Coloquio Platónico: filosofando el arte de la persuasión

Comparte en redes sociales

“Con la buena educación es el hombre una criatura mansa y divina; pero sin ella es el más feroz de los animales. La educación y la enseñanza mejoran a los buenos y hacen buenos a los malos” — Platón

Ana Paula Cortés* / A los 4 Vientos

Hay lugares que desde la fachada te transmiten un aura de misterio, una sensación de que estás a punto de codearte con algo que sabes de antemano será de tu agrado.

Ya fuera porque Libromar era un lugar nuevo para mí y la electricidad de la incertidumbre en el pecho puede ser mágica y emocionante, ya fuera por las escaleras en espiral como las de un viejo castillo, por la atmósfera de silencio y paz que se esparce aún estando en pleno bulevar costero, o por el primer vistazo a ese espacio amplio y lleno hasta el tope con libros coloridos, conocidos y por descubrir; un bibliófilo no puede evitar sentir que arribó a un hogar provisional: un santuario.

La experiencia no terminó ahí. En una esquina, reunidos en una mesa redonda (sin mesa), estaba un grupo de personas escribiendo casi sin percatarse de los recién llegados, preparándose para el Comienzo del V coloquio de Platón, donde se discutiría el libro de Gorgías y las ideas que el filósofo trata en éste: la moral, la justicia, la retórica y la política.

Algunos tuvimos el placer (o la desgracia) de que un profesor nos enseñara, explicara, examinara y (para los “desafortunados”) nos reprobara con respecto a la vida y enseñanza de Platón: seguidor de Sócrates, maestro de Aristóteles y dialoguista de invariables temas entre ellos la ética, la moral, la política y el alma.

Tal como en las Academias Griegas de aquel entonces, la dinámica del coloquio fue sencilla y enriquecedora. En ella los presentes expresaron con total libertad su opinión sobre la obra, sin importar que la hubieran leído completa o solo lo suficiente para tener argumentos en los cuales sostener sus comentarios.

Aunque en el coloquio, tal como en la escuela, se tiene al que no pone atención, el chico que no quiere opinar, la chica lista, el que se preocupa por comer y el que llega tarde y se va temprano, la atmósfera no se maneja como un salón de clases sino como un museo.

Así como los niños pequeños tienen esos espacios para aprender de manera informal y divertida, el coloquio de filosofía se traduce del mismo modo; en un espacio donde los jóvenes traen las antiguas pero aún vigentes ideas de Platón y las traducen en la realidad mexicana del siglo XXI.

Lo que los reunidos en Libromar hacen cada mes es un buen ejemplo de lo que todos los ciudadanos en este país deberíamos hacer, considerando que somos una nación “donde claramente las leyes ya no están para proteger a los débiles”, como mencionara Platón en su obra a través de Sócrates.

Si bien el hablar de filosofía es una práctica que se enfrenta con el tabú del tedio perenne y el sinónimo de somnífero, el coloquio convierte esta disciplina en algo digerible en donde cualquiera con ganas puede reflexionar sobre la persuasión, la retórica, la dicha y los “placeres ricos”, así como opinar sobre estos temas, por ejemplo, brindando una perspectiva sobre cuales son las tentaciones que se deben evitar.

“El hombre moderando no puede ser dichoso” dijo una chica en el diálogo cuando se habló de la creencia de Platón de que todo gusto tiene que ir con moderación para ser feliz. “Estás atrapado en el limbo” concluyó.

Mientras que al hablar de quién es dichoso o desgraciado, un chico que desde la primera participación denotó la ausencia de miedo en aclarar su opinión, dijo que esto no se aplica a los políticos mexicanos de hoy en día: “está claro si vemos las fotos del recién arrestado y sonriente ex gobernador de Veracruz, Javier Duarte”.

Inevitable es el traer a colación otras filosofías y sus autores a la imaginada mesa redonda de discusión, donde tanto el despiadado Maquiavelo como el destructor de filosofías griegas —mejor conocido como Nietzsche— hicieron su acto de presencia, complementando con ideologías más contemporáneas los trenes de pensamientos de los presentes.

https://www.4vientos.net/2017/01/25/el-banquete-de-platon-un-encuentro-para-filosofar/

El coloquio de Platón se realiza en diferentes sedes de la ciudad, realizádose en esta ocasión en el Foro Cultural Libromar. El evento está a cargo de Guennadi Burquez, joven egresado de la licenciatura de filosofía en la Universidad Autónoma de Baja California en Tijuana.

Si alguno de ustedes son filósofos de cajón y quieren asistir a la siguiente reunión pueden dar click al enlace de abajo para acceder al grupo “Filosofía Antigua Baja California, donde suele compartirse toda la información necesaria para “filosofar” en afable compañía, por lo menos una vez cada 30 días.

https://www.facebook.com/groups/1611298309159560/


Comparte en redes sociales