Imparable, el tráfico de totoaba en México (Video)

Comparte en redes sociales

Un Juez de Control en el Centro de Justicia Penal Federal del Reclusorio Sur en la Ciudad de México, dictaminó vincular a proceso penal a un ciudadano chino que intentaba transportar a Corea del Sur, de manera ilegal, 355 “buches” de totoaba con un valor aproximado a los 5.3 millones de pesos.

El decomiso de totoaba en el aeropuerto de la Ciudad de México (Foto: Policía Federal).

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos

25 de abril del 2018.- Y dentro del Área Natural Protegida (Anp) Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado, inspectores de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) y elementos de la Secretaría de Marina (Semar) detuvieron a cuatro pescadores que presuntamente capturaban totoaba de manera ilícita y su embarcación quedó confiscada en San Felipe, Baja California.

Los hechos ocurrieron entre los días 21 y 24 de abril. El chino fue detenido por elementos de la Policía Federal en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México con 416 vejigas natatorias –“buches”– de pez (355 identificadas de totoaba, especie con veda total por estar en peligro grave de extinción y estar asociada su captura con la vaquita marina) repartidos en dos maletas de viaje.

Los pescadores fueron sorprendidos cuando realizaban actividades de pesca ilegal a bordo de una embarcación sin nombre y sin matrícula que contenía una red totoabera (chinchorro) de 100 metros de longitud, y 10 pulgadas de luz de malla.

Durante audiencia celebrada el pasado 23 de abril de 2018, la autoridad judicial federal decretó como legal la detención del chino –no se proporcionó su nombre- y lo vinculó a proceso por el delito de transportación con fines comerciales de productos de vida silvestre sujetos a protección especial, endémica y regulada por un tratado internacional en el que México es parte.

El juez impuso al inculpado diversas medidas cautelares como la prohibición de salir del país, la firma semanal en el Centro de Justicia Penal Federal más cercano a su domicilio en el Norte del país –ni se identificó el domicilio del asiático en México-, y la obligación de exhibir una garantía económica.

Fue el pasado 21 de abril cuando la Unidad Especializada de Investigación de Delitos contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales (Ueidaple) de la Procuraduría General de la República (Pgr), inició una carpeta de investigación en virtud a la detención y puesta a disposición del ciudadano de origen chino.

Cuando el extranjero fue detenido tenía en posesión un total de 416 vejigas natatorias de pez, pero en el momento en que la Profepa se constituyó como representante de la víctima u ofendido (el gobierno federal) y coadyuvante ministerial, constató y determinó –mediante un dictamen pericial- que solo 355 “buches” correspondían a la especie Totoaba Macdonaldi, con un peso total de 29.7 kilogramos y un valor comercial aproximado de 238 mil dólares.

Un día después de la acción en la Ciudad de México, inspectores de la Profepa y marinos de la Semar detectaron la presencia de una embarcación con cuatro tripulantes dentro del Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California y Delta del Río Colorado.

Los interventores solicitaron el permiso de pesca y medio ambiente a los tripulantes y éstos contestaron que no los tenían, por lo que se inició en su contra el procedimiento administrativo mediante el cual se ordenó el aseguramiento de la embarcación, el motor de 200 caballos de fuerza y el arte de pesca hasta en tanto se resuelva su situación legal.

“La Profepa aplica ‘Cero Tolerancia’ para combatir la práctica ilícita de este tipo de embarcaciones que intentan burlar la acción de la autoridad por la lejanía y lo amplio del polígono de restricción”, indicó la procuraduría ambiental en un comunicado.

Y destacó que para la vigilancia del área natural protegida y la puesta en práctica del Programa de Atención Integral del Alto Golfo de California, para la Protección de la Vaquita Marina y la Totoaba, el gobierno mexicano tiene en la zona una patrulla oceánica, una patrulla interceptora y una embarcación tipo Defender de la Semar.

“Con este equipo –indica el comunicado federal- se pueden identificar y ubicar a embarcaciones realizando la pesca ilegal, y al constatar su localización indebida dentro del área protegida, el personal de PROFEPA y SEMAR, interceptan las embarcaciones para intervenirlas en una situación de flagrancia”.

La guerra de las cifras

Este dato lo precisó el secretario del Medio Ambiente federal -Rafael Pacchiano Alamán-, cuando el pasado 4 de febrero anunció que este año el gobierno de Enrique Peña Nieto reforzará la inspección y vigilancia del polígono bajo protección, con el despliegue de un mayor número de elementos de la Secretaría de la Marina apoyados con un sistema de videovigilancia de largo alcance.

Enumeró un sistema de mando, control y comunicaciones móvil; equipos de comunicación digital basados en redes troncales propias; el despliegue en la zona de 14 embarcaciones, 23 vehículos, cuatro aeronaves, 177 elementos de infantería y 54 de gendarmería, además de los inspectores de Profepa y Conapesca.

Y para combatir socialmente la pesca ilegal de totoaba, el ministro dijo que “el Gobierno de la República ampliará durante tres meses la entrega de compensaciones a los pescadores, quienes de forma corresponsable desarrollen artes de pesca que no afecten a la vaquita”, además de permitir la pesca en temporada de curvina- fuera del polígono ampliado- y avanzar en el “aprovechamiento sustentable” de la totoaba.

“El gobierno tiene proyectado invertir en tres granjas de esta especie con 300 mil alevines (crías), lo que permitirá controlar su tráfico ilegal e impulsar de forma paralela la economía de las comunidades del Alto Golfo de California”, afirmó.

Sin fin, el tráfico ilegal de “buches” de Totoaba en México (Foto: Noticieros Televisa).

El 12 de noviembre del 2017, la Profepa informó que hasta esa fecha la Semar, la Gendarmería Ambiental y la Comisión Nacional de Pesca y Acuacultura (Conapesca), habían puesto a disposición del agente del Ministerio Público federal a 201 personas por extracción, posesión y transporte de productos de totoaba.

También destacó que luego del decreto de protección que abarcaba una superficie marina aproximada de casi 20 mil kilómetros cuadrados del Alto Golfo de California, los diversos operativos realizados de manera conjunta permitieron el aseguramiento de un barco camaronero, siete embarcaciones menores o pangas, y más de ocho kilómetros de redes.

“Dichas artes de pesca, en su mayoría, fueron colocados o abandonados por pescadores furtivos en el medio marino dedicados a la pesca de camarón”, agregó entonces la Profepa en un comunicado.

Y destacó que entre abril de 2015 y el 11 de noviembre del 2017 se retiraron mil 541 “redes fantasma”, de las cuales mil 79 fueron recuperadas por la Profepa y la Semar dentro del Área Natural Protegida.

Pero tres meses después el diario Publimetro, con información que obtuvo de la Semar, reveló que de 2015 a 2017 fueron 15 barcos los asegurados por realizar actividades de pesca dentro del Área Natural Protegida Reserva de la Biosfera Alto Golfo de California, así como 12 vehículos terrestres usados para el transporte de totoaba y otras especies capturadas dentro de la zona prohibida.

Además, la Semar afirmó que 319 vejigas natatorias de totoaba fueron descubiertas ocultas en vehículos por personas que pretendían entregarlos clandestinamente en ciudades cercanas como San Luis Rio Colorado (Sonora), y Mexicali, Ensenada o Tijuana (Baja California) durante 2016 y 2017.

Y respecto a las redes de enmalle decomisadas hasta octubre del 2017 a un total de 174 pescadores y transportadores ilegales de totoaba, la Marina Armada de México contabilizó 42 en la zona de reserva.

De acuerdo con el Doctor en Ciencias Luis Manuel Enríquez Paredes, coordinador de los Programas de Posgrado en Ecología Molecular y Biotecnología de la Facultad de Ciencias Marinas de la Universidad Autónoma de Baja California (UABC), investigador del Laboratorio de Ecología Molecular e integrante del proyecto “Cultivo y Conservación de Totoaba Macdonaldi” bajo responsabilidad del doctor Conal David True, la institución académica reportó que entre 2012 y hasta marzo de 2018 tiene un registro de dos mil 729 piezas de totoaba decomisadas o localizadas en las redes de los pescadores que operan en el Alto Golfo de California.


Comparte en redes sociales