CRÓNICA NATURAL: ¿Hacia un ecocidio en el Cañón de Doña Petra?

 

El Cañón de Doña Petra es el pulmón verde más grande e importante de los alrededores de la ciudad de Ensenada, pero en los últimos 20 años ha estado enfrentando diversos problemas que ponen en riesgo a la vegetación nativa y a la fauna que le rodea.

 

Así lucía el Cañón de Doña Petra el 25 de marzo del 2005, con escasa perturbación y dos años antes del derrame de aguas residuales que a lo largo de 14 años ha sido constante.

 

Arnulfo Estrada Ramírez* / 4 Vientos / Fotos del autor. Foto destacada: Diario El Vigía

Básicamente son de dos tipos de fenómenos los causantes:

1.- Fenómenos Naturales, entre los que están las sequías, plagas (gusano barrenador) y los incendios debido a la maleza seca por falta de lluvias; y 2.- los problemas de origen Antropogénico, como la tala clandestina, incendios provocados, desviación del agua para regar pequeños cultivos, destrucción de zonas arqueológicas, y la más importante -y que más problemas está causando a la vegetación nativa- se debe a la contaminación por aguas residuales provenientes de los asentamientos humanos que desde hace 14 años han estado arrojando las aguas al arroyo.

Ambos los describiré brevemente a continuación.

 

La misma panorámica que la foto anterior, pero 10 años después. Obsérvese los asentamientos en el origen del cañón. Desde entonces, ha ido creciendo (Marzo-15-2015).

 

A.- TALA CLANDESTINA

Hace 20 años pude documentar la tala de un encino que fue desecado intencionalmente con el objetivo de hacerlo leña, ya que este árbol es muy apreciado por los taladores que se dedican a vender dicho producto.

Esta manera de dar muerte a un encino también la he documentado en otros lugares. Es realmente perversa la técnica que utilizan los leñadores (Ver fotos)

 

Este ejemplar joven de encino creció a unos metros de la mancha arbolada cercana al arroyo. Hace 20 años (2001), se le hizo un anillo alrededor del tronco para provocarle la muerte, tal como se aprecia en la parte baja del tronco. Foto tomada el 12 de febrero del 2002.

 

Los taladores esperaron pacientemente más de un año para hacerlo leña. Obsérvese el anillo descortesador que le provocó la muerte (Marzo-2-2003).

 

B.- INCENDIOS

Pueden ser de dos tipos: 1).- Los naturales que son benéficos para algunas plantas y árboles que forman parte de la vegetación del Cañón de Doña Petra, como el lentisco y la islaya, entre otros. Estos por lo general no son tan devastadores, y 2).- Los incendios provocados intencionalmente, ya sea para ganarle terreno al lugar, o bien, para obtener leña. Estos son más devastadores que los que ocurren en forma natural.

El incendio que afectó gran parte de la vegetación y de las viviendas que rodeaban al lugar, ocurrió a fines de octubre del 2019 y al parecer fue provocado intencionalmente. Además, la condición Santa Ana que se presenta regularmente durante ese tiempo, ayudó a que se propagara más rápido (Ver fotos).

 

A finales de octubre del 2019 ocurrió un incendio que devastó una buena parte de la vegetación del Cañón de Doña Petra. Al parecer, el incendio fue provocado intencionalmente. Obsérvese los restos de una llanta quemada al pie de unos arbustos de Islaya que fueron totalmente quemados (Noviembre-8-2019).

 

Otra vista del efecto del incendio de octubre del 2019. Se observan arbustos y árboles de islaya y sauco que fueron afectados por el siniestro (Noviembre-5-2019).

 

Este vigoroso árbol de Islaya es uno de los más grandes ejemplares que he conocido y también el más cercano a la costa. Es uno de los dos árboles que más fruta da en la zona. La foto fue tomada un año antes de que ocurriera el incendio (Julio-29-2018).

 

El mismo árbol de Islaya fue consumido parcialmente por el incendio de octubre del 2019.

 

C.- PLAGAS. EL CASO DEL ESCARABAJO BARRENADOR

En el año de 2017 se registró por vez primera en Ensenada un escarabajo plaga llamado Gusano Barrenador.

Este insecto fue el causante de que afectara a un número aproximado de 60 grandes árboles en el Parque Ecológico del Cañón de Doña Petra, de los que 28 tuvieron que ser derribados y quemados en el 2018 (Ver fotos).

 

El escarabajo barrenador (La Voz de la Frontera).

 

Y el gusano que devora el interior de loa árboles que infecta (El Debate)

 

D.- CONTAMINACIÓN POR AGUAS RESIDUALES. LA MÁS PELIGROSA

Desde el año 2007 la Comisión Estatal de Servicios Públicos de Ensenada (CESPE) puso en operación la planta Noreste con el objetivo de tratar las aguas residuales de los nuevos asentamientos ubicados al norte del Cañón de Doña Petra.

Desde entonces, las aguas residuales son arrojadas continuamente al arroyo causando contaminación por bacterias patógenas y manteniendo altos niveles de humedad en la vegetación nativa que no está en condiciones de recibir agua continuamente, ya que ha evolucionado y se ha desarrollado de acuerdo a los ciclos naturales del agua, por lo que está siendo fuertemente afectada.

De acuerdo con las declaraciones que el entonces Director de Planeación Ambiental y Calidad de vida en el 2018, Jesús Serrano, hizo a un noticiero de la empresa Televisa, “el exceso de agua debilita a los árboles y los hace propensos a cualquier tipo de patógenos”.

Ello en clara alusión al ataque del Gusano Barrenador, mencionado en el capítulo anterior.

Entre la vegetación nativa afectada se observa la muerte de varios árboles grandes como los encinos, alisos e islayas.

Los dos últimos eran antiguamente el alimento principal de los Kumiay, tal como se observa en los múltiples metates presentes en los alrededores de estas plantas, donde los nativos molían sus semillas.

La contraparte es la proliferación de vegetación adaptada a la humedad, como los tulares y las higuerillas que están desplazando a las nativas (Ver fotografías).

 

En esta fotografía que fue tomada el 18 de septiembre del 2014, ya es posible observar los efectos de las aguas residuales sobre las plantas nativas que comienzan a secarse, mientras que otras adaptadas a la humedad se desarrollan para desplazarlas.

 

Misma vista que la foto anterior, pero tomada 7 años después. Obsérvese los árboles ya secos y los tulares ya han desplazado a las plantas nativas (Junio-18-2021).

 

Misma vista que la foto anterior, pero tomada 7 años después. Obsérvese los árboles ya secos y los tulares ya han desplazado a las plantas nativas. Junio-18-2021.

 

Así luce hoy el mismo arroyo. Foto reciente del pasado 18 de junio del 2021.

 

E.- DESVIACIÓN DEL AGUA PARA REGAR PEQUEÑOS CULTIVOS

Después de los incendios que afectaron una buena parte de la vegetación nativa del cañón, quedaron al descubierto algunas áreas contiguas al arroyo, mismas que alguien está cultivando en ellas pequeñas cantidades de calabaza, frijol y algo de papa.

El problema es que esta persona ha construido una serie de canales para regar su huerto, afectando gravemente a la vegetación nativa que no está adaptada a tanta humedad (Ver fotografías).

 

A unos meses de haber ocurrido el incendio de octubre del 2019, se despejó el terreno en los márgenes del arroyo por lo que alguien abrió pequeños canales para irrigar la siembra de calabaza y frijol (Octubre-2-2020).

 

La calabaza sembrada, creció tanto que se trepó a los árboles de islaya y sauco (Octubre-2-2020).

 

Recientemente fueron abiertos más canales de aguas residuales, llegando hasta la base del árbol de islaya más productivo del área. Si no se cancela el suministro de agua, el árbol terminará secándose como ya sucedió con su vecino más próximo (Junio-18-2021).

 

F.- DESTRUCCIÓN DE ZONAS ARQUEOLÓGICAS

La construcción un terraplén y de un camino pavimentado que comunica a los nuevos y densamente poblados asentamientos, dio lugar a la destrucción de un importante y antiguo campamento donde había varios metates fijos en las rocas donde hacían las moliendas de las semillas comestibles de los árboles que le rodean, tales como encinos, islayas y sauco.

Otros metates están ahora bajo el arroyo de aguas residuales y la densa vegetación que crece favorecida por la constante humedad (Ver fotografías).

 

La islaya es la cereza silvestre de los nativos. La fruta se consume fresca y de la semilla que se molía en antiguos metates hechos en las rocas del cañón, hoy afectadas por la presencia humana, se hace un nutritivo atole, pero antes hay que hacerle algunos lavados a la harina, debido a que la semilla contiene elementos tóxicos.

 

Zona de metates fijos en donde los nativos hacían sus moliendas de las semillas colectadas en en los árboles de los alrededores. Este campamento fue destruido en abril del 2013 para dar paso a un camino que conduce a la zona urbanizada en esos tiempos (Marzo-2-2003).

 

Las obras que sepultaron un campamento arqueológico con numerosos metates fijos. Abril-3-2013.

 

El relleno de estas rocas dio fin a un campamento de metates fijos en donde se molían las semillas de bellota, islaya y sauco, frutos comestibles de los alrededores (Septiembre-28-2014).

 

* Cronista Oficial de Ensenada; oceanólogo e investigador del Instituto de Oceanografía de la Secretaría de Marina, rescatista del idioma kuliwa en Baja California y colaborador de 4 Vientos.

Comparte en redes sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *