Ciencia, Comunicación y Sociedad. María Alejandra Sánchez Vázquez sobre la importancia de la investigación social.

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Apasionada por su trabajo y por el aprendizaje, la doctora María Alejandra Sánchez Vázquez califica su profesión como moderna ya que trabaja en diferentes áreas de su ámbito profesional, y cuenta con un amplio conocimiento sobre varios temas de su interés gracias a su experiencia y trabajo de campo que le permiten moverse en diversos entornos profesionales. 

Jessi Saunders / A los 4 Vientos


La doctora Sánchez Vázquez se especializa en la relación ciencia-tecnología-sociedad, es decir, la forma en que el desarrollo tecnocientífico afecta a la sociedad. Hace investigación social, cultural y comunicacional. “Todo el tiempo estoy pensando o como antropóloga o como socióloga o como comunicóloga o como experta en relación ciencia-tecnología-sociedad”.

Sánchez Vázquez es Licenciada en Comunicación por la Universidad Autónoma Metropolitana (UAM) Xochimilco, cuenta con una maestría en Antropología Social, por el Centro de Investigación y Estudios Superiores en Antropología Social (CIESAS), con un doctorado en Antropología Social por la Universidad de Manchester y con dos especialidades, una en dirección de arte, por la Escuela Internacional de Cine y TV en San Antonio de los Baños, Cuba, y otra en Educación Artística por la Organización de Estados Iberoamericanos.

Actualmente la doctora Sánchez Vázquez se encuentra trabajando en dos proyectos de investigación, ambos en colaboración con varias instituciones y ambos acerca del impacto que puede tener el desarrollo de la energía geotérmica en comunidades cercanas a yacimientos donde se puede explotar tal energía con la instalación de plantas. El trabajo de la investigadora se enfoca en comunidades rurales que están asentadas cerca de sitios donde se sabe que hay recurso geotérmico (cuando se extrae vapor de agua caliente para generar electricidad).

Uno de los proyectos comenzó en 2015 y acaba en 2018, en colaboración con el Centro Mexicano de Innovación en Energía Geotérmica (CeMIEGeo), que es un centro de innovación del CONACYT, y en asociación con el CICESE y la Secretaria de Energía. El otro proyecto en que trabaja se llama proyecto “GEMEX” (Geotermia en México) y es un proyecto en el que la colaboración se da entre el CeMIEGeo, con CICESE, con la Secretaría de Energía y con la Unión Europea.

El calentamiento global es algo real y muy cercano a nosotros. Hay muchas personas de todas disciplinas trabajando para mejorar la situación o para encontrar otras formas de realizar actividades diarias que no causen tanto daño. El gas y el petróleo son recursos no renovables, y estamos llegando al límite de su uso, aparte de ser recursos que causan gran parte de la contaminación. “Cambiar nuestro comportamiento de cierta forma al reducir el uso de combustibles fósiles es una de las metas del milenio”, comenta la investigadora. Y una forma de lograrlo es cambiando la forma en que se consume la energía. “Necesitamos parar de generar energía con recursos fósiles, que son muy contaminantes para el medio ambiente y para la atmosfera. Y para hacer eso tenemos que encontrar otra forma de generar energía, o sea, energía sustentable. Y es sustentable porque usa recursos como el sol o el viento, que son recursos renovables, o bien, son recursos que pueden durar mucho tiempo y contaminar menos, que es el caso de la energía geotérmica”.

http://www.fundacionunam.org.mx/ecologia/el-calor-de-la-tierra-opcion-de-energia-sostenible/

Ahora, el desarrollar nuevas formas de generar energía implica que debe haber una transición a nivel social. Las personas se deben acostumbrar a nuevas formas de energía, así como a conocer cómo funciona y conocer la infraestructura necesaria para lograrlo, pues habría más molinos de viento, celdas solares, o bien, plantas de energía geotérmica.

“Hay investigadores que se dedican a ver qué efectos tiene el desarrollo de esas otras energías (renovables) y yo me dedico a ver qué efectos tiene en la sociedad el que se construya una planta de energía geotérmica […] ¿Dónde se va a poner?  ¿Cómo afectaría a la zona? eso es lo que yo hago. Pero también puedes pensar en la gente que vive ahí cerca, ¿bajo qué condiciones aceptaría esa planta? ¿bajo qué condiciones no la aceptaría? ¿qué problemas traería esa planta para su forma de vida? Todo eso lo estudio yo”, indica la doctora Sánchez Vázquez.

Instalar una planta de energía geotérmica implica un trastorno a la naturaleza, al paisaje y al ambiente del lugar donde se construya, por lo que la investigadora Sánchez Vázquez estudia el área y lo que piensen las personas que podrían verse afectadas por la instalación y el desarrollo de la planta geotérmica.

http://www.cre.gob.mx/documento/2027.pdf

“El conflicto social es algo para lo que me contrataron, te piden que pienses: ¿Cuáles son los posibles motivos de conflicto? Porque siempre hay. Imagínate el patio de tu casa y que alguien te diga que ahí hay un recurso muy interesante y van a llegar a poner un pozo ahí. Y lo hace México, para los mexicanos. Pero por más mexicana que seas, vas a decir – pues sí, pero es el patio de mi casa –. Y esto pasa en todas partes, nadie quiere un desarrollo tecnológico cerca de casa, que afecte el aire, el sonido, el paisaje, o lo que sea. Para esa transición energética es necesario desarrollar un tipo de infraestructura, y tiene que ocupar un espacio en algún lugar. Entonces se tiene que ver qué hay en el lugar antes de que llegue la infraestructura. ¿Como se puede proteger en términos sociales, ambientales, de flora, de fauna, etc.? ¿Y qué salidas das para mitigar los impactos?”

La doctora comenzó a trabajar en el proyecto cuando una ex alumna la invitó a ser parte del sínodo de su tesis de maestría. Y la investigadora titular del proyecto de tesis de la alumna resultó ser conocida de la doctora Sánchez Vázquez ya que coincidían por sus estudios en Alemania. La investigadora Sánchez Vázquez, al ser profesional en investigación social, podría aportar una parte muy importante para la investigación. La responsable del proyecto de plantas geotérmicas hace investigación sobre desarrollo sustentable. La investigadora señala que “El desarrollo sustentable tiene 3 patitas, la económica, la ambiental y la social. Si le rompes una patita, se cae. Si no es sustentable socialmente se cae, si no es sustentable económicamente, se cae, si no es sustentable ambientalmente, se cae. Su proyecto era sobre el desarrollo sustentable de la energía geotérmica en México, pero le faltaba alguien que hiciera investigación social. Entonces yo entré a hacer la investigación social de su proyecto”.

El proyecto es estudiar tres yacimientos, uno en Michoacán, otro en Chiapas y otro en Puebla. Los tres están cerca de lugares donde hay recurso geotérmico, y los tres son diferentes. Uno está cerca de un volcán, otro está sobre un cráter de volcán extinto y el otro está cercano a una zona de geiseres. “Los tres sitios son diferentes geológicamente. Y eso lo hace para mí muy emocionante e interesante. Cada lugar tiene sus retos”, comentó la investigadora. 

Todo el oeste, centro y sur de México forma parte del circulo de fuego. En donde hay recurso geotérmico. En los lugares de México mostrados en la imagen, ya hay plantas geotérmicas. Y en todo el eje Neovolcánico y en la península de Baja California hay recurso geotérmico. “México es un país muy rico en términos de energía geotérmica, a diferencia por ejemplo de Europa. Eso nos hace (a México) tener un potencial para el desarrollo de la energía geotérmica muy atractiva para el resto del mundo”, asegura la doctora Sánchez Vázquez.

 

Una de las lecciones que la doctora Sánchez Vázquez menciona que la ha transformado, ha sido aprender a trabajar en equipo. Al ser una persona que prefiere trabajar en solitario, le es difícil encontrar una buena cooperación entre los miembros de un equipo.

Considera irracional que exista la mentalidad entre ciertos profesionales, de pensar que algunas disciplinas son inferiores a otras.  “Hay científicos, instituciones y sistemas que tratan con desprecio a las ciencias sociales y humanidades, como si fueran clase inferior, piensan que primero está medicina, leyes, ciencias, y luego ya vienen otras”, explica la doctora. Muchas personas no quieren trabajar para la sociedad.

Y precisamente, quienes necesitan del trabajo de las ciencias sociales son esas disciplinas que las subestiman. “Las disciplinas que desprecian a las ciencias sociales no comprenden la importancia de la buena información, de la buena comunicación, de la buena comprensión, del bien común”, comenta la doctora.

La investigadora es una persona apasionada por su profesión y disfruta de discusiones sobre temas al respecto, discusiones que se puedan realizar con respeto y perspectiva. Y le es difícil encontrar personas con quienes discutir abiertamente. Pero una vez que lo logra, y es parte de un equipo de personas que están trabajando para algo que todos aprecian, es enriquecedor. “De este proyecto estoy orgullosa, porque pues es la primera vez que tengo un equipo, y todos estamos ganando y es un tema muy rico y muy interesante. Sin duda el que esté trabajando con un equipo ahorita como el que tengo, me encanta”.

UN OBSTÁCULO QUE LA LLEVÓ A UN HALLAZGO

Uno de los proyectos que más enorgullecen a la investigadora es el de su tesis de doctorado. Su tesis fue acerca de describir, desde la antropología, la vida diaria en una institución que se dedica a comunicar el conocimiento al público. ¿Cómo es la institución? ¿Cuáles son sus problemas? ¿Cuáles son los obstáculos de comunicación? Y al escribir la etnografía se encontró con un obstáculo, el aburrimiento. La investigadora comentó que al iniciar la investigación encontró que en las instituciones de divulgación dominaba el discurso de la ciencia como algo divertido. Y al entrar a trabajar en un planetario en México, fue todo lo contrario. “Mis diarios de campo estaban repletos de descripciones de aburrimiento, yo me aburría, las guías se aburrían, el público se aburría. Y eso era algo que reportaba, o sea, me ponía a escribir sobre el día”, informa la investigadora.

Fue entonces que reflexionó sobre ese aburrimiento, en cómo le fastidiaba. Y concluyó que, en lugar de ignorarlo, lo iba a reconocer. Por lo tanto, lo describió. Recuperó y codificó la información de sus cuadernos y escribió todo lo que pudo acerca del aburrimiento en términos socioculturales, investigó la perspectiva que hay del aburrimiento desde otras culturas, otras épocas, otras religiones, “y de pronto me vi haciendo como una historia del aburrimiento, y escribí un capítulo solo sobre el aburrimiento, en ámbitos científicos”, reveló la doctora Sánchez Vázquez.

En ese momento, se decía que la ciencia era divertida, pero no lo es, comenta la doctora Sánchez Vázquez, “hacer ciencia es un reto, a veces es increíblemente aburrido, pero más allá de eso, el aburrimiento no es un problema”. Según la doctora Sánchez Vázquez, en términos históricos, el aburrimiento ha sido visto de distintas maneras. “Puedes ver al aburrimiento en términos de historia, en términos de cómo es el aburrimiento de cada clase social, o la religión. Para la religión católica era un pecado aburrirse. Mientras que, para otras religiones, la contemplación es una base importante para ellos, el vaciar tu mente y estar contigo sin ningún estímulo, es la esencia de otras religiones”.

Entonces al hacer ese escrito se dio cuenta que el aburrimiento es algo importante, “no tenemos por qué erradicarlo […] porque, además, el aburrimiento es la fuente, en muchos casos, de la inspiración. Si eres una persona sana, te motiva a quitarte lo aburrido y a hacer algo. […] antes, si estabas aburrido, ibas a caminar, y entonces caminando hacías toda una disertación con tus amigos sobre las diferentes catarinas que se iban encontrando, o descubrías cosas”, menciona la investigadora.

Ese fue el argumento de la doctora en un capítulo de su tesis de doctorado. “Cinco años más tarde, me llaman para invitarme a hacer un libro sobre el aburrimiento, dije que no porque tenía otras cosas. Pero me empiezan a platicar y me entero de que hay varias personas que están escribiendo sobre el aburrimiento, entonces el aburrimiento se convierte en un tema de estudio filosófico y social. Y de pronto sin querer estٔás trabajando un tema, que 15 años después se convierte en un tema importante, y es algo que se siente muy bien, y de lo que sin duda me siento muy orgullosa. La otra vez leí un artículo que decía que el único trabajo que el autor encontró sobre el aburrimiento y el ámbito científico fue escrito por una antropóloga de la Universidad de Manchester, en su tesis de doctorado. Imagínate. Una gran cita del 2016. Entonces, ese es como mi guardadito. Me hace aplaudirme. Porque además fue accidental, fue un descubrimiento científico de mi área, fue un descubrimiento profundamente de campo. De estar ahí, trabajando como antropóloga”.

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La doctora Sánchez Vázquez tiene un amplio conocimiento sobre su profesión y muchas otras habilidades gracias a su experiencia y a su pasión por el aprendizaje. “Es apasionante para mí aprender, si empiezo a trabajar en algo, me pongo a leer lo que otros han estudiado y han desarrollado, por el placer de conocer, y de enseñar también, porque además soy maestra universitaria. Entonces el placer y la obligación de enseñar y ayudar a otros a llevar este tipo de actividades que son muy complejas me apasiona”.

La investigadora Sánchez Vázquez continúa trabajando en su proyecto de investigación y continua también impartiendo clases en la Facultad de Ciencias Administrativas y Sociales de UABC, así como inspirando a generaciones de estudiantes universitarios a descubrir el interés, o bien, la pasión por la investigación social. 

 

 


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