantear hipótesis y modelos con mucho poder estadístico y predicciones de gran exactitud, pero con insuficientes conocimientos biológicos, ecológicos o de historia natural. Sus resultados tampoco nos sirven porque tienen poca relevancia para solucionar los problemas y plantear los futuros antes mencionados.

No sólo se necesitan ecólogos y biólogos que entiendan de historia natural modelación y predicciones. Nuestros problemas ambientales necesitan de un entendimiento de los problemas y soluciones sociales y económicas.

Debemos plantear un modelo educativo que enseñe sustentabilidad. Problemas de esta complejidad necesitan soluciones multitudinarias. Lo que no necesitamos es poner al capital por encima del bienestar planetario.

 

* Es Doctor en Filosofía (Zoología) por la University of British Columbia, Canadá. Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación en el CICESE. Especialista en Biomecánica, Conservación de especies y ecosistemas. Es coordinador del programa de Maestría en Administración Integral del Ambiente por parte del CICESE y el COLEF. Esta y otras Musas Verdes se pueden encontrar en https://horaciodelacueva.blogspot.com/ donde, al igual que aquí en 4 Vientos, aprecio sus comentarios.

Ensenada, B.C., México, lunes 11 de abril del 2022.

 


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