No, no son los maestros los únicos causantes del tsunami que se avecina.

Written by Olga Aragon. Posted in artículos

Marchas-456x295

Published on August 26, 2013 with No Comments">No Comments

Ha iniciado un nuevo ciclo escolar 2013-14, con una dosis elevada de inquietantes pronósticos. Los 25 millones de niños reciben entre los materiales un libro con muchas deficiencias, errores ortográficos y de otra índole que revelan el escaso interés de las autoridades de profundizar en las causas de la deficiente formación que se imparte. Inicia el nuevo año lectivo escolar con paros magisteriales y movilizaciones de la Coordinadora de Trabajadores de la Educación (CNTE), la ciudad vive momentos de locura y las autoridades locales y federales, para demostrar su vocación democrática, garantizan el derecho de los “marchistas” a expresar su descontento pasando por encima del derecho al libre tránsito de la ciudadanía. Tema viejo y sin solución, porque ninguno de nuestros altos funcionarios, ni federales ni locales, son capaces de llamar al orden para no ser tildados de tiranos. Como siempre, esos burócratas que cuidan su salario equivocan los términos y nadie tiene ni los argumentos ni la voz tan alta como para demostrarles su incompetencia y su cínica arbitrariedad.

Alfonso Bulle Goyri/ A los Cuatro Vientos

       Juego de simulaciones, arte del engaño, construcción de argumentos que no demuestran más que el precario compromiso de unos gobernantes reaccionarios que viven sólo para alimentar su vanidad y aumentar su patrimonio. Así transcurre el inicio a clases donde la niñez, el sector más vulnerable y desprotegido, es también el más dañado y el que carece de toda posibilidad para exigir mejores servicios educativos.

niño escolarCon base en un caudal de confusiones, de malos entendidos, de desconcierto y desorden, la educación nacional navega con aprietos en un mar turbulento que pone en riesgo la viabilidad de la nación. Entre el griterío de los maestros disidentes que afirman ser objeto de una embestida de la autoridad y la desesperación de los transeúntes incapaces de pensar en su destino porque éste ha quedado sellado gracias la ordenanza de una dirigencia sindical implacable que vela por intereses oscuros, los millones de niños regresan a las aulas sin tener la certeza de recibir una apropiada instrucción.

Todos los involucrados en el proceso educativo se limpian la cara, remozan sus conciencias, se liberan de sus responsabilidades y toman el camino de intereses espurios. Que ruede la bola y que el día a día vaya despejando los problemas. La SEP se declara incompetente de retirar los libros con faltas ortográficas a pesar de tener en la cabeza a un político experimentado como lo es Emilio Chuayffet; también declara incompetencia ante los 123 mil egresados de las normales que levantan la voz porque no pueden ser incorporados al sistema; la SEP es ineficaz frente a los sindicalistas que llenan de improperios y de basura las calles alborotando y expresando consignas que nadie escucha; es la SEP inepta para resolver el problema de los maestros que reprueban en los exámenes de evaluación; en fin la SEP es una torpe institución burocratizada, copada por mafias que se resisten a aceitar la maquinaria oxidada y que provoca el atasco con deliberado propósito para mantener el statu quo de un sistema político que conduce al país al retraso. No se explica la inteligencia de Emilio Chuayffet que para lo único que ha servido es para meter a la cárcel a Elba Esther Gordillo, no para hacer justicia o aplicar la ley, sino para taparle el ojo al macho y dejar en el Sindicato a un empleado de la profesora. Sólo se entiende la presencia de Chuayffet en esa institución por la imposición de un presidente iletrado que en el terreno educativo le da lo mismo una cosa que otra.

Pero lo más lamentable del caso es que entre tanta ineptitud e indolencia los niños aguardan la llegada de un día más claro. Sin embargo no hay muchas esperanzas. Es la infancia y los hombres del futuro las víctimas de un sistema político y de un orden social extraviado que no ha podido vislumbrar el tsunami que se avecina y que proviene de todas las aulas del país. Es la infancia la que no sabe leer, la que no sabe sumar, la que no tiene capacidad de comprensión, la que no está instruida para afrontar los problemas que plantea el mundo globalizado, la que está en desventaja frente al universo tecnológicamente avanzado, del mundo de alta competitividad y que pretende una vida fructífera y de realizaciones personales y sociales. Es la niñez la que se encuentra contra la pared por la mala voluntad, por la mala conciencia de los actuales políticos incapaces de proponer opciones viables que compongan un círculo virtuoso a favor de la nación y de la niñez.

estudiantes-primaria-Democracia-Escuintla-enrique_PREIMA20101026_0041_5

Lo más fácil es señalar a los docentes e inmolarlos ante la opinión pública. Desacreditando a los educadores, se lavan las manos los burócratas encaramados en la cúspide del poder. Culpando a los maestros pretenden justificar su lugar en la fila de los elegidos a pertenecer al clan mafioso que sin trabajar obtienen su dieta. No, no son los profesores los culpables porque pocos reparan en las enormes dificultades que tienen para realizar con excelencia su trabajo. En las aulas están las víctimas de ese sistema perverso que se alimenta de la miseria, que reproduce la pereza consuetudinaria de una burocracia diseñada para inventar obstáculos inconcebibles y así tener elementos para imputar errores. Apuntar responsables sin asumir su desvergonzada condición de rémoras nacional, los políticos de ayer y los de turno, encargados de la educación, desmantelan el presente y condenan futuro de la nación. No, no son los maestros a quienes se debe señalar, porque son ellos el hilo más delgado y uno de los sectores más mal pagado y que de todos modos brindan un servicio invaluable a la nación.

Peña Nieto no sabe que su ignorancia y su condición de iletrado han sido causadas gracias a los políticos y a una burocracia ávida y corrompida que lo convirtió en prisionero de la más terrible de las alienaciones como es el analfabetismo. No, no son los maestros los que causan la enajenación y la insuficiencia de la niñez y la juventud, pues son los maestros cautivos de un sistema abyecto que los inmola y quema en la plaza pública. La elite que se ha perpetrado en el poder desde hace decenios quiere acusar sin bases a los maestros, pero hay que recordarle a sus miembros que tarde o temprano, ellos, los privilegiados, también deberán pagar por el peso de una nación anémica y con grandes dificultades para respirar en las colinas del saber y el conocer liberador.

Una semana fatídica que pone en riesgo la estabilidad política de México.

El miércoles 21 de agosto en la Cámara Baja, los diputados se vieron impedidos para sesionar debido a los bloqueos realizados por los maestros de la sección 22 de la Coordinadora de la Educación de Oaxaca. Como es del dominio público, el lunes 19 se produjo un zafarrancho en el interior de las instalaciones del Palacio Legislativo. Hubo varios heridos de gravedad sin que nadie llamara al orden ni respondiera ante semejantes actos vandálicos. Los maestros de la CNTE proceden de forma tan poco democrática debido a que en la Gaceta Parlamentaria donde se establecía la discusión de las tres iniciativas de leyes reglamentarias de la reforma educativa enviadas por el Ejecutivo a la Comisión Permanente excitó la furia de los maestros.

reforma educativa muerte Los mentores argumentan que de aprobarse las leyes General de Educación, del Instituto Nacional para la Evaluación y la General del Servicio Profesional Docente, sus derechos laborales quedarán vulnerados. Ante la situación y con el fin de evitar mayores problemas, los diputados acuerdan eliminar de la gaceta la discusión de la Ley General del Servicio Profesional Docente, para así calmar los ánimos magisteriales y continuar con su labor legislativa. La eliminación de una de las tres leyes no bajó la tensión y por el contrario, aún más enardecidos la turba cerró el acceso a la Cámara de Senadores, se manifestó frente al Palacio de Cobián, cede de la Secretaría de Gobernación, cerró el tránsito del Circuito Interior e impidió el acceso al Aeropuerto Benito Juárez.

Es gracioso ver a los voceros oficiales y oficiosos de los legisladores que evaden respuestas y sostienen entre mosqueados y confundidos una serie de bizarros argumentos para salvar su honor. Por otra parte, como es de esperarse, el Secretario de Educación Pública no asoma la nariz. Cantinflescos nuestros diputados y cantinflescos los funcionarios de la SEP apabullados por el griterío de una masa incontrolable que bloquea calles, que toma por asalto el recinto parlamentario y se parapeta en el perímetro del edificio para evitar que los legisladores puedan realizar su trabajo. El jefe de Gobierno de Distrito Federal, con una desvergüenza descomunal llegó a decir que evitaría un derramamiento de sangre. El encargado de la gobernabilidad del país, se reúne con los líderes del movimiento y a la salida del mitin, en una entrevista callejera, uno de ellos simplemente refrendó la posición del movimiento y aseguró que no están, por ningún motivo, a favor de esta o de cualquier otra reforma a la educación que no sea la que ellos propongan.

JUAN PABLO ZAMORA/CUARTOSCURO.COM

      Al final de la fatídica semana, lo único cierto es que diez mil personas pusieron contra la pared a los Poderes Ejecutivo y Legislativo. Quedó así en evidencia la falta de habilidad de los políticos que de la manera más medrosa manifiestan su incapacidad para resolver controversias. Así el país completo se convierte en rehén de un puñado de personas que manifiestan su desacuerdo por la ley que pretende darle vigencia a la reforma educativa.

       ¿Qué en realidad sucede? ¿Quiénes manipulan esas protestas y por qué la autoridad no interviene? Se cometen destrozos, se bloquean avenidas, carreteras, recintos oficiales y con base en derecho a la libre manifestación de las ideas, se cancela los derechos de tránsito y sobre todo, el derecho a disentir y de expresar ideas contrarias a las que la CENTE enarbola. ¿Qué sucede en México que la ley no se aplica, nunca ni por ningún motivo? ¿Qué temores tiene la autoridad de ejercer su obligación de mantener el orden y la estabilidad nacional? ¿Por qué los diputados no pueden solicitar a las fuerzas del orden que hagan lo que tienen que hacer? No se trata de ninguna manera de crear una lucha campal donde se produzca un baño de sangre. No se trata de prohijar una guerra civil que no nos llevaría a ninguna parte.

El país no resiste tanta desorganización y tanta falta de pericia en el manejo de los asuntos públicos. No es justo que los niños reciban el ejemplo que día a día ofrecen los maestros de la Coordinadora. No es justo que el Secretario de Gobernación y los legisladores manifiesten tanta aprensión frente a un grupo rijoso, es cierto, pero que puede ser neutralizado con base en los principios de justicia y legalidad.

Los analistas de todas las tendencias, en esta fatídica semana han escrito mucho. A favor algunos, en contra otros, varios han pretendido ser neutrales otros decididamente opositores al movimiento. Mucho se ha escrito y lo que en todos los casos llama la atención es la necesidad de que se resuelva la crisis por medio de los causes democráticos y que se llegue a un acuerdo que beneficie a todos. Sin embargo, los acuerdos que propicien la distensión de la crisis, no es permitiendo lo prohibido u omitiendo lo esperado. La autoridad está obligada a hacer respetar la norma y que el imperio de la ley constituya la base de un orden nacional efectivo, sólido y de largo aliento. Los maestros de la Coordinadora no pueden desestimar lo que la mayoría piensa pero las mayorías no pueden impedir que las minorías participen y contribuyan a la búsqueda de mejores niveles de vida para la sociedad nacional. La autoridad está para propiciar el diálogo dentro de un esquema normativo y civilizado.

Las autoridades están fallando porque se resisten a aplicar la ley y no se valen de las normas porque hay un registro histórico que señala a los gobiernos mexicanos como autoritarios y tiranos. Pero México transita por un desfiladero muy peligroso y si no se llama al orden constitucional, estamos al borde de un conflicto social de enormes dimensiones. Sólo una autoridad responsable aplica la ley, siempre, sin excepción, pues las leyes son universales y aplican para todos.

alfonso-51*Alfonso Bulle Goyri. Escritor, editor y crítico de arte. Ha publicado en diversas revistas y periódicos nacionales. Actualmente trabaja en un libro de poemas

Comparte este articulo

About Olga Aragon

Browse Archived Articles by Olga Aragon