Transnacional holandesa se quiere sumar al negocio energético en Ensenada explotando sedimentos marinos

La transnacional holandesa Boskalis, líder mundial en dragado, infraestructura y sectores del servicio marítimo, presentó un Manifiesto de Impacto Ambiental (MIA) ante la Secretaría del Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat), para extraer hasta 2.5 millones de metros cúbicos anuales de sedimentos marinos ubicados en algún lugar de la porción noroeste de la Bahía Todos Santos, en el Pacífico ensenadense.

 

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Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Imagen principal: Captura de pantalla

Ensenada, B.C., México, jueves 19 de noviembre de 2020.- El estudio ambiental lo presentó a través de su filial mexicana Boskalis Marine Contracting and Offshore Services S.A. de C.V. (Boskalis México), empresa que se creó en Veracruz en 2018, y quedó bajo estudio de la Dirección General de Impacto y Riesgo Ambiental (Dgira) a partir del 10 de noviembre; es decir cuatro días antes de que el gobierno federal otorgara a la transnacional Sempra Energy el último permiso de exportación de gas natural licuado a Japón desde su planta en Costa Azul, 25 kilómetros costeros al norte de la ciudad de Ensenada.

De acuerdo con información que la Dgira publicó este día en su portal, el proyecto “Sedimentos Marinos CLI” se pretende ubicar en la porción noroeste de la Bahía de Todos Santos, en el municipio de Ensenada, en una superficie de 1,620 hectáreas.

Plantea realizan un dragado a gran escala de material marino sedimentario con el propósito de que éste pueda ser usado en proyectos de recuperación de la línea de costa, sin identificar el sitio donde se realizarían esas obras pero que bien podrían ser las del proyecto de licuefacción de gas natural que Sempra realizará en Costa Azul, distante a 20 kilómetros del sitio en donde se ubicaría  la infraestructura de Boskalis.

La compañía, con raíces en los Países Bajos y más de 100 años de experiencia en ingeniería hidráulica, protección costera y recuperación de tierras, supone que la demanda regional de material sedimentario marino podría ascender hasta 2.5 millones de metros cúbicos anuales.

 

Considerando que el equipo disponible de extracción estaría en el orden de 300 mil metros cúbicos al mes, los planes de trabajo supondrán la ejecución de operaciones de extracción activas durante 8 o 9 meses al año”, indica el manifiesto.

 

También revela que bajo el programa de trabajo planteado por la compañía, la extracción diaria rondaría en 10 mil metros cúbicos equivalentes a la explotación de la superficie de un rectángulo de 5 metros de ancho por 2,000 de largo y un metro de profundidad.

 

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“Las cotas barométricas donde se pretende aprovechar el material sedimentario va de los menos 15 a menos 30 metros, que es el rango de profundidad susceptible de explotación con la metodología proyectada a utilizar: una draga TSHD, que es una embarcación autopropulsada que carga el material dragado en su tolva.”

El MIA revela también el método de trabajo: mientras se realiza el dragado, el cabezal raspa el fondo marino y afloja los sedimentos. La mezcla de material sedimentario y agua es succionada por el cabezal y bombeada a la tolva de la nave.

Y dice que la operación de extracción del material no contempla la selección de tamaño granulométrico a bordo del buque, por lo que será entregado en la zona de descarga directamente del tamaño que resulte del proceso.

La matriz de Boskalis se ubica en Papendrecht, Holanda, y tiene una extensa red de sucursales en todo el mundo. Opera en 90 países y en seis continentes, con una flota de más de 700 embarcaciones y equipos flotantes, además de ofrecer servicios que incluyen la construcción y mantenimiento de puertos y canales, recuperación de tierras, defensa costera y protección a ríos.

Asimismo, brinda una amplia variedad de servicios marítimos y contratación al sector energético offshore. Estos incluyen el desarrollo, construcción, transporte, instalación, inspección, reparación y mantenimiento; desmantelamiento de instalaciones de importación / exportación de petróleo y gas natural licuado (GNL), plataformas marinas, tuberías y cables / y parques eólicos marinos.

En México, la Secretaría de Comunicaciones y Transportes (SCT) adjudicó a Royal Boskalis Westminster NV, una de sus divisiones, dos contratos para el dragado de un canal de acceso y una cuenca de giro en la terminal de importación de gas natural licuado de Cuyutlán, Colima, infraestructura creada en 2008 por el consorcio multinacional KMS que integran las empresas Korea Gas Corporation (Corea), Mitsui & Co., Ltd. (Japón) y Samsung C&T Corporation (Corea).

 

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Desde junio de 2012, este grupo transnacional suministra gas natural a la Comisión Federal de Electricidad (CFE) para satisfacer su demanda para la planta termoeléctrica de energía en Manzanillo, y envía gas natural al centro de distribución nacional en Guadalajara, Jalisco.

Cabe destacar que Mitsui & Co., Ltd., es uno de los clientes que comprarán GNL a la transnacional californiana Sempra Energy desde su nueva planta de licuefacción en Costa Azul, Ensenada, que se construirá con el aval del gobierno que preside Andrés Manuel López Obrador.

Igualmente Boskalis, a través de sus filiales mexicanas Boskalis Marine Contracting and Offshore Services, Caba Servicios de Personal y Dragamex, ganó hace un año el contrato de la SCT -de 33.3 millones de pesos- para realizar el dragado del puerto de Guaymas, Sonora.

 

Pero en mayo de 2019 Boskalis provocó un escándalo internacional cuando denunció que en la licitación de la primera obra del megaproyecto bandera del actual gobierno federal -Dos Bocas, Veracruz-, la secretaria de Energía Norma Rocío Nahle García entregó el concurso de casi cinco mil millones de pesos a Grupo Huerta Madre, el cual no tiene ninguna experiencia en el tipo de obra civil a desarrollar en Dos Bocas.

La transnacional demostró que Huerta Madre, propiedad de Arturo Quintanilla Hayek, compadre de Nahle García, se creó 7 días antes de que la funcionaria diera a conocer el fallo, el 24 de mayo del 2019, con un capital social ridículo para el tamaño del megaproyecto: apenas 60 mil pesos.

El asunto está todavía en investigación, pero el presidente López Obrador informó en su conferencia del 4 de junio del año pasado que su gobierno no cancelaría el contrato que su funcionaria entregó a Huerta Madre y su asociada holandesa Van Oord, porque la licitación “fue honesta y no hubo corrupción”.

Con ese antecedente, ahora Boskalis pretende que el gobierno federal le otorgue el permiso ambiental para ejecutar una obra que todo parece indicar está vinculada con el megaproyecto gasero de dos mil millones de dólares que Sempra Energy construirá en Costa Azul.