La peculiar “mano negra” en el motín de federales

Ignacio Benavente Torres, fundador y dirigente de la asociación civil Pro Libertad y Derechos Humanos en América (PLDHA), en un instante cobró notoriedad al ser identificado por Alfonso Durazo Montaño, secretario de Seguridad y Protección Ciudadana, como parte de la “mano negra” que presuntamente se halla detrás del movimiento de policías federales contra la Guardia Nacional.

Olga Aragón y Javier Cruz/ 4Vientos/Proceso*

Tijuana, B.C. 05 julio, 2019.- En conferencia de prensa el jueves 4, Durazo entregó a los periodistas una tarjeta con los antecedentes penales de Benavente: preso por secuestro en el Cefereso 03 de Matamoros, y con investigaciones abiertas en los estados de Sinaloa, Ciudad de México, Coahuila y Tamaulipas.

Durante el plantón de policías federales, ese jueves Benavente públicamente dijo sobre el secuestro de que fue acusado, que en realidad se trató del levantamiento y desaparición de una persona en Tijuana en 1990, pero aseguró que él no fue responsable de esos delitos y que los verdaderos responsables le pedían 250 mil dólares para no involucrarlo.

Un día antes, Ignacio Benavente Torres participó en la mesa de negociaciones con las autoridades, ahí en el Centro de Mando de Iztapalapa de la Policía Federal.

¿Quién decidió que estuviese en la negociación? Betanzos dijo, sin mencionar nombres, que había sido invitado por unos policías que conocían su trabajo como defensor de Derechos Humanos.

Mientras los policías federales sostenían los bloqueos en arterias vitales de la capital del país, Benavente acaparó cámaras y micrófonos en el plantón de Iztapalapa defendiendo la causa de los agentes rebeldes; los medios, en su mayoría, magnificaron su imagen y su voz presentándolo como un líder del inédito movimiento.

En ese mar revuelto sobraron pescadores.

Felipe Calderón apareció defendiendo a la PF y a sus policías. Un par de federales le pidieron ser el representante sindical del movimiento. El expresidente, rechazó la propuesta

A los policías preocupa la desaparición de la Policía Federal que habrá de extinguirse en un plazo de 18 meses, del que ya transcurrieron dos. Certeza, eso demandan, quieren respeto cabal a sus prestaciones económicas y derechos laborales.

De eso habló Benavente rodeado de periodistas. Otras fueron las críticas de Calderón al gobierno de AMLO. El secretario de Seguridad reaccionó contra ambos.

“Calderón representa a la derecha más extrema del país. Se ha dedicado a obstruir la buena marcha del gobierno de López Obrador”, dijo Durazo en la conferencia de prensa. Luego entregó a los periodistas la tarjeta con antecedentes penales de Benavente. “Este es uno de los elementos al que los medios dieron ayer un extraordinario despliegue”, señaló el funcionario.

¿Quién es Ignacio Benavente?

Ante los reporteros que cubrían la protesta de los policías federales, Ignacio Benavente Torres reconoció que sí estuvo preso por secuestro, pero insistió en que se trató de un “levantamiento” y desaparición de una persona en Tijuana en 1990, actos de los que asegura no ser responsable. Dice que los verdaderos responsables le pedían 250 mil dólares para no involucrarlo.

Comentó que por consejo de su abogado trató de llegar a un arreglo, pero un policía conocido suyo le dijo: “Ni vengas. Hay consigna de que te metan a la cárcel seas o no culpable. Está dada la orden.

Decidió irse a Estados Unidos. “¡Crúzate!”, afirmó que le dijo su abogado.

Benavente aseguró que hay evidencia de quiénes levantaron y desaparecieron a esa persona. Incluso, afirmó, hay fotografías de esos delincuentes que fueron obtenidas con las cámaras de los bancos, cuando fueron a cobrar documentos del desaparecido.

“Con toda confianza me fui a Estados Unidos y me sale una orden de aprehensión por secuestro. Me detienen y me llevan al Metropolitan Correctional Center de San Diego. Ahí le dije al juez: ‘Señor, me están acusando de esto y esto pero yo no tengo nada que ver, me andan siguiendo y me piden dinero por no involucrarme’”, contó.

A los seis meses del proceso Benavente salió libre y se “deportó voluntariamente”, pero en México volvieron a aprehenderlo.

“¡Me dieron 70 años! Y me mandaron al centro de máxima seguridad de Matamoros el 5 de septiembre (de 2000). Yo era el preso 039, fui de los que inauguramos el Cefereso”, añadió.

Cefereso 03 de Matamoros, Tamaulipas, inaugurado en el año 2000, Foto: Internet

Después de 10 años, Benavente fue notificado de que el responsable del levantamiento y desaparición de una persona tenía orden de aprehensión y solicitó el beneficio de la prescripción, “porque a los 10 años, si no encuentran a una persona desaparecida te puedes presentar ante el director de los ministerios públicos y te dan ese recurso”.

Benavente, quien ahora asegura que es “doctor honoris causa en derecho”, narró una historia asombrosa sobre sus estudios en la cárcel: escribía en rollos de papel higiénico capítulos enteros de la Constitución, códigos, leyes de amparo y de ejecución de penas. Señaló que obtuvo los conocimientos suficientes para defenderse y que logró reducir su sentencia de 70 a 21 años, y luego obtuvo la libertad.

“Eso es lo que pasó”, concluyó.

Ensueño y realidad

Otra es la historia de su asociación civil y del albergue para migrantes que dirige en Tijuana.

En su portal de internet, PLDHA promueve el proyecto Albergues Universales, de lujosos edificios para migrantes, discapacitados e indigentes. Solicita donativos para realizar esa obra.

Pero en realidad el albergue que sostiene en Tijuana está en un vetusto edificio de mal aspecto, en la avenida Aquiles Serdán 11850 de la colonia Libertad. Ahí, sin embargo, metió a decenas de haitianos que llegaron a esta ciudad en busca de asilo en Estados Unidos.

“Los migrantes haitianos vivían hacinados en ese albergue, incluso muchos de ellos fueron acomodados en la azotea, en grave peligro para su integridad física. Es un lugar que no cuenta con las condiciones elementales de seguridad. Ahora alberga muy pocos migrantes”, dijo Soraya Vázquez Pesqueira, directora del capítulo mexicano de la organización Families Belongs Together y ex asesora de la Comisión Nacional de Derechos Humanos (CNDH)

Albergue Pro Libertad y Derechos Humanos en Tijuana, Bc. Foto: Facebook

Benavente sostiene que PLDHA tiene más de 700 mil seguidores en México y presencia en varios países, destacó Colombia, así como alianzas y acuerdos de colaboración con reconocidas organizaciones nacionales e internacionales.

Proceso consultó en oficinas de comunicación y en páginas oficiales de las organizaciones con las que Benavente dice tener relación: la ONU, la OEA, la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), la Fundación Asistencial Lefranc de la UNESCO, la Comisión Mexicana de Cooperación con la UNESCO y la Comisión Nacional de los Derechos Humanos (CNDH). Ninguna de ellas, de acuerdo con la información oficial consultada, tiene alianza o relación alguna con la asociación de Benavente.

A petición de este semanario, la Dirección de Comunicación Social de la CNDH informó que no conoce al señor Ignacio Benavente Torres; no tiene trato, relación, acuerdos, ni registro con la supuesta organización que éste preside; expresa su preocupación por el uso ilícito que hace de logotipos y emblemas de esta institución; se deslinda de cualquier nombramiento hecho por él a nombre de la Comisión, y anuncia que emprenderá una investigación al respecto.

Raúl Ramírez Baena, presidente de la Comisión Ciudadana de Derechos Humanos del Noroeste, dijo al respecto que la CIDH y los órganos de la ONU como la Unesco, no tienen “colaboradores” por parte de ONGs en países miembros.

En todo caso, agregó Ramírez Baena, tienen “estatus consultivo” en la OEA y en la ONU, reconocimiento ganado en base a su prestigio internacional por su trabajo en la defensa de los DDHH. En esa posición, señaló, están organizaciones que tienen gran reconocimiento por su trayectoria, como el Centro de Derechos Humanos Miguel Agustín Pro Juárez, A.C. y la Comisión Mexicana de Defensa y Promoción de los Derechos Humanos, A.C., estatus que les otorgan los propios organismos intergubernamentales (ONU, OEA o alguno de sus órganos de tratados) para fortalecer la interacción de éstos con la sociedad civil en diversos países

La asociación civil PLDHA, según su página de internet, es una agrupación independiente y sin fines de lucro fundada el 4 de marzo de 2013. Es decir, fue constituida poco después de que Ignacio Benavente obtuvo su libertad.

Ignacio Benavente con elementos de la Policía Federal en abril de 2015. Foto: facebook

Proceso investigó en la lista de sociedades civiles mexicanas con las que trabaja la OEA. El grupo de Benavente no aparece.

En el Sistema Integrado de Organizaciones de la Sociedad Civil, que enlista a las instancias civiles reconocidas como entidades consultivas del Consejo Económico y Social de la ONU, y en el área de Latinoamérica y el Caribe, no se incluye a PLDHA. Tampoco se considera socia o colaboradora en las cuatro áreas de trabajo de la UNESCO (educación, ciencias naturales, ciencias sociales y cultura).

Benavente no sólo se presenta como doctor honoris causa en derecho; también dice tener un diplomado en derechos humanos, nueva ley de amparos, lenguaje corporal en su máxima expresión, equidad de género, seguridad pública, bullying, prevención del delito, trata de personas y musicoterapia.

Donativos

En la PLDHA, su fundador y presidente dispone de dos colaboradores principales: Antonio Benavente Torres, vicepresidente, y Rubén Martínez Vaca, apoderado legal.

Esta asociación civil opera con donativos. Destaca el apoyo que en enero de 2017 recibió del multimillonario Roque Rocky de la Fuente, empresario y político de ascendencia mexicana que en 2016 fue el único candidato hispanoparlante en las elecciones presidenciales de Estados Unidos, también fue candidato a senador por Florida y a alcalde de Nueva York.

Mediante un video difundido en redes sociales, Rocky de la Fuente habla de sus donativos a la organización de Benavente para la construcción de barracas y literas en el albergue de PLDHA en Tijuana, y para la dotación de agua, alimento y techo a 75 migrantes haitianos y africanos hospedados en el refugio.

En los proyectos de PLDHA se indica la intención de ser en 2023 “la mayor organización de ayuda, orientación y resocialización a inmigrantes a través de una red de apoyo fortalecida a nivel mundial, que contribuya a la realización de cinco albergues universales”.

En otro video subido el 3 de mayo de 2019 a YouTube, promueve la megaobra Albergues Universales, con la pretensión de construirlos en Tijuana, Palenque, Matamoros, la Ciudad de México y Ciudad Juárez; también en Bogotá, Colombia; Atenas, Grecia; Málaga, España; Palermo, Italia, y Toulouse, Francia.

Más ambiciosos, quizá, son los proyectos Sembrando Vida, homónimos de uno de los programas del gobierno mexicano. En un ostentoso video –“Clip aéreo de Puerto Peñasco”– se anuncia “un complejo que ofrecerá empleo a inmigrantes, deportados o cualquier persona que requiera un sustento para vivir”.

Cita también el proyecto Producción de Medicina Naturista, con base en plantas y hierbas que serán cultivadas en viveros e invernaderos, y el proyecto Inducción de Derechos Humanos en los Niños, que prevé la construcción y operación de centros de desarrollo integral para que los infantes sean formados en “valores y principios, mediante programas sociales, políticos, culturales y económicos, para ser mejores seres humanos y ciudadanos del mundo”.

PLDHA incluye en su página de internet una categoría que identifica como “Zona del Niño”, donde presenta en video a una menor, “presidenta del Consejo Internacional de la Niñez”, la cual lanza un llamado a los infantes del mundo a unirse a su iniciativa a favor del respeto a los derechos de los menores.

La misión y visión de esta organización civil con sede en Tijuana, se divulga en el  video https://www.pldhamexico.org/blog/proyectos/sembrando-vida/

Otra más…

Una organización parecida a Pro Libertad, es la Asociación Civil Cuerpo Diplomático Internacional de Derechos Humanos, grupo que también actúa en Baja California, fundado y presidido desde hace cuatro años por Iván Mariano Martín del Campo Riebeling, quien se identifica como Coordinador Internacional de Visitadores de Derechos Humanos del Nuevo Orden Mundial.

Actualmente preso en Tijuana por lesionar de gravedad a un abogado, Del Campo Riebeling saltó a la fama cuando amenazó de muerte al gobernador Francisco Vega de Lamadrid y a varios periodistas del estado que publicaron sus antecedentes penales en California: seis arrestos por delitos contra la salud en la década de los 90 y en los primeros años de 2000.

Riebeling dice contar con el reconocimiento de la Oficina del Alto Comisionado de los Derechos Humanos de la ONU, la CIDH, la CNDH y otros organismos defensores de las minorías, así como de la DEA, el FBI, la PGR y la Policía Federal mexicana. En agosto de 2018 apareció en Tijuana junto al doctor José Manuel Mireles Valverde, fundador de los grupos de autodefensa en Michoacán.

Ese mismo año, el también conocido por su apodo “Comandante Cobra”, quien suele aparecer en videos portando uniformes de guerra y armas de alto poder, convocó a los tijuanenses a sacar de la ciudad a los migrantes centroamericanos, por lo que ingresó a la lista de presuntos “instigadores” de las caravanas de migrantes centroamericanos de la Agencia de Aduanas y Protección Fronteriza (CBP).También son famosos sus actos “altruistas” donde aparece obsequiando despensas y billetes de 200 pesos a indigentes y damnificados.

Este texto, en versión sintetizada, se publicó el 7 de julio de 2019 en la edición 2227 de la revista Proceso.

 

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