Era del Celular: ¿la humanidad en franco declive?

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El peligroso mito según el cual el mundo ha avanzado ostensiblemente contribuyendo de modo extraordinario al desarrollo del ser humano es solo eso: una creencia que se basa en el desenvolvimiento de numerosos avances que, pese a ser indiscutibles, no se han traducido en una constante de abundancia y equicracia planetaria pues las diferencias socioeconómicas hoy se hacen más patentes que nunca y las guerras e intereses egoístas amenazan la supervivencia de la especie.

Carlos Santa María* / RT

En el caso de la medicina, el negocio de la salud es inmenso y se corrobora día a día con el aumento progresivo de enfermos: paralelo a la quirúrgica extraordinaria avanza el incremento sustancial de mortalidad por obesidad, estrés, sedentarismo, virus artificiales, entre las múltiples causalidades que se han creado con el supuesto modernismo. Proporcionalmente a la población mundial en años anteriores nunca hubo una morbilidad tan acentuada y una duración de las personas en condiciones deplorables. Si de la ciencia armamentística se trata, el número de fallecidos y en muy alta cantidad confirma la potencialidad destructiva de los nuevos instrumentos de guerra tanto en el poder disuasivo como en la toxicidad.

Sin embargo, ni el esplendoroso negocio de las farmacias, drogas, insalud o mortalidad violentamente obligada a través de guerras e intervenciones han podido crear una imagen más precisa para esta época considerada ‘la mejor’, que la encorvada figura de millones de seres con racionalidad mirando un objeto en sus manos, que se mueven caminando en forma de robots, tanto desplazándose al trabajo como de regreso a su hogares: es el símbolo de la Era del Celular.

Como se conoce, este instrumento que ha llevado a este siglo a un modo de ser globalizado al igual que la pobreza ha nacido vinculado al estudio de la comunicación y, asimismo, al control de las personas. Sin embargo, su creación conllevó una gran esperanza al mundo pues se esperaba que su uso condujese a un aumento de la cordialidad, el pensamiento, la mentalidad informada, el compromiso social, etc., a través del acceso a una información documentada, cultural, analítica. En el aparato escolar se creyó que este traería nuevas oportunidades de realizar estudios, investigación, uso proactivo en clases y todas las expectativas que ofrece un utensilio de dicha dimensión.

Indiscutiblemente el celular ha abierto grandes opciones de conexión, ha salvado vidas, cooperado en tragedias naturales, convirtiéndose en un objeto que puede ser empleado para crecer humanamente. Pese a ello, su utilización en un grado de adicción lo ha transformado también en un destructor de posibilidades y un declive del ser.

Las cuatro condiciones de deshumanización

No obstante las anteriores consideraciones positivas sobre el uso de dicha herramienta, la influencia negativa ha sido sorprendente en la generación actual —jóvenes y niños— y en la pasada —adultos y mayores incluso—, edificando personalidades con problemáticas existenciales importantes. Algunas de estas son:

Incomunicación extrema y alta conectividad

NIÑOS CON CELULARES NO HABLAN

La imagen de grupos sentados en una cafetería reunidos para hablar por el utensilio sin mirarse entre ellos o jugar a entenderse virtualmente estando allí demuestra los niveles conscientes o inconscientes de desprecio por la presencia real, trasladando lo inexistente al primer plano. La preferencia por el saludo virtual confirma lo expuesto: conectividad por sobre la comunicación.

En el aula la extensión de la mano a través de un soporte mecánico es la constante debiendo establecerse una norma casi internacional de la prohibición de ese artefacto en clases por la desconcentración y alteración del proceso pedagógico.

Detención y regresión del aprendizaje analítico

La espera ansiosa de todas las respuestas a partir de la información en el aparato ha conducido a una lentitud en los procesos reflexivos y su uso constante en rapidez por sobre el discurso ha provocado una disminución notable de la palabra, acrecentada por una eficaz destrucción del lenguaje y la ortografía (elementos del aprendizaje). La creatividad se ha convertido en un elemento de segunda mano para ser la reproducción el ítem más empleado, de tal modo que el ingenio está en la difusión y no en la creación imaginada, factor del cual se han aprovechado los medios para construir su mensaje ideológico en un público fácilmente manipulable.

La mecanización del acto y la respuesta al sonido de modo ansioso explica por qué el respeto al otro se ha deteriorado notablemente: atender el celular y dejar hablando a la persona presente es ya costumbre.

Alto nivel de individualismo

CELULAR EN MANO

El objeto y la cultura implícita del uso ha logrado que el sujeto se encierre literalmente en su habitación desarrollando el mutismo, lo que ha cambiado su personalidad y el ritmo de vida, incluso convirtiendo la intolerancia en la defensa de su ‘vida privada’, con cambios de humor y una inseguridad notable para comunicarse presencialmente, todo lo cual afecta la edificación de proyectos de vida integrales.

Niños que no juegan verdaderamente con su cuerpo sino que ‘juegan’ a través de imágenes ha incrementado la obesidad mental y física, repitiendo la búsqueda de lugares reiterados y que se mitifica como creatividad.

Superficialidad extrema con valores degradados

La moda se ha convertido en el referente ordenado por las élites a las conciencias débilmente establecidas haciendo de las marcas un componente imprescindible. El llamado a concentrarse en música, videos, noticias intrascendentes, imágenes infunde al egocentrismo su máxima fuerza. La búsqueda de la aprobación del otro y su afectación ante la reprobación indica que los valores como la solidaridad, cordialidad, quedan relegados absolutamente, afectando la consolidación de la autonomía.

La consideración evidente es que se ratifica un ‘descompromiso’ social en extensos sectores sociales donde queda como recuerdo las frecuentes protestas de las juventudes realzando las utopías que hoy son casi inexistentes.

Metodológicamente existe una estructura donde todas estas consideraciones se encuentran imbricadas afectándose unas a otras en mayor o menor fuerza aunque lo fundamental es el tipo de personalidad que se crea a partir de ellas. Ello obliga moralmente a estudiar lo que sucede de modo sistemático.

Es preciso reconocer que existen jóvenes que atraen a multitudes de jóvenes también a través de sus videos, denominados ‘youtuber’, como es el caso de German Garmendia con 23 millones de seguidores… muchos más que los seis millones de BBC, CNN y ‘New York Times’ juntos. Indica que el ‘boom’ de una feria del libro ya no está en los autores sino en los ‘youtuber’, lo que implica una reflexión: identificar las tendencias de los jóvenes y sus consumos por irrelevantes que puedan ser considerados, comprendiendo sus temáticas ligadas a los conflictos con la familia (hermanos, padres), estudiantiles (profesores, compañeros, exámenes), grupales (amigos, socios), afectivos (parejas, noviazgos, rompimientos), aficiones (videojuegos, programas televisivos, novelas), etcétera.

CELULARES NIÑO INCOMUNICADO PADRES

Fotos: internet.

Cabe expresar la evidente disminución de la lectura y escritura compacta o de competencias básicas, reflexionada, excepto mensajes de texto o plagio en alta magnitud, donde debe declararse que en el mundo parece que existen más celulares que personas (1).

Sin dejar de mencionar cómo afecta laboralmente este utensilio, donde ni la empresa o los usuarios interesan a muchos funcionarios que prefieren seguir conectados antes que servir, la gran preocupación para los sectores pensantes en el planeta es hasta qué punto el ser humano puede despersonalizarse y volverse apático a la marcha de su sociedad, facilitando a las élites el dominio de estos inmensos sectores, es decir, ejercer una domesticación sin respuesta y con claros índices de alienación inconforme aunque improductiva comunitariamente.

Cuando se vive un mundo a través del celular el aislamiento es resultado casi obligado dificultando el contacto con la realidad y el poder de interactuar presencialmente: la adicción que hace sentir al sujeto desprovisto de alguna parte única de su cuerpo al extraviar su aparato indica un grado de alienación extremo.

Es un deber ético del escritor, el periodista, el analista dialéctico, presentar a la sociedad posturas y reflexiones sustentadas que sean llamados de alerta ante flagelos que pueden afectar ostensiblemente la marcha de las generaciones y cabe llamar a las familias, instituciones, aparato educativo e individuos a la responsabilidad en el uso articulado con políticas públicas de salud mental.

Nadie, excepto élites autoritarias, desearía nuevas generaciones donde la esencia humana, su comunicabilidad, haya sido destrozada de tal modo que el diálogo, la discusión, la conversación entre seres reales sean reemplazadas por la virtualidad. Es el anhelo de la humanidad que el planeta siga siendo conformado por la palabra concreta, sonora, que se emita en condiciones de equidad y donde su contenido sea afín a la inteligencia cósmica que el universo provee.

CARLOS SANTA MARIA* Doctor en Filosofía y Educación por la Universidad de Barcelona (España). Ha destacado en su vida de compromiso social como presidente del Comité Permanente de los Derechos Humanos (Nariño), en Colombia, y es gestor de la Declaración de Quito en Trabajo Social. Entre las distinciones sobresale haber recibido las Llaves de Honor de la ciudad de Cali por su trabajo en la Humanología. Entre sus aficiones está dictar conferencias sobre el desarrollo humano y escribir libros relacionados con la pedagogía, la política y el ser holístico. Es columnista de la página rusa Actualidad RT como experto internacional

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Un comentario en "Era del Celular: ¿la humanidad en franco declive?"

  1. Edmundo dice:

    Que excelente nota!
    Me gusta mucho el análisis que hace de una situación tan delicada e importante de la cual muy pocas veces estamos conscientes debido a lo ajetreada de la vida. Personalmente discrepo un poco en la opinión del autor, respecto a que el avance en la civilización humana solo es un mito.
    Esta si es la mejor época de la historia, ya que por vez primera tenemos una gran capacidad que ni en sus mas remotos sueños hubieran imaginado los padres de la civilización. Poseemos capacidad para descubrir, comprender, modelar y aprovechar los recursos naturales que nos ofrece la naturaleza para beneficio de nuestra especie, lo cual se ha traducido en una mejoría en la calidad de vida de la inmensa mayoría de los pueblos civilizados.
    Ya no dependemos únicamente de lo que la naturaleza nos de para tratar no solo de sobrevivir, sino de construir un modelo de civilización en cualquier entorno, por mas hostil que nos haya parecido en el pasado.
    En cuanto a la perdida de valores, esta última frase puede tener significados muy ambiguos, si se ha avanzado en la generación de valores, como ejemplos más representativos que puedo dar, son los que se han generado en favor de las mujeres, las cuales ya tienen la oportunidad de decidir que ser y hacer de su vida, no únicamente condenarse a ser la hija, hermana, esposa o madre que se venía presentando desde etapas tempranas de algunos modelos de civilización (sobretodo la occidental) y en tiempos mas recientes se ha generado respeto hacia el medio ambiente y la vida en general, ya no vemos a todos aquellos organismos que no poseen la capacidad de raciocinio del Homo Sapiens Sapiens como simples criaturas las cuales nos fueron otorgadas o simplemente existen para ser explotadas a nuestro antojo.
    Pero por otro lado, nunca antes el ser humano se había encontrado como ahora con la capacidad de destruir no solo el modelo de civilización de la cual el ha sido participe, sino gran parte de la vida de su planeta madre.
    La gran interrogante que si merece un serio y profundo análisis es si esta situación la cual estamos viviendo es solo una etapa de transición a la cual tarde o temprano se tenía que llegar como consecuencia de la naturaleza humana y que con el tiempo debería hacernos cambiar no solo la mentalidad, sino también la actitud hacia todo nuestro entorno (ambiental, social, cultural, etc) o es consecuencia de otra cosa a la cual hemos sido orillados (ya que nos encontramos al borde de una situación límite) debido a múltiples y egoístas intereses personales de ciertos grupos de poder.
    Nuevamente, me parece un excelente artículo de reflexión para detenernos a mirar y pensar un poco sobre la época que estamos viviendo y de esta forma, corregir el rumbo en caso de que no vayamos por el mejor camino, del cual estoy seguro, nos queda mucho por recorrer.

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