MUSA VERDE: Biodiversidad sin Ley

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Es trillado decir que México es un país megadiverso, aun cuando seguimos sin entender que significa esto, por lo que seguimos sin concebir el papel que debe jugar la biodiversidad en la vida del país.

Horacio de la Cueva / 4 vientos

La biodiversidad no es sólo la riqueza de especies, es decir el número de variedades que pueblan o residen temporalmente en México; abarca mucho más.

Una definición más amplia y realista debe ser considerada tanto en la elaboración de las leyes como en su la crítica y propuesta de cambios.

Uno de los biólogos más importantes del siglo XX, Edward O Wilson, fraguó esta definición de biodiversidad para abarcar y dar la importancia debida a la vida y su contexto: “Toda variación de la base hereditaria en todos los niveles de organización, desde los genes en una población local o especie, hasta las especies que componen toda o una parte de una comunidad local, y finalmente en las mismas comunidades que componen la parte viviente de los múltiples ecosistemas del mundo, abarca, por tanto, todos los tipos y niveles de variación biológica”.

La propuesta de la Ley General de Biodiversidad de la Senadora Ninfa Salinas, del Partido Verde Ecologista de México (PVEM), dista mucho de entender y menos proteger a través de la conservación y el aprovechamiento sustentable. No debe aprobarse en su forma actual.

La iniciativa de Ley no define qué es una especie y equipara a la biodiversidad sólo con la riqueza de especies. Otras definiciones faltantes son la de quiénes constituyen a los pueblos indígenas y comunidades locales.

Imagen: hidroponia.mx

Estas fallas demuestran la poca investigación y el poco cuidado que se tomó para desarrollar los textos de la Ley, y evaluar sus consecuencias tanto para la biodiversidad como para sus dueños legítimos.

O peor, la Ley fue diseñada con carencias que abran las puertas a la explotación indiscriminada y no sustentable de la biodiversidad en el sentido más amplio. Esta explotación se vería acompañada con la explotación amplia de los pueblos nativos, comunidades locales y otros poseedores legítimos de la biodiversidad.

Existen muchas objeciones más, pero mencionaré estas:

1.- la Ley propuesta no reconoce en los ejidos y comunidades indígenas a los sujetos sociales que han contribuido a la reproducción de gran parte de la biodiversidad mediante acciones de manejo, uso y conservación de especies y ecosistemas que se encuentran en los territorios ancestrales en los que reproducen su cultura.

2.-La Ley contribuiría a dividir a los ejidos y comunidades indígenas por favorecer la contratación de personas como proveedores de conocimientos tradicionales y especies susceptibles de explotación, registro, patente o re-venta a favor de industrias la farmacéutica y de alimentos que utilizan la biotecnología como ciencia aplicada, y que recurren a la bioprospección para obtener ganancias antes que conocimiento o enriquecimiento de las culturas dueñas de la biodiversidad.

Foto: elhorizonte.com

3.- La Ley reconoce las Áreas de Importancia para la Conservación de las Aves (AICAS) como áreas de protección, generando un régimen especial únicamente para las especies reconocidas en dichas Áreas; es decir, distingue a las aves por sobre otras especies de flora y fauna que también requieren de protección especial.

4.- La Ley es omisa en reconocer el derecho de los agricultores a la reproducción de las semillas nativas, tal como lo establece el Acta UPOV 1978 de la Unión Internacional para la Protección de Variedades Vegetales. Po ello abre la posibilidad de que industrias de biotecnología de semillas registren las propiedades genéticas de su interés, para posterior generación de semillas comerciales incluyendo organismos genéticamente modificados (transgénicos).

La crítica a la Ley no se reduce a personas externas al poder Legislativo. La Comisión de Cambio Climático de la Cámara de Diputados sugiere ampliar el proceso de consultas para permitir una valoración de los diferentes sectores: jurídico, académico, científico, social y de los pueblos y comunidades indígenas para aportar y depurar el texto.

También recomienda que el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD) opine sobre la Ley.

Finalmente, entre las recomendaciones que se dan para que la Ley sea más incluyente, está la petición de que se integre al uso sustentable de la biodiversidad a los sectores turístico, pesquero y forestal agropecuario. Todos ellos usuarios de la biodiversidad que de manera sustentable o no, todos acabamos consumiendo.

Infoimagen: CANABIO

Además pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz, así como del secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa.

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