El primer paso, va ¿Y el segundo?

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Nadie puede negar el enorme crecimiento de Morena. Encuestas diversas, calificadas, nacionales y extranjeras, están dándole a su candidato Andrés Manuel López Obrador poco más del 45% de las preferencias electorales.

Es tal el avance, que en Estados donde en las elecciones del 2006 y el 2012 no se tenía mayor influencia, hoy una franja importante de votantes manifiesta su primacía por el candidato de la coalición Juntos Haremos Historia. En el extranjero, los mexicanos apoyan a López Obrador. En la opinión pública nacional crece la percepción de que AMLO va a ser el próximo presidente de México. La mayoría del pueblo va a poner en juego su voto y dice estar dispuesto a defenderlo.

Jesús Sosa Castro / A los 4 Vientos

Sin embargo, es conveniente señalar algo que está trabajándose en las esferas del gobierno y de los grupos de poder. Peña Nieto y los grandes capos de la banca, la industria y el comercio, dan señales de que están dispuestos a impedir el triunfo de Morena para dar continuidad a las políticas públicas del gobierno, las cuales han sido fuente de sus riquezas exacerbadas.

Por parte de los que luchamos por un cambio de régimen, no estamos dando muestras de trabajar en la construcción de la fuerza que impida, derrote y garantice que, ganando o perdiendo el 1º de julio, los millones de mexicanos que expresamos el hartazgo y el encabronamiento contra el gobierno, mantendremos la organización requerida para garantizar las propuestas de gobierno o impedir que la dispersión de este esfuerzo, difieran el cambio que se busca y el priismo se alce otra vez en contra de los intereses del pueblo y de la nación

Si hemos logrado con éxito el primer paso convenciendo a la gente de la necesidad de derrotar al régimen priista, ¿qué es lo que sigue y cuál o cuáles son las principales debilidades del proyecto Morena que al final nos pueden llevar a una nueva derrota?

Lo primero que hay que registrar es que en el interior del partido campea una irritación enorme por la forma en que se han impuesto candidaturas que no representan mayor prestigio y trabajo en favor de las causas del pueblo. Se ha desoído la opinión de militantes y ciudadanos que desde el principio han entregado trabajo y recursos para hacer efectivo el proyecto partidista que ahora es Morena

¿Lo es? Muchos morenistas probados y congruentes ya lo cuestionan (Foto: Acustik Noticias).

En segundo lugar, está la enorme deficiencia organizativa que hay en la base del partido. El nombramiento de los enlaces no construyó ni logró mejorar su organización. Los “operadores” de la Dirección Nacional trabajaron para ellos y para sus jefes. Creció la clientela electoral alrededor de ellos, porque en sus manos estaba el dinero que se les dio para que hicieran fuerte al partido y no a los grupos de poder. A la fecha, la base es un desastre. Es el gruperío lo que retrata la nefasta experiencia de las tribus del PRD

La tercera cuestión, y tal vez la más importante, tiene que ver con la dirección política y el papel de los intelectuales miembros o amigos de Morena. Como nunca, hay una campaña de lodo en todos los medios en contra de Andrés Manuel López Obrador. El único que responde, es él, el resto de los directivos están controlando el tránsito para que el caos que están generando las candidaturas y las imposiciones, no terminen destruyendo la elemental participación partidista. Pero ¿y los intelectuales que se dice apoyan a Morena en dónde están? ¿Por qué no ponen en juego su sapiensa y el papel de la palabra para enfrentar a la jauría que se ha desatado en contra del candidato de la Coalición Juntos Haremos Historia?

Pareciera que la dirección unipersonal que vive el partido ha terminado por nulificar el surgimiento de nuevos dirigentes y líderes que la situación política demanda. Una complejidad como la que representa la actual coyuntura político electoral exige una dirección colectiva, capacitada, actuante y oportuna para confrontar a los llamados intelectuales de la burguesía. Hoy por hoy mucho de lo que decidirá el triunfo o derrota de cualquier candidato a la Presidencia de la República, no está solo en el manejo y la utilización de los sentimientos y de las emociones, está en las ideas y en las propuestas

En las discusiones con los compañeros sobre estos asuntos hay mucho ánimo por el triunfo que parece inevitable. Sin embargo, al lado de esta euforia aparecen estas preocupaciones que le están pasando de noche a los dirigentes de Morena. A estos les decimos que el primer paso consistente en poner en el 1er lugar la preferencia a favor de Morena ya lo hemos dado. El segundo paso, el más complejo y en torno al cual se requieren mucho trabajo y sabiduría, es lograr que se respete el triunfo y se logre la fortaleza y la organización que hoy le falta al partido. De lo contrario …


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