MUSA VERDE: EL PRECIO DE LA VAQUITA

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Salió a colación en “la mañanera” del Presidente López Obrador, el tema de la Vaquita marina (Phocoena sinus). Este es el cetáceo (ballenas, delfines, marsopas) más pequeño y más cercano a la extinción —suponemos existen hoy menos de 14 individuos-.

 

 

Horacio de la Cueva* / 4 Vientos / Foto destacada: Facebook

En la mañanera se habló de yates, contaminación y defensores de la Vaquita, pero no del precio y la responsabilidad del cuidado y supervivencia de la Vaquita, de su hogar y la de los pescadores con los que el mamífero marino comparte espacios.

La Vaquita evolucionó en el Alto Golfo de California y sólo allí vive. Ahora su hogar está comprendido en la Reserva de la Biosfera del Delta del Río Colorado y el Alto Golfo de California. Es el cetáceo con la distribución geográfica más restringida. Su futuro depende de las reglas de protección a la Vaquita y la pesca legal y sustentable que el gobierno federal imponga, así como del apego a estas reglas de quienes viven de las pesquerías de la región.

Es responsabilidad del gobierno mexicano proteger los recursos del país para el beneficio de todos. Es la responsabilidad del gobierno y los ciudadanos cuidar a la Vaquita. Esa responsabilidad gubernamental le corresponde, por razones extrañas, a la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP), especialmente a su Oficina de Mamíferos Marinos.

Esta oficina se apoya en las recomendaciones de la Comisión Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA) para impulsar la conservación de esta especie y de las pesquerías de la región.

 

 

Para conocer la condición de la población de Vaquita, cada año se hace una estimación de su número y la tendencia de su población. Los investigadores del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE) y la CONANP que participamos en ese proyecto, utilizamos sensores acústicos anclados en la zona de distribución de la Vaquita para el estudio, lo que es la forma más barata y confiable de estimar su número.

Es importante señalar que estos animales son difíciles de observar directamente ya que se alejan de cualquier embarcación de motor. Y el precio de este ejercicio, patrocinado por el gobierno federal, es de dos millones de pesos al año, cantidad que es mucho más barata que la que cobran otro tipo de cruceros con resultados menos confiables.

La causa principal del camino a la extinción de la Vaquita es que muere ahogada en las redes agalleras utilizadas a la deriva para la pesca ilegal de la totoaba (Totoaba macdonaldi, una especie protegida). El buche (vejiga natatoria) de este pez es vendido ilegalmente, a grandes precios, en el mercado Oriental.

El precio de esta pesquería y la protección de la Vaquita van más allá de las especies y los gobiernos. Para proteger a la Vaquita de morir en las redes agalleras legales, el gobierno del Presidente Enrique Peña Nieto compró licencias, botes y redes a los pescadores y subsidió la vida de muchos de ellos.

 

 

Las comunidades más cercanas a la Vaquita –San Felipe, Baja California, y Santa Clara, Sonora-, han pagado el precio de no haber recibido suficiente ayuda para diversificar su economía una vez que colgaron las redes.

Aunque la totoaba se cultiva en instituciones académicas –la UABC, CICESE, CIBNOR (Baja California Sur) y CIAD (Sonora)-, no existe un cultivo comercial de ella que pudiera dar una forma de vida sin pobreza a estas comunidades.

De alguna forma completamente explicable y fácil de seguir, los buches pueden partir de las dos comunidades pesqueras, atravesar fronteras y volar al mercado Oriental. El precio de esta corrupción lo paga el prestigio del gobierno y la vida de muchos involucrados.

El que la Vaquita sea una especie endémica que merece protección y que no haya recibido la atención necesaria por parte de las autoridades mexicanas (Semaranat, Profepa, Armada, Guardia Nacional, Agentes aduanales y otros), atrajo a Organizaciones de la Sociedad Civil a hacerlo. Estas son tan diversas como El Museo de la Ballena -de La Paz, Baja California Sur- que está ayudando a los esfuerzos de la CONANP.

 

 

Además, están el Natural Resources Defense Council (NRDC) que promueve el boicot del camarón apoyado por la Ley de Protección de los Mamíferos Marinos de los EE UU; y la organización Sea Shepherd que apoya en la ciencia a la CONANP y recogiendo redes agalleras de pescadores ilegales de totoaba para la Secretaría de Marina, lo que provoca que se le acuse de ser un grupo extranjero mercenario.

México puede pagar el precio de convertirse en un paria internacional de la conservación si la Vaquita se extingue.

Nuestra defensa de la protección de mamíferos marinos en la Comisión Ballenera Internacional, así como nuestros compromisos con la Convención sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestres (CITES), con la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN por sus siglas en inglés) y con la Comisión de Diversidad Biológica, se vendrían abajo.

Pero salvar a la Vaquita, al Alto Golfo de California y a las comunidades pesqueras que ahí operan desde hace muchos años, lo haría ejemplo mundial de conservación.

 

* Es Doctor en Filosofía (Zoología) por la University of British Columbia, Canadá. Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación en el CICESE. Especialista en Biomecánica, Conservación de especies y ecosistemas. Es coordinador del programa de Maestría en Administración Integral del Ambiente por parte del CICESE y el COLEF.

Ensenada, B.C., México, lunes 15 de noviembre del 2021.

 


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