DESDE LA IZQUIERDA: El desboque de las bestias

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No cometo ninguna infidencia si afirmo públicamente que cada vez me resulta más complicado comprender lo que pasa en las entrañas de la política.

 

Ilustración: en Pinterest.

 

Jesús Sosa Castro* / 4 Vientos

Foto destacada: bing.com

 

Y no es que esté confundido sobre el significado de los dos proyectos de país que están confrontándose entre sí. ¡NO! Tengo claro que millones de mexicanos, entre los que me encuentro, hemos sido y somos parte de ese ejército popular que ha luchado por décadas en busca de acabar con la desigualdad económica, por la justicia, la democracia y por la libertad.

Por eso, en mi horizonte personal, el proyecto de transformación que encabeza el Presidente López Obrador lo valoro como muy positivo. Representa lo más cercano a los cambios que a lo largo de la historia nos hemos propuesto miles de mexicanos.

Muchos han ofrendado su vida pensando en un país sin pobres, sin excluidos o explotados por el capital.

A la vista de los resultados, no es poco lo que la participación del pueblo ha logrado en las batallas políticas contra la irracionalidad y la amargura de un grupo de bestias que, desbocadas, desfogan su rabia gritando y haciendo estupideces contra los intereses del pueblo.

Sus expresiones iracundias demuestran su proclividad a convertirse en traidores a la patria. Sus gritos, sus berrinches y su “proyecto” representan a las empresas extranjeras y a los fondos buitre que ilegalmente se apropian de las riquezas de nuestros pueblos y del trabajo de su gente.

 

Ilustración en ladobe.com.mx

¡No obstante, pese a las expresiones de irritabilidad de los sectores derechosos del país, los avances no pueden pasarse por alto! Representan el creciente desarrollo de la conciencia de la mayoría de nuestro pueblo.

Sin embargo, es un hecho que muchos de los auto llamados “líderes” de Morena se están orinando fuera de la bacinica al desarrollar un discurso facilón, sin contenido y sin capacidad para conectarse con las demandas de la mayoría de la militancia y de la gente.

Su disertación banal se queda en la piel de la sociedad sin llegar a conmover el alma y las fibras del corazón de miles de mexicanos que queremos ver un partido democrático, con estructura organizativa, promotor del debate, atendiendo los problemas fundamentales de México.

Un partido y una dirección capaces de elaborar un programa que de profundidad al proyecto de transformación y que no esté expuesto a los vaivenes, al capricho y a las veleidades de personas oportunistas que no tienen ningún interés en afianzar a la 4T, sino en convertirse en lapas chupadoras del presupuesto que debería ser utilizado en cubrir las necesidades del pueblo.

El imaginario colectivo parece estar seguro de que Morena está en condiciones de ganar los distintos procesos electorales que vienen, incluido el del 2024. Millones de personas somos portadores de esa esperanza dada la nula capacidad intelectual y política de una oposición que solo busca su salvación en el dinero de las élites conservadoras y en el apoyo no tan discrecional de las empresas transnacionales.

 

Yeidkol Polevnsky con Mario Delgado. Hasta hoy, negros en el arroz (Foto en revoluciontrespuntocero.mx)

 

En lo que no hay seguridad para los millones de apoyadores del proyecto de la 4ª transformación, es en el hecho de que en el partido no se cuente con una estructura que organice, impulse el debate, la lucha de las distintas fuerzas que están por la profundización de los cambios y haga posible que la derecha no siga desfogando sus frustraciones y su irracionalidad en el intento nada despreciable de descarrilar el avance de esta revolución sin violencia que el pueblo logró a partir del 2018.

Garantizar la continuidad y profundización del proyecto de la 4T no está sólo en las manos del presidente. Menos garantía tenemos quienes pensamos que ganar no está en llevar a las responsabilidades de gobierno y de partido a cualquier casquivano de la política que se arrima al poder en busca de canonjías y de privilegios personales.

Ha llegado el momento del pueblo, de su participación democrática, organizada y unitaria. Quienes hoy juegan a la política, apostando a la desorganización del partido, a la falta de debate sobre los problemas nacionales, los que no dan cuentas del manejo de los recursos de Morena y los que se la pasan haciendo discursos llenos de lugares comunes que a nadie convencen, por su banalidad y ligereza, no podrán ser quienes garanticen la consolidación de nuestro proyecto de gobierno.

Es el tiempo de la militancia, de las organizaciones y de los movimientos sociales en lucha. Es el momento del pueblo, ese pueblo que tiene el poder de poner y de quitar a sus gobernantes.

¡También ha llegado el tiempo de no andarle buscando chiches a las culebras!

 

* Es activista social en Ciudad de México. Comunista, analista político y articulista. Forma parte de la línea congruente y crítica del Partido Morena.

Ensenada, B.C., México, lunes 23 de mayo del 2022.

 


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