La Huella ecológica y la sobreexplotación del planeta

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 El planeta tierra merece cuidado. Actualmente y debido al déficit ecológico per cápita, las muertes por problemas medioambientales superan en número a las iniciativas que se han creado para cuidar del hábitat.

 Sand Sval*/ A los 4 vientos 

 Todos los días, las actividades humanas reducen materiales naturales y energéticos que la tierra no puede recuperar por completo, convirtiéndose en un problema tanto para el planeta como para los seres vivos. Cuando se sobrepasa la capacidad que tiene la ecosfera a nivel medioambiental para los propios beneficios, se comienzan a explotar los ecosistemas y la biodiversidad; a esto se le conoce como: déficit ecológico.

 Según estadísticas, se ha concluido que si las cosas siguen igual los seres humanos consumirán cada año dos veces el valor de recursos naturales, por lo que para 2030 se necesitarán más de dos planetas para satisfacer sus necesidades. 

Todos somos responsables del déficit ecológico provocado. Sin embargo, se calcula que los habitantes de los países desarrollados y las compañías transnacionales consumen más energía debido a la sobre explotación de las especies, la modificación del entorno por construcciones, el desarrollo comercial y la excesiva cantidad de basura que termina en los mares. 

Las consecuencias afectan a todos, ya que la explotación del hábitat y el consumo irresponsable de los recursos acrecienta la presencia de enfermedades, se pierde poco a poco la biodiversidad y suben las probabilidades de que ocurran desastres naturales, por mencionar algunas.

 

CADA SER HUMANO DEJA UNA HUELLA ECOLÓGICA

Una forma de medir estadísticamente el impacto que ejercen los seres humanos sobre la tierra es a través de la Huella Ecológica. La unidad para expresar los resultados es en hectáreas globales. Los países con mayor Huella Ecológica son China y Estados Unidos. 

Según la Asociación medioambiental sin fines de lucro, Global Footprint Network, en 2013 México tenía un déficit ecológico per cápita de -1.4 hectáreas globales, una huella ecológica per cápita de 2.6 y una biocapacidad de solo 1.2 hectáreas globales.

Aunque la huella ecológica funciona como un índice de medición, también subestima el verdadero impacto ambiental negativo que ejercemos. En 2016 la Organización Mundial de Conservación (WWF), publicó el Informe Planeta Vivo, donde plasma que:

“Entre 1970 y 2012 las poblaciones de vida silvestre han sufrido un declive preocupante que, en promedio, llega a 58% y podría alcanzar 67% al final de la década”. Es decir, más de la mitad (1.981) en 40 años.

Y esto solo es un poco de lo mucho que el consumo excesivo afecta al planeta. Si no se actúa por mejorar la situación, la Academia Nacional de las Ciencias (PNAS) prevé que para 2050 haya más deshechos de plástico que peces, por lo que podrían vivir con escasez de agua más de 5,000 millones de personas.

 

LA CONTAMINACIÓN AFECTA AL MUNDO ENTERO

Es evidente que la mayoría de las actividades humanas actuales provocan que la tierra se caliente o enfríe, elevando o bajando sus temperaturas según la región afectada. De ahí se deriva el cambio climático provocado por los gases que atrapan el calor, llamados gases de efecto invernadero.

El automóvil en uso excesivo no solo empeora la calidad del aire, sino también afecta la vida humana.

En la atmosfera terrestre el dióxido de carbono (CO2) y el metano (CH4) son de los principales gases que afectan a la temperatura. Aunque es necesario aclarar que estos son compuestos naturales que benefician la vida, sus emisiones comienzan a ser dañinas cuando son usadas para fines industriales.

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Algunas de las actividades que perjudican a la atmósfera son el uso del transporte, la agricultura y la explotación ganadera, debido a que animales como la vaca emiten grandes cantidades de metano y CO2. Cada país produce niveles diferentes de gases de efecto invernadero que dañan a la tierra, pero todos contribuyen al calentamiento global y por ende, a dicho cambio climático. México, por ejemplo, produce 1.5% del total de estos gases.

MÁS FRUTAS Y VERDURAS, MENOS CONTAMINACIÓN

El planeta tiene un límite y lo estamos alcanzando. Por ello, es necesario buscar alternativas desde la sostenibilidad que ayuden a mejorar la calidad de vida. Es decir, un equilibrio entre lo que consumimos y lo que verdaderamente necesitamos.

El investigador de la Universidad de Columbia Británica, Seth Wynes, anunció en un estudio publicado en julio del 2017 que existen 4 acciones que disminuyen la huella de carbono de manera sustancial: “comer una dieta basada en los vegetales, evitar los vuelos en avión, vivir sin coche y tener familias más pequeñas”.

Debido a esto se ha determinado según la revista Environmental Research Letters, que priorizar las verduras sobre la carne disminuye en 0,8 toneladas la emisión de gases de efectos invernadero.

 

ES TIEMPO DE MEJORAR Y PEDALEAR

Por otra parte, las emisiones de gases contaminantes (CO2) del aire por el uso del automóvil también pueden ser reducidas un 11% en un lapso de 30 años al implementar la bicicleta como medio de transporte, según un estudio del Instituto para el Instituto de Políticas para el Transporte y el Desarrollo (ITDP).

La Organización Mundial de la Salud en 2008, concluyó que anualmente mueren 24 mil personas a causa de los accidentes viales y que más de 40 mil padecen alguna consecuencia negativa. Sin dejar de mencionar en ese mismo año se registraron 14,734 muertes relacionadas con la contaminación del aire.

A largo plazo los beneficios de usar la bicicleta son múltiples: menos tráfico vehicular, más economía local y fomento del transporte sustentable. Sin embargo, esto significa un reto para los gobiernos y ciudadanos, ya que hace falta una infraestructura estratégica para el uso de bicicletas, así como un mayor fomento de la cultura vial tanto para automovilistas como para los propios ciclistas.

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Se puede decir que ésta es solo una pequeña mirada de los grandes problemas que se están viviendo en la actualidad, se necesita respeto por los seres humanos, por el ecosistema y los seres vivos. Se necesita empatía porque si la tierra muere morimos todos. Solo existe un planeta, ¿qué haces tú por mejorarlo?

INICIATIVAS POR EL BIENESTAR DEL AMBIENTE Y LA SOCIEDAD

Por mencionar algunas de las iniciativas locales que actualmente contribuyen al mejoramiento de la educación ambiental y la calidad de vida están: Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental, ONG que ayuda a la conservación del medioambiente; el Instituto de Planeación Ambiental y Calidad de Vida, Asociación Civil (INPACVI AC) y Kilómetro uno, fundación juvenil involucrada en limpiar y renovar las playas de Tijuana.

Otro de los proyectos enfocados al bien del ser y del medioambiente es Recicleteando, negocio integral dedicado a promover el ciclismo urbano, el reciclaje, la cultura ambiental y la sustentabilidad como estilo de vida en la ciudad de Ensenada, a través de talleres y proyectos.

https://www.4vientos.net/2018/03/08/recicleteando-promueve-conciencia-ecologica-con-talleres-y-adopcion-de-area-verde/

Contacto:

Recicleteando: Calle 15 #99 interior “C”, Colonia Azteca, Ensenada B.C.
Facebook: /recicleteandoens
Teléfono: 646 258 7908

Proyecto Fronterizo de Educación Ambiental: Volcán # 632 Sección Monumental, Tijuana B.C.
Facebook: /pfea.org
Teléfono: 664 630 0590

Kilómetro uno: 
Facebook: /kilometrounomx
Teléfono: 664 157 1461

 


*Sand Sandoval,
licenciado en Ciencias de la Comunicación.
Comprometida con la cultura, bibliófila,
escritora asidua y cronopia.


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