Bioestimulantes con base en algas reducen uso de fertilizantes, contaminación de suelos y océanos, y aumentan productividad agrícola

Comparte en redes sociales

 

 

Dos bioestimulantes que se desarrollaron en Ensenada a partir de algas marinas, demostraron que estos productos no solo mejoran la asimilación de nitrógeno y fósforo en las plantas, lo que permite disminuir el uso de fertilizantes y la contaminación de los océanos y acuíferos, sino que pueden incrementar la productividad del cultivo hasta en 25 por ciento.

 

La Economía Azul (Ilustración: http://www.oecd.org/)

 

Todos@Cicese / Edición: 4 Vientos / Foto destacada: El ensayo de cultivo de brócoli en las instalaciones del Cicese (Cortesía)

Ensenada, Baja California, México, 22 de febrero de 2022.- El anuncio se hizo hoy en las instalaciones del Centro de Investigación Científica y de Educación Superior de Ensenada (CICESE), en donde se cultivó brócoli durante 10 semanas como parte de un estudio con pruebas de laboratorio que usó los bioestimulantes de la empresa española Ficosterra.

El trabajo forma parte de un proyecto que promueve el Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (UNPD, por sus siglas en inglés), a través de su iniciativa “Ocean Innovation Challenge” (OIC), la cual busca restaurar y proteger los océanos, costas y los recursos marinos para impulsar la llamada “economía azul” y dar cumplimiento a su Objetivo de Desarrollo Sustentable número 14.

Durante una sesión informativa celebrada en el CICESE el 17 de febrero, el Licenciado Francisco Siqueiros, director de Ficosterra América, señaló que este reto lo están abordando en colaboración con el CICESE, con la empresa GN Productores Agrícolas, de Mexicali, y con la Universidad Hassan II de Marruecos.

Ficosterra América se fundó en Ensenada en 2017 como una subsidiaria del consorcio Ficosterra S.L., con sede en Burgos, que a su vez es subsidiaria del coloso español Hispanagar S.A., con oficina matriz en Madrid y líder mundial durante más de 50 años en el tratamiento de recursos marinos para la industria de la biología molecular y la microbiología.

A cuatro años de su creación, Ficosterra América logró una alianza estratégica con la empresa Algas Marinas S.A. de C.V., también con oficinas en Ensenada, que se dedica a la recolección, procesamiento y extracción de los componentes naturales más importantes de las algas (Macrocystis Pyrifera) que habitan en el Océano Pacifico, para su uso en el sector agrícola.

 

“Estas dos empresas se han unido para ofrecer más y mejores soluciones biotecnológicas a la agricultura de ambos continentes (América y Europa). El desarrollo tecnológico que ofrecemos en nuestros productos está orientado a buscar la mejor rentabilidad de los cultivos al tiempo que la sustentabilidad y el cuidado al medio ambiente forman parte protagónico de nuestra misión”, indica Ficosterra S.L. en su portal virtual.

 

El anuncio del proyecto internacional en la entrada de los laboratorios del Cicese (Cortesía).

 

De hecho, los productos de Algas Marinas (Grupo Algamar, que fundó el Oceanólogo bajacaliforniano Roberto Marcos) tiene 11 marcas internacionales con registro que hoy se comercializan en 10 mercados que incluyen Australia, Japón, Corea del Sur, Países Bajos, Francia, Italia, España, Chile, Estados Unidos y México, además de contar con cuatro divisiones: Agricultura, Acuacultura, Consumo Animal y Biomédica.

En la sesión informativa del pasado 17 de febrero, Francisco Siqueiros informó que el proyecto de Ficosterra, “Nutrialgae”, fue electo por la OIC entre más de 600 propuestas, de las cuales solo nueve son de empresas privadas a nivel mundial.

 

Delimitó el problema así: “Una de las consecuencias del abuso de los fertilizantes es la acidificación y eutrofización de mares y océanos que reciben, procedentes de los ríos, los restos de fósforo y nitrógeno no asimilados por los cultivos”.

 

Al respecto, el Doctor Jorge Olmos Soto, investigador del CICESE a cargo de las pruebas de laboratorio, agregó que del 100 por ciento de nitrógeno adicionado a los cultivos vía fertilizantes, solo la mitad se asimila; la otra mitad se pierde, casi todo por lavado y escorrentía, generando así las llamadas zonas muertas, o sin oxígeno, en los mares y costas.

Junto a su equipo académico, implementó en el laboratorio el procedimiento y directrices diseñadas por UNDP y Ficosterra  para ser ejecutadas en ensayos internacionales de México y Marruecos.

En este escenario se ejecutaron ensayos con cuatro tratamientos, cada uno con 12 macetas donde cultivaron brócoli: uno de control, con fertilización al 100 por ciento y sin utilizar los bioestimulantes de Ficosterra; el segundo con fertilización al 90 por ciento y usando los productos; el tercero con fertilización al 80 por ciento, más los productos, y el cuarto con fertilización al 70 por ciento, más los productos.

 

El Doctor Jorge Olmos, investigador del Departamento de Biotecnología Marina del CICESE, en las masetas de cultivo de brócoli con bioestimulantes hechos con algas marinas del Pacífico bajacaliforniano (Cortesía).

 

Utilizó tierra de jardín en un invernadero donde se mantuvo la humedad en 60 por ciento, temperatura de 15 °C y luz natural.

La premisa era que la utilización de Ficosagro (complejo microbiano con extractos de algas) y Cystium-K (extracto puro del alga Macrocystis pyrifera) que fabrica la empresa de biotecnología marina Ficosterra, permite reducir sensiblemente el uso de agroquímicos sin que disminuya, además, la productividad de las cosechas.

El ensayo que realizó el equipo del doctor Olmos demostró un decremento notable del nitrógeno total a las ocho semanas de iniciado el experimento, y la misma tendencia con el fósforo.

Los resultados, reveló el científico mexicano, indican una mayor eficiencia de asimilación de estos nutrientes de origen mineral.

De igual manera, Olmos presentó los resultados de la productividad medida como peso comercial. La diferencia entre el tratamiento de control (solo fertilizante) y el que empleó 70 por ciento de fertilización, más los productos Ficosterra, fue 25 por ciento mejor en el segundo.

Incluso el tratamiento que usó fertilización al 80 por ciento y los productos Ficosterra superó en 10 por ciento el tratamiento control.

 

Captura de pantalla.

 

En la sesión informativa estuvo presente el Ingeniero Arturo Aguilar, de la empresa mexicalense GN Productores Agrícolas, quien anunció que en marzo próximo la compañía revelará los resultados de las pruebas de campo que ellos hicieron en Mexicali, ya que el objetivo de efectuar pruebas en escenarios distintos -en campo y en laboratorio, así como en México y Marruecos- es dar mayor validez al proyecto.

Por su parte, el director del Consejo Estatal Agrícola de Baja California, Licenciado Héctor Uraga, indicó que el organismo privado del sector agrícola, que representa en 90 por ciento a las empresas agroexportadoras de la península, apuesta por la innovación en temas de responsabilidad social.

Por ello, agregó, apoya los proyectos que apuntalen lo orgánico sin afectar a las plantas ni a los animales, y eviten la contaminación de la tierra y del mar.

Y lo mejor. Afirmó que los resultados que presentó el Doctor Jorge Olmos alentarán el uso de este tipo de bioestimulantes entre los productores de la región.

Finalmente, el Licenciado Francisco Siqueiros, a nombre de Ficosterra y del colectivo que se integró para definir un problema y plantear una solución en el marco de esta iniciativa de Naciones Unidas, dijo:

 

Debemos sentirnos orgullosos como mexicanos de haber aceptado este reto y de saber que tenemos la infraestructura y la capacidad para desarrollar este tipo de tecnología.”

Bosque de Macrocystis Pyrifera en el Pacífico bajacaliforniano (Facebook).

 


Comparte en redes sociales

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.