La UNESCO, a un paso de hacer a un lado a EPN para conservar a la Vaquita

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A menos de dos meses de que el gobierno federal mexicano presentara los “avances del programa de protección permanente del Alto Golfo de California y de salvaguardia a la Totoaba y la Vaquita Marina”, a una misión de observadores de la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (Unesco), la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (IUCN, por sus siglas en inglés) dio a conocer el hallazgo del primer cetáceo endémico muerto en 2018, con lo cual se teme que la población del emblemático mamífero marino es ahora inferior a 23.

La vaquita hallada muerta en marzo (Foto: Sedena).

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos

Ensenada, B.C., a 10 de abril del 2018.- El informe del encuentro de una hembra adulta de vaquita muerta dentro de su área de refugio en el Alto Golfo de California, hábitat natural y único de la marsopa en el mundo, debido a su enmalle en una red agallera usada por pescadores ilegales de totoaba -un pez también en riesgo critico de extinción que tiene una enorme demanda en el mercado asiático por su alto valor comercial-, alertó a la directiva mundial de la IUCN.

En julio del 2017, Tim Badman, director del Programa de Patrimonio Mundial de la Unión Internacional, declaró que “si la población de la vaquita sigue disminuyendo, el sitio (Alto Golfo de California) corre el peligro de perder un elemento clave de su valor de Patrimonio Mundial.”

Por ello, anunció que un descenso constante de la marsopa constituiría la base para añadir el sitio en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro en 2018, acción que la organización internacional aceleró tras el hallazgo de la marsopa hembra, el pasado 27 de marzo a las 10 de la mañana por elementos de la Secretaría de Marina (Semar), en avanzado estado de descomposición.

La UICN es el órgano consultivo sobre la naturaleza del Comité del Patrimonio Mundial de la Unesco y formula recomendaciones sobre las acciones que deben realizarse para proteger los sitios afectados por amenazas.

La Lista del Patrimonio Mundial en Peligro es utilizada por el Comité para facilitar acciones de conservación de emergencia y asistencia internacional, con el fin de prestar apoyo a sitios del Patrimonio Mundial gravemente amenazados.

Así lo hizo en 2005 cuando a sugerencia de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza, decretó Sitio del Patrimonio Mundial a las Islas y Áreas Protegidas del Golfo de California.

Para ello consideró el estado de abandono, desprotección y riesgo que tenía la exclusiva diversidad biológica marina del golfo y las 244 islas, islotes y áreas costeras que se ubican en el noreste de México, en donde se concentra el 39% de las especies de mamíferos marinos y un tercio de las especies de cetáceos del mundo.

Cuando Badman hizo pública la intención de la Unión Internacional de sugerir la inclusión del Alto Golfo de California en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro de la Unesco, dijo: “Está claro que México se está tomando la cuestión muy seriamente y la UICN agradece sus esfuerzos para reducir las amenazas a las que hace frente la vaquita, y seguirá está cuestión muy de cerca”.

Sin embargo, agregó: “El comercio ilícito de especies silvestres que está repercutiendo tan gravemente sobre nuestro patrimonio natural, también deberá abordarse a través de la cooperación internacional y podemos interpelar a todos los estados partes para que intensifiquen urgentemente sus acciones a este respecto.”

Tim Badman en una reunión con funcionarios de la Unesco (Foto: Ríos Sin Fronteras).

El Montaje

El descubrimiento de la vaquita muerta –hembra de un peso de 40 kilogramos y una longitud de 140 centímetros que presuntamente acaba de comer, ya que se encontraron en su estómago 500 gramos de pescado, todavía sin digerir- fue un duro golpe para las expectativas conservacionistas del gobierno mexicano.

Apenas los pasados días 6 al 12 de febrero, un grupo de autoridades federales que por México encabezó la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) se reunió en Baja California con funcionarios de la Unesco que atendiendo la recomendación de la IUCN para estudiar la posible declaratoria de Patrimonio Mundial en Peligro para el Alto Golfo, conocieron las últimas acciones del gobierno que preside Enrique Peña Nieto para la protección de la Vaquita Marina.

Los técnicos de la organización de las Naciones Unidas oficialmente tenían como meta monitorear de manera reactiva el Sitio de Patrimonio Mundial “Islas y Áreas Naturales Protegidas del Golfo de California”, para lo cual el gobierno mexicano montó todo un escenario.

De acuerdo con un informe de fecha 18 de febrero hecho por la Profepa para dar a conocer los resultados de la visita, funcionarios de la procuraduría ambientalista, la Secretaría de Marina (Semar) y la Gendarmería federal presentaron las acciones y resultados del Programa Permanente de Vigilancia en el Alto Golfo de California, y de protección a la Totoaba y la Vaquita Marina.

“Se les mostró (a los funcionarios de la Unesco) el despliegue de recursos humanos, patrullas marinas, vigilancia aérea  y terrestre, además de la aplicación de tecnología para vigilancia remota”, indica el comunicado de la Profepa.

La dependencia federal destacó la colaboración interinstitucional para proteger las “Islas y Áreas Naturales Protegidas del Golfo de California”, con la participación de las Secretarías de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), Semar, Relaciones Exteriores, la Procuraduría General de la República, la Comisión Nacional de Pesca, la Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas y el Instituto Nacional de Pesca.

También destacó cómo la Profepa y la Semar “demostraron la coordinación con la que se trabaja en las operaciones de vigilancia aérea, marítima y terrestre en toda el Área del AGC (Alto Golfo de California). Además de mostrar las herramientas tecnológicas de vigilancia remota que se utilizan como radares, videovigilancia y vehículos aéreos no tripulados”.

Después, los funcionarios mexicanos trasladaron a la misión de la Unesco a visitar “la comunidad de San Felipe” (Mexicali, Baja California), en donde “se le mostró en el campo los recursos aplicados para la conservación y protección de la Vaquita Marina, además de las acciones de inspección y vigilancia para el combate al tráfico ilegal de Totoaba.”

Los pescadores de San Felipe, los más afectados y marginados (Foto: Agencia Reforma)

Los Olvidados

No existe testimonio periodístico que revele el encuentro de los funcionarios de Naciones Unidas con los pescadores de la zona de San Felipe y sus voceros, quienes sí platicaron con periodistas de la Agencia Francesa de Noticias (AFP) para la publicación –este 10 de abril- de un reportaje en donde denuncian que las prohibiciones del gobierno mexicano para prácticamente todas las actividades de pesca, motivan a algunos de ellos a capturar ilícitamente totoaba –“cuya vejiga (natatoria) cuesta unos 4.000 dólares recién sacada del mar”, dice el trabajo periodístico-, o cambiar su lugar de residencia y trabajo a 80 kilómetros al sur de San Felipe, en la costa del Mar de Cortez.

De acuerdo con AFP, hasta el momento son 200 pescadores y sus familias los que, obligados por la crisis, se han trasladado a Campo Serena, Ensenada, en donde además de improvisar sus viviendas en un sitio que padece la falta de toda clase de servicios públicos, instalaron contenedores en donde colocan hielo para la conservación de los peces que capturan fuera de la zona en veda -sierra, corvina y baqueta, entre otros- que alcanza una superficie de mil 200 kilómetros cuadrados de superficie.

Uno de los pescadores que platicaron con los periodistas de AFP –Omar Solís, de 42 años y que vendió su barco camaronero para comprar un catamarán con el cual ofrecer servicios turísticos a los visitantes de San Felipe-, dijo:

“Hace cuatro años nosotros teníamos muchas entradas de dinero de pesca, ahorita desgraciadamente ya nos están dejando en la calle. A San Felipe lo quieren hacer como un fantasma, lo quieren desaparecer. Prohibir todas las redes y no solo las totoaberas, es una medida exagerada que puede obligar a algunos pescadores a capturar ilegalmente totoaba”.

Precisamente la muerte de la vaquita que se reporta el pasado 27 de marzo, tiene que ver con la utilización de redes agalleras para atrapar totoaba.

Cuando se practicó la necropsia el 4 de abril, se confirmó que la marsopa murió por pesca incidental debido a las marcas que presentaba: falleció por asfixia al quedar atrapada en una red que se utiliza para capturar al pez Totoaba.

Los tanques del laboratorio de la Unidad Biotecnológica de la UABC en Ensenada, donde se reproduce artificialmente a la totoaba (Fotos: Gaceta UABC).

El trabajo de la UABC con la Totoaba

De acuerdo con el Doctor en Ciencias Luis Manuel Enríquez Paredes, coordinador de los Programas de Posgrado en Ecología Molecular y Biotecnología de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), investigador del Laboratorio de Ecología Molecular e integrante del proyecto “Cultivo y Conservación de Totoaba Macdonaldi”, bajo responsabilidad del doctor Conal David True, la institución académica reportó que entre 2012 y hasta marzo de 2018 tiene un registro de tan solo dos mil 729 piezas de totoaba decomisadas o localizadas en las redes de los pescadores que operan en el Alto Golfo de California.

“La Facultad de Ciencias Marinas es pionera en el cultivo de totoaba –inició el proyecto hace 22 años- y actualmente está desarrollando proyectos relacionados con el escalamiento del cultivo, la monitorización de las liberaciones experimentales de alevines (crías) y su impacto en la abundancia de la población silvestre”, manifestó el investigador.

Agregó: “Durante los últimos cuatro años hemos trabajado arduamente en gestionar acceso a los decomisos de totoaba que han hecho en la región elementos de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), la Procuraduría General de la República (PGR), la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), la Policía Federal (Pf) y las policías municipales de Baja California”.

Esta gestión, agregó, en ocasiones encuentra eco en las autoridades, pero en la mayoría de los casos no tiene respuesta alguna.

“Pero aun así hemos reunido una base de datos de los reportes de decomisos y una colección de muestras para realizar análisis genéticos”.

La UABC, que también opera la Unidad de Biotecnología en Piscicultura (Ubp), sentó las bases para el desarrollo de una industria de acuicultura sustentable de la Totoaba y el doctor Conal David True dijo en entrevista para la agencia informativa Conacyt (Consejo Nacional de Ciencia y Tecnología) que tras enfocar su investigación en la selección genética de la especie en estado silvestre, hoy el esfuerzo tiene varias metas.

Entre ellas citó el desarrollar especímenes de engorda para acuicultura y la conformación de una red de centros de reproducción y crianza de totoaba en puntos de distribución natural, mediante la operación de Unidades de Manejo para la Conservación de la Vida Silvestre (UMA) que permitan el aprovechamiento sustentable de la especie.

“La UABC ha venido impulsando el desarrollo de una cadena de acuicultura a la par de sus esfuerzos por repoblar la totoaba en el alto Golfo de California; la idea es tener más de una UMA que pueda recibir crías de la unidad de reproducción de la universidad”, comentó el investigador en aquella entrevista.

Con este objetivo, el pasado 15 de enero, el secretario de Pesca y Acuacultura del Estado de Baja California (SEPESCABC), Matías Arjona Rydalch, informó que el gobierno estatal invertirá este año casi tres millones de pesos para impulsar un plan piloto para el cultivo de totoaba en el Alto Golfo de California que incluye la creación de una Unidad para la Conservación de la Vida Silvestre relativa a la totoaba.

Esto en coordinación con la Semarnat, la Comisión Nacional de Acuacultura y Pesca (Conapesca) y el Instituto Nacional de Pesca y Acuacultura (Inapesca), y dentro del término de la construcción de un laboratorio de Biotecnología en Piscicultura que se construye en el campus El Sauzal de la UABC, en el que se esperan producir entre 750 mil y un millón de crías de totoaba y otras especies al año.

Y en la Bahía de La Paz, el último punto de registro histórico de distribución natural de la Totoaba al sur del Golfo de California, tiene su sede la empresa Earth Ocean Farms.

Esta compañía conforma parte de la red de UMA con fines de reproducción y crianza de la especie que está integrando la UABC y que, además, colabora con otras instituciones académicas y de investigación, como el Centro de Investigaciones Biológicas del Noroeste (Cibnor) y el Centro Interdisciplinario de Ciencias Marinas (Cicimar), en programas de transferencia de conocimiento a cambio de permisos de comercialización, vía exportación, de hasta el 80 por ciento de su producción artificial de Totoaba.

La 41 sesión del Comité de Patrimonio Mundial de la Unesco en Cracovia, Polonia, donde se trató por primera vez la posibilidad de declarar al Alto Golfo de California en peligro (Foto: Secretaría de Relaciones Exteriores)

La Incertidumbre

De momento, la pesca ilegal de Totoaba continúa siendo un escollo insuperable para el gobierno mexicano, la ciencia y la academia en su misión de proteger y salvar del extermino a la Vaquita Marina.

La última estimación del Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita (Cirva), es que al inicio del 2017 sólo quedaban 30 ejemplares, pero posterior a este reporte murieron al menos seis vaquitas marinas, incluida la que se capturó para tratarla de preservar en el santuario de “El Nido”, más la primera encontrada en este 2018.

No obstante, los especialistas del organismo internacional que estuvieron de visita en nuestro país del 6 al 12 de febrero –dijo la Profepa- “reiteraron su reconocimiento al esfuerzo de inspección y vigilancia que realiza el gobierno mexicano, considerando que se cumplió con el compromiso de atender las recomendaciones hechas por la UNESCO en julio pasado (2017), en la 41 sesión del Comité de Patrimonio Mundial en Cracovia, Polonia”.

Al respecto, es importante mencionar lo que el biólogo marino y ambientalista mexicano Alejandro Olivera -Maestro en Ciencias con especialidad en Uso, Manejo y Preservación de los Recursos Naturales  y representante del Centro para la Diversidad Biológica en México, organización con más de un millón de miembros en Estados Unidos- reveló el 11 de julio del 2017.

Dijo que en aquel foro europeo el gobierno mexicano cabildeó fuertemente para dar marcha atrás a que el hábitat de la vaquita se declarara bajo categoría de “En Peligro”, que era la conclusión y recomendación que se tomaría en aquella reunión luego de un estudio que técnicos de la Unesco realizaron, a petición  del Centro para la Diversidad Biológica y el Instituto de Bienestar Animal (AWI, por sus siglas en inglés), sobre la “seria disminución en la población de una especie en peligro de extinción”, como es el caso de la marsopa endémica del Alto Golfo de California.

Escribió: “Esta recomendación que debió haber sido considerada en Polonia, fue la que incomodó al gobierno mexicano. Esto llevó al secretario Rafael Pacchiano, de Semarnat, y al Comisionado de Acuacultura y Pesca, Mario Aguilar, a trasladarse a París y después a Cracovia junto con un equipo de cabilderos. Su misión era evitar a toda costa que se votara a favor de la designación “en peligro” para el hábitat de la vaquita por parte de los países parte de la Convención, y así evitar que Peña Nieto quedara mal ante el acuerdo de entendimiento firmado en junio pasado (2017) con (el actor) Leonardo DiCaprio y (el magnate mexicano) Carlos Slim, con quienes el presidente se comprometía a establecer medidas para la salvar a la vaquita marina”.

Parte de la “verdad a medias” del secretario mexicano (Foto: HuffPost México)

Reveló que en aquel cabildeo el gobierno de Pela Nieto argumentó que apenas unos días antes -el 30 de junio- se publicó una veda total y permanente de redes de pesca dañinas para la vaquita, acción que salvarían al cetáceo y que por eso ya no era necesaria la designación de “en peligro”.

“Sin embargo, esas nuevas regulaciones eran prohibiciones a medias; es decir, no prohibía ni todas las redes ni toda la pesca. Era una regulación con excepciones que no abordaba la principal causa de muerte de la vaquita: la pesca ilegal del pez totoaba. Esto no lo dijeron a los países miembros en la sesión del Comité”.

Y remató el ambientalista: “Así fue como convencieron a 18 países, e inclusive lograron que fuera el gobierno peruano —que también evadió que se designe a las ruinas de la ciudadela inca de Machu Picchu como ‘en peligro´ el que presentara los argumentos para contrarrestar la designación antes de la votación. Y así, por mayoría, se logró dar un año más a México y posponer la decisión”.

Pero parece que en esta ocasión la declaración es inevitable para el gobierno mexicano.  Y más cuando en su reciente visita a Baja California los expertos de Naciones Unidas expresaron la necesidad de “un mayor avance en la implementación de nuevas artes de pesca que no interactúan con vaquitas marinas, y el involucramiento de la comunidad de pescadores y representantes de Organizaciones No Gubernamentales, en la adopción de medidas” que impidan efectivamente la extinción del mamífero marino y la totoaba.

Ahora solo falta esperar el reporte final de la Unesco para conocer si éste organismo internacional decide inscribir al Alto Golfo de California (AGC) en la Lista del Patrimonio Mundial en Peligro, la cual es una herramienta constructiva para facilitar acciones de conservación de emergencia y asistencia internacional con el fin de prestar apoyo a sitios gravemente amenazados.

Al menos el AGC cumple con dos de los requisitos necesarios para su incorporación al inventario: una administración inadecuada, en este caso por parte del gobierno mexicano, y la caza y pesca furtiva sin control.


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