A DOS DE TRES CAÍDAS: Mis muertos y la inexplicable celebración de los corruptos

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He vivido una lluvia torrencial de recuerdos en forma de pequeñas y nítidas imágenes… aún imborrables las más de las veces.

Arturo Ruiz, El Súper Cívico / A los 4 Vientos

Y otros, son casi imperceptibles, para rescatarlos no son necesarios los quebrantos mentales, ya que es bien sabido que son caprichosos los recuerdos.

¡Y de pronto! Un aroma, una palabra o una nota musical se convierten en la llave del recuerdo vago, y se presenta ya no nítido, sino vivo, hiriente por su lejanía y terrible por resultar inasible.

Y la muerte de mis cercanos, de mis amigos y conocidos, su muerte tan cercana en tiempos… me aturdieron y me llenaron de recuerdos disímbolos, atemporales, fecundos, rabiosos y tiernos.

Y en ellos, siempre presente la mirada de quienes han partido.

Foto: Internet.

Porque para conocer y sentir a otro, es necesario verse en sus ojos y comerte su imagen con los tuyos. Esa es condición indispensable. Sin ella, no hubo contacto real y no habrá recuerdos… no validos al menos, porque serán un tanto ajenos.

Y cuando por fin logro sacudirme de mis muertos y de mis recuerdos, se hacen presente nuevamente las imágenes y las voces banales muchas de ellas y otras chocantes por su cinismo, de quienes siendo parte de un sistema corrupto ahora celebran las reformas constitucionales que le darán paso a un sistema estatal anti-corrupción.

Y no se a usted, pero a mí cuando un ladrón celebra un nuevo sistema de alarmas y penas más severas, me entra la sospecha de si ese delincuente no conocerá ya el método para burlar dichas medidas anti robo o si los juzgadores son sus aliados.

Dicho de otra forma, me parece absurdo y casi inexplicable en un estado de derecho que quienes han sido parte directa o indirecta de casos de corrupción, ahora celebren y se desgarren las vestiduras presumiendo como un gran logro suyo el nacimiento de un sistema anti-corrupción.

¿Será que pretenden ponerle tantos candados que se inaplicable? ¿Querrán acaso viciar los procesos de selección del fiscal anti-corrupción y controlar los órganos ciudadanizados señalados en dicho sistema?

Foto: Canal Sonora

¿O he de creer que por un soplo divino o por un golpe de conciencia se han arrepentido de sus pasados corruptos o cómplices?  ¿Y que ahora con una nueva disposición, acudiendo a la práctica del borrón y cuenta nueva, se han transformado en políticos rectos, transparentes y honestos?

Quizá sí. Quizá ellos estén cambiando y lavaron sus culpas en aguas benditas o fueron ya expiados sus pecados por una dura penitencia posterior a la confesión de sus pecados.

Esperemos sean de ahora en adelante rectos, honestos y sinceros… o por lo menos respetuosos de la ley y del manejo y destino del dinero del pueblo que administran las entidades públicas.

Hemos de reconocer que a golpe de vista, la reforma constitucional bajacaliforniana en materia de lucha anti-corrupción es más abierta en cuanto a una mayor integración ciudadana y en la retórica legislativa parece ser de avanzada.

Pero yo prefiero dudar, aún corriendo el riesgo de que me llamen escéptico y falto de fe. Porque a mi edad he comprendido que la fe es propia de quienes creen a ciegas y yo no puedo tener fe en otras personas, podría a lo más confiar en algunas que sean dignas de confianza, por sus actos y congruencia entre el decir y el hacer.

Así que prefiero ver el desarrollo del proceso que dará lugar al órgano que combatirá la corrupción y que detendrá a los corruptos. Y ver y participar de ser posible en el proceso legislativo y de participación ciudadana que tendrá que armonizar el marco jurídico estatal a estos principios anti-corrupción.

Y terminare esta reflexión con dos pensamientos griegos:

Sobre la corrupción“Ni manejar oro ni plata… porque si buscan el dinero se convertirán no en protectores y amigos de sus conciudadanos, sino en odiosos déspotas. Pasarán la vida entera aborreciendo y siendo aborrecidos, conspirando y siendo objeto de conspiraciones, temiendo, en fin, mucho más y con más frecuencia a los enemigos de dentro que a los de fuera. Correrán así en derechura al abismo y se hundirán ellos y, con ellos, la ciudad y sus ciudadanos” (Platón, La República)

Sobre la muerte: “Los hombres ignoran que los verdaderos filósofos no trabajan durante su vida sino para prepararse a la muerte; y siendo esto así, sería ridículo que después de haber proseguido sin tregua este único fin, recelasen y temiesen, cuando se les presenta la muerte.” (Sócrates)

Y entonces pareciera que al paso de miles de años, con más leyes y más complejos sociales, la naturaleza humana sigue siendo corrupta y mortal… y por tanto, hay razones para dudar y tiempo para morir… recordando ¿O no?

* Jorge Arturo Ruiz Contreras. Biólogo. Ex subprocurador de Derechos Humanos y Protección Ciudadana en Ensenada. Asesor político de grupos parlamentarios en el Poder Legislativo de Baja California

 

 


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