MUSA VERDE: Buques, trenes, puertos, ballenas; el caso Colonet

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¿Por qué necesitamos barcos y trenes para mover mercancías cuando tenemos aviones, camiones y carreteras? ¿Cuál es la mejor opción?

 

Horacio de la Cueva* / 4 Vientos

Foto destacada: Agencia AP

 

La pregunta no es ociosa y tiene mucho que ver con el inaudito plan de construir Puerto Colonet para trasegar mercancías orientales al mercado norteamericano.

Las formas más económicas y eficientes de mover mercancías por agua y tierra son, respectivamente, barcos y trenes. Volar sigue siendo mucho más caro que las formas mencionadas.

¿Por qué? Existe un cálculo llamado Costo de Transporte en el que se mide cuanta energía se requiere para mover una unidad de masa una unidad de distancia. Este costo nos permite comparar cuanto trabajo se requiere para mover un kilogramo de cualquier forma.

En este cálculo salen ganando los animales sobre máquinas como carros de carreras, camiones de carga y aviones de todo tipo. Las excepciones son las bicicletas, los trenes y los buques.

Desde esta perspectiva física, un puerto de carga desde el cual se transporten los bienes por tren tiene mucho sentido. Pero esta no es la razón política o económica que se nos ha dado para construir la infraestructura de Puerto Colonet y el tren que desplazaran hábitats únicos, fáciles de destruir y difíciles de conservar.

Una pregunta parentética antes de continuar, ¿qué razones políticas y económicas se dieron para promover el transporte de carga por carretera en vez de ferrocarril? El combate neoliberal al sindicalismo no me parece razón suficiente. Las vías de tren son más caras que las carreteras, pero el costo de transporte es más barato.

 

Calderón y su proyecto, cuando le presentaron la maqueta del mega puerto siendo él presidente (Archivo).

 

¿Cuáles pueden ser las consecuencias ambientales del tránsito de buques y trenes en Puerto Colonet?

La costa del Pacífico de Baja California es parte de la ruta migratoria de la Ballena gris. Los adultos viajan del golfo de Alaska y más allá hacia las aguas relativamente tibias de las lagunas costeras de Baja California y regresan, después de los nacimientos y las cópulas, a las aguas templadas y productivas del verano ártico.

Las ballenas usan el área de Colonet durante la migración, las hemos observado desde los acantilados del área amamantando a sus crías.

Hay miles de barcos de carga cruzando o navegando las rutas migratorias de las ballenas y otros animales. La conjunción de ballenas y barcos implica la posibilidad alta y certera de colisiones. ¿Quién saldrá perdiendo? Fácil saber. Las ballenas salen perdiendo.

¿Es posible evitar las colisiones? Las ballenas no tienen estrategias para evitar los buques. La industria naviera puede —y debe— cambiar su forma de navegación para proteger a las ballenas y otros animales.

Las rutas y tiempos migratorios son conocidos. Los barcos pueden evitar rutas y disminuir su velocidad para evitar colisiones. El coste económico, de tiempo y competitivo es el mismo para todos los barcos, no hay ventajas. Las ballenas son visibles al radar, si los buques viajan a la velocidad adecuada, pueden evitar las colisiones.

 

Terreno y frente de mar en donde se pretende desarrollar el mega puerto de Felipe Calderón y Ernesto Ruffo, quien, por cierto, en el primer intento de imponer la obra, compró, junto con su hoy fallecido socio comercial Roberto Amaya, el cerro que se perfila en el horizonte de la fotografía del diario El Vigía. ¿Con qué motivo? Explotar y vender roca al puerto para la construcción de sus rompeolas e infraestructura en tierra.

 

En las costas cercanas al futuro Puerto Colonet habrá derrames de combustibles y otros productos petroleros, descargas de aguas de balastro con especies invasoras y afectación negativa de las pesquerías locales y a las familias de la región.

Abrir Puerto Colonet a la navegación aumentaría el área de tránsito con posibilidades de colisión y derrames, no ayudan las actitudes oficiales laxas de nuestras autoridades ambientales hacia leyes, reglamentos y cambios voluntarios.

¿A qué frontera llegará el tren de puerto Colonet con toda su carga? ¿Llevará bienes de exportación de regreso al puerto?

La apertura de vías ferroviarias o carreteras da paso a la invasión de especies altamente competitivas por no tener depredadores o enemigos naturales que desplazan a las especies nativas. Ya sea porque se mueven a través del corredor creado por la vía, o porque caen del transporte en el que viajaban como polizones.

Pueden ser plantas, insectos, arañas, mamíferos y hasta aves. ¿Qué necesidad hay de alterar los ecosistemas bajacalifornianos? ¿Habrá un plan de control de especies invasoras a lo largo de la ruta de este tren?

Dado el precio desconocido —pero no barato-, las irregularidades y sorpresas de los mercados internacionales y los daños ambientales posibles, Puerto Colonet se puede convertir en otro gran elefante blanco que superará a los elefantitos dejados por la Escalera Náutica y tantos sueños guajiros que pueblan nuestra península.

 

* Es Doctor en Filosofía (Zoología) por la University of British Columbia, Canadá. Investigador titular del Departamento de Biología de la Conservación en el CICESE. Especialista en Biomecánica, Conservación de especies y ecosistemas. Es coordinador del programa de Maestría en Administración Integral del Ambiente por parte del CICESE y el COLEF. Esta y otras Musas Verdes se pueden encontrar en https://horaciodelacueva.blogspot.com/ donde, al igual que aquí en 4 Vientos. Aprecio sus comentarios.

Ensenada, B.C., México, martes 1 de noviembre del 2022.

 


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