MUSA VERDE: La belleza de descentralizar la producción de energía; el caso Sempra

El regreso del estado inanimado de Sempra en Costa Azul a su reencarnación como planta licuefadora de gas natural nos hizo cuestionar el papel de Baja California en el mercado mundial de energéticos (de la cual comenté en la columna anterior). También nos da pauta para pensar en las mejores formas de producir consumir energía para uso local.

 

Las protestas en Ensenada (Foto: Somos el Medio)

 

Horacio de la Cueva / 4 Vientos / Imagen principal: Aura Energía

En tiempos de Cambio Climático, donde se atribuye que este calentamiento se debe al exceso de Gases de Efecto Invernadero (GEI) en la atmósfera, debemos preguntar cuáles deben ser las fuentes de energía que impulsen la economía de Baja California.

Nuestra península tiene dos fuentes de energía geotérmica: Cerro Prieto -cerca de Mexicali- y Las Tres Vírgenes, en Baja California Sur. Estas no son las únicas fuentes de energía limpia (que no usa combustibles fósiles para su generación) en uso.

Ya en la sierra de La Rumorosa existen aerogeneradores y en la sierra Juárez la transnacional Sempra está autorizada para instalar más aerogeneradores. El mercado de estos aerogeneradores es California. Así, exportamos energía limpia mientras que quemamos combustibles fósiles en la planta termoeléctrica de Rosarito para proveer energía a los municipios de Tijuana, Rosarito y Ensenada.

No por ignorar el tema, sino por no distraer la discusión, dejaremos de lado las alternativas de energía para la planta de automóviles, camiones de pasajeros y transporte de carga del Estado.

¿Cuáles son las fuentes de energía limpia disponibles? Pienso en cinco fuentes posibles: geotérmica, eólica, solar, marina y nuclear. Empezaré por la energía nuclear, declarada como limpia por sus promotores ya que no genera gases de efecto invernadero (GEI).

Olvidan estos promotores que sus problemas de contaminación están en otro lado. Se requiere concentrar Uranio radioactivo para calentar el agua que mueve las turbinas generadoras de energía, creando una fuente grande y persistente, en cientos de miles de años, de radiación. Una vez pasada la vida útil en la planta del mineral radioactivo, queda emitiendo radiaciones. Hasta hoy no hemos encontrado una forma segura para guardar estos desperdicios. No podemos olvidar los accidentes de Three Mile Island, Chernobyl o Fukushima y sus efectos devastadores.

 

Los 442 reactores actualmente en operación en un total de 31 países producen alrededor del 11% de la electricidad mundial. Según el Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA) de Naciones Unidas, -datos a abril de 2019- hay 53 unidades en construcción en 20 países entre los que se encuentran China, India, Rusia, Corea del Sur, Emiratos Árabes Unidos, Finlandia o Francia. Todos ellos, conscientes de los desafíos energéticos y medioambientales, construyen nuevas plantas porque consideran que la energía nuclear es una fuente esencial para el presente y futuro de sus países (Foto: Foro Nuclear)

Existen grandes planes de la industria generadora de energía en Baja California para utilizar las energías limpias y exportarlas al sur de California, donde hay una gran demanda industrial y doméstica. Ya existen granjas de generadores eólicos a lo largo de la sierra de la Rumosa y planes para desarrollar otra granja en la sierra de Juárez.

El sur de California, donde los bienes raíces son más caros y las leyes ambientales más restrictivas, ya tienen granjas de paneles solares. Es de esperar que cualquier gran inversionista busque hacer lo mismo en nuestra frontera con Baja California.

De los 96 millones de personas a los que la pandemia empujará a la pobreza extrema para 2021, 47 millones son mujeres y niñas, lo que elevará el número total hasta los 435 millones. Las proyecciones, según las agencias de la ONU, apuntan a que este dato no volverá a los niveles previos al coronavirus hasta 2030. (Rts)»]Además de crear un mercado de exportación de energía muy redituable, es momento de preguntarse cuáles son las necesidades de energía de un Estado, cuyas principales industrias son la maquila, la agricultura, la pesca y el turismo (que incluye el cultivo de vid y la producción de vinos, la minería en pequeño y ciencia y educación).

Ninguna de estas industrias requiere de grandes fuentes de energía. Los planes de desarrollo de industria aeroespacial no se dan por la energía disponible, sino por nuestra cercanía al mercado de los EE UU. No veo en la vocación del Estado el desarrollo de siderurgia o grandes minas que requieren grandes cantidades de energía.

¿Cómo podemos generar la energía para nuestras casas y pequeñas industrias bajacalifornianas? Una alternativa es el modelo tradicional de las grandes centrales energéticas no sólo de combustibles fósiles o geotérmicas, pudieran ser marinas, solares o eólicas. La creación de cualquiera de estas plantas y su red de distribución tiene impactos ambientales severos y una huella ecológica persistente.

Podemos seguir la consigna de Schumacher que Lo pequeño es bello y descentralizar la producción de energía. Podemos generar en casa la energía que necesitamos usando paneles solares y molinos de viento, con una huella mínima y creando una industria local dedicada.

Los cubrebocas salvan vidas ¡Usa el tuyo!

 

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz y del secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad! Aislamiento, pruebas de Covid y vacunas gratuitas para salvar a todos.

 

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