A DOS DE TRES CAÍDAS: Cuando el uniforme se deshonra y cuando la mierda vuela.

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Cuantos segundos me separan de un sueño que se va, segundos que pueden convertirse en minutos, horas, días, meses, años e incluso vidas…

Arturo Ruiz, El Súper Cívico* / A los 4 Vientos

Un segundo basta para que una bala me arrebate un sueño o un amor.

Fracciones de segundo para tomar una determinación equivocada que lastime al emisor y al receptor.

Y si al paso de los segundos acumulados en tiempos distintos, a la sombra de un sueño llega la mano opresora, que cierra el cuello, que calla el grito, que lacera la carne… en segundos el sueño se sublima… sube hasta los cielos, porque podrán silenciar las voces, encerrar los cuerpos, acabar con las vidas, pero nunca, nunca, podrán acabar con un sueño sublimado de libertad y justicia.

Cuánto tiempo se necesita para comprender y entender el sueño y la gloria de portar un uniforme que te identifica como un soldado al servicio de la patria, como un guardián del orden, o simplemente, como una persona buena que está para cuidar a sus conciudadanos, que son quienes además les pagan el sustento de él y de sus familias.

Soldados mexicanos y la bandera tricolor, máximo símbolo patrio de México. Foto: internet. Janet Jarman/Corbis

Yo no sé escribir, y por tal razón, batallo en cada palabra y cada frase que escribo, para describir las emociones que percibo en ocasiones.

Lo intento, una y otra vez, no porque alguien me lo pida o me pague, escribo sin destinatario concreto y peor aún, escribo sin saber hacerlo, porque de no hacerlo, estaría tomando guijarros o piedras del camino, o quizá excrementos, para lanzarlos a quienes deshonran el cargo de gobierno que ostentan y para ensuciar a los sucios que de motu proprio, o por consigna de obediencia absoluta, ciega e irreflexiva, manchan el uniforme que portan agrediendo a personas desarmadas, a civiles indefensos, a los ciudadanos que con sus impuestos y contribuciones les pagan el pan que han de compartir en la mesa con sus hijos y familia.

Yo no sirvo para tirar mierda, lejos, muy lejos de mí, y de mi forma de pelear, de pensar y de escribir, están los instintos escatológicos o los afanes de coprofilia.

Para mí, las excretas son solo desechos.

Y de ahí que entienda que, para quien está dolido, y traicionado o fuertemente decepcionado puede adjetivar a otra persona, trabajo, gobierno o sistema, como una mierda, caca, o popó o como se le llame a los desechos sólidos del cuerpo, conforme al estatus educativo y región en que se ubique quien trata de insultar de esa forma.

Para mí, las excertas son solo eso, excretas… y las personas malas son solo eso, malas. Malas por ignorancia, por perversidad, por avaricia, por envidia, por egoísmo o porque realmente son una mierda.

Upssss, ya me escatologié… pero es que en estos días vi como policías, hombre uniformados en Cataluña, golpeaban a diestra y siniestra sin piedad alguna a personas desarmadas, a ancianas y ancianos, a mujeres a jóvenes que no intentaban siquiera agredir o defenderse. Su actuación fue brutal, prepotente y arbitraria.

Contraria por supuesto a los derechos humanos de las personas.

Policías españoles arremeten contra ciudadanos pacíficos que el pasado domingo primero de octubre realizaron un referéndum en el que se pronuncian por la independencia de Cataluña. Foto: internet/ El Mundo

En Baja California, los uniformados de la PEP tomaron el Congreso desalojando, no con poca violencia a los manifestantes que exigen lo justo: sesión pública y abierta; transparencia sobre los dictámenes, mediante los cuales pretenden autorizar un endeudamiento millonario; y diálogo con quienes están investidos como representantes populares, no como representantes de los intereses de un sector, partido o gobernante.

Hoy, el Congreso del estado que debería ser la Casa del pueblo, el recinto donde los atiendan sus representantes populares, que juraron salvaguardar la Constitución y actuar en bien de la nación, hoy se ha convertido en una muralla saturada de policías y de guardias civiles que se sienten soldados particulares de virreyes entronados cada tres años.

¿Que se vio mal que les arrojaran excretas, mierda o caca?… eso es lo de menos. ¿Que se ve mal insistes? Cierto… ¿Pero no se ve mal que un gobernador y su partido, quieran endeudarte a ti y a tus hijos solo para enriquecer a unos cuantos con el dinero del pueblo?

Quizá eso no se vea mal, quizá sean muy elegantes para robar… ¡Pero eso si es una mierda!

En mi país, los soldados del ejército han matado a personas ya rendidas, las han ejecutado sumariamente sin juicio alguno. En mi país, muchos policías de distintos órdenes de gobierno son corruptos, torturan, piden dinero, detienen arbitrariamente y abusan de su poder.

Estudiantes de la UNAM, del Instituto Nacional Polítecnico, de la Universidad Iberoamericana y de otras diversas instituciones escolares fueron masacrados el 2 de octubre de 1968 por elementos del ejército mexicano. Foto: internet/ Nación321

En mi país la policía no da seguridad a los ciudadanos… ¡les da temor!

A mí, me dan pena los soldados y policías antimotines, que por una plato de sopa o de frijoles y quizá carne, olvidan que nadie puede ordenarles atacar a civiles, ni golpearlos, ellos están para defender al pueblo y la soberanía de la nación y para combatir la delincuencia, no para reprimir ciudadanos en actos políticos.

2 de octubre de 1968, cientos de jóvenes estudiantes asesinados y desaparecidos; 26 de septiembre de 2014, seis asesinados y 43 estudiantes normalistas de Ayotzinapa, desparecidos en Iguala, Guerrero por elementos policiacos y militares. Foto: internet/ Nación321

Qué pena por ellos y qué denigrante actuar de sus mandos superiores.

Hoy sé, que cuando el uniforme se deshonra no queda más que considerar a quien lo porta, como un traidor a su pueblo, como un títere y como una ser despreciable que antes del honor y la gallardía, pone por delante su férrea disciplina de perro de ataque… aun quizá en contra de su familia.

El uniforme y las instituciones militares deberían responder a códigos de honor y a una ética personal. Quienes los portan deben combatir sin denuedo a los tiranos que someten y abusan del pueblo, que luchen contra los invasores y saqueadores de la nación, pero que no golpeen a inocentes desarmados y que nunca más, maten estudiantes.

A mí no se me olvida el 2 de octubre de 1968… porque si lo olvidamos, se puede repetir… ¿O no?

Imagen de portada: Elementos de la Policía Municipal de Mexicali y de la Policía Ministerial del Estado, tomaron el edificio del Congreso local, tras desalojar a los activistas del Movimiento Mexicali Resiste que se oponen a la aprobación de un endeudamiento de 82 mil millones de pesos que se destinarían al pago a empresas trasnsacionales con las que el gobierno de Francisco Vega firmó contratos en Asociaciones Públicas-Privadas para construir tres desalinizadoras y un contrato multianual para la construcción de C-5 de Tijuana. Foto: Mexicali Resiste.

* Jorge Arturo Ruiz Contreras. Biólogo. Ex subprocurador de Derechos Humanos y Protección Ciudadana en Ensenada. Asesor político de grupos parlamentarios en el Poder Legislativo de Baja California


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