Feminicidio

Feminicidio

 Cubre un sudario de dolor

la ciudad macilenta yerma de esperanzas

En un macabro tobogán

de oprobio y displicencia

impunes se deslizan

la sevicia y el odio

¿De cuál lugar provienen las fuerzas de la incuria?

¿En qué rincón se anida la cruel patología?

¿Dónde están los chacales y su manto encubridor?

Qué luto y muerte dejan y también

Vidas rotas cual hebras inasibles

¿Y la esquiva justicia?

Falaz y ausente

De persistir

la tiranía de los abismos

nos hundiremos

inevitablemente

en las sórdidas miasmas

del aletargamiento

de las conciencias

Y entonces sí

habremos extraviado todo

No habrá manera de salvarnos,

se obturará el camino

sobrevendrá el derrumbe

Rosalío Morales Vargas
Chihuahua, febrero de 2014

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