La pesca de totoaba y la exportación ilegal de buches del pez sigue imparable en el Mar de Cortez

Al igual que en el gobierno de Enrique Peña Nieto, el programa de Sustentabilidad en el Norte del Golfo de California que el gobierno federal puso en marcha en junio del 2019 para combatir la pesca furtiva y el tráfico de especies marinas con énfasis en la vaquita marina y la totoaba, no funciona

 

El gobierno federal apuesta a la acuacultura de la totoaba en el Mar de Cortez para controlar el contrabando de buches al mercado asiático. Serán otros lo que entonces ganen (Internet).

 

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto: Archivo

Ensenada, B.C., México, martes 3 de noviembre del 2020.- En un plazo de tres meses y medio la banda internacional que desde hace 10 años comercializa en el mercado asiático la vejiga natatoria de la totoaba endémica del Alto Golfo de California, evadió los trabajos de vigilancia de la Secretaría de Marina (Semar) en la región del Pacífico mexicano bajo protección especial, y logró capturar al menos 457 peces adultos a los cuales despojó de su buche para exportarlo ilegalmente a Hong Kong, Cina, y Seúl, Corea del Sur. 

El producto, que en diversos países asiáticos se le considera un alimento muy preciado por sus presuntas cualidades medicinales y afrodisiacas, finalmente no llegó a su mercado final de consumo porque los contrabandistas fueron detenidos, y la mercancía decomisada en los aeropuertos internacionales de Hong Kong y la Ciudad de México los días 8 de junio y 10 de octubre de este año. 

Se trata de 457 vejigas que alcanzaron un peso cercano a los 300 kilogramos y un valor de 112.8 millones de pesos (389 mil 181 pesos el kilo, o 19 mil 459 dólares) que se puede triplicar en el mercado negro asiático del producto. 

En datos por separado, 4 Vientos conoció que el primer decomiso se realizó el pasado 8 de junio en la Aduana de Hong Kong. 

Ahí Mark Woo, jefe de la oficina de investigación de delitos del Departamento de Aduanas e Impuestos Especiales, informó a medios locales el decomiso de 270 buches de totoaba provenientes de México, con un peso de 160 kilogramos, en una operación donde se logró la captura de cinco personas.

Dijo que es el mayor aseguramiento de vejigas natatorias de pez Totoaba en Hong Kong en casi dos décadas, con un valor aproximado de tres millones 225 mil dólares estadounidenses, algo así como 69.3 millones de pesos mexicanos.

 

Cargamento ilegal de buches de totoaba (Archivo)

Los buches estaban escondidos en 15 cajas protegidas con espuma de polietileno que llegaron a la terminal de carga escondidas debajo de filetes de pescado, e iban empacados en bolsas individuales que contenían un promedio de 18 piezas con un peso original de 600 gramos por vejiga. 

El arresto de los contrabandistas se logró luego de que personal de aduanas se hizo pasar por mensajeros para entregar el envío a dos almacenes en Yue Long, que es uno de los 18 distritos de la ciudad de Hong Kong. 

El embarque llegó al Aeropuerto Internacional de Hong Kong dos días antes y fue seleccionado para una inspección más minuciosa debido a que es inusual que llegue pescado fresco de Los Ángeles, California, proveniente de México. 

El segundo decomiso sucedió el 15 de octubre en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México, en donde elementos de la Fiscalía General de la República (FGR), con el apoyo de la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa), decomisaron 187 buches con un valor de 43.5 millones de pesos.

Una semana después, la Profepa y la FGR lograron que un juez federal vinculara a proceso a un venezolano que transportaba la mercancía que –confesó- provenía del Alto Golfo de California y él entregaría a desconocidos en Seúl, Corea del Sur.

La investigación la inició la Unidad Especializada en Investigación de Delitos contra el Ambiente y Previstos en Leyes Especiales (UEIDAPLE); sin embargo, al existir elementos relacionados con la delincuencia organizada trasnacional, fue atraída por la Subprocuraduría Especializada en Investigación de Delincuencia Organizada de la Fiscalía.

 

Juvenil de totoaba en el Alto Golfo de California (Archivo)

Ante el evidente nuevo fracaso del programa especial de protección del Alto Golfo de California, que incluye planes de desarrollo integral para el bienestar de las comunidades pesqueras de San Felipe, Baja California, y Santa Clara, Sonora; así como Gobernanza y seguridad; Pesca sustentable y responsable; Conservación y monitoreo de ecosistemas y especies (con énfasis en la vaquita marina); y Diversificación productiva sustentable, el buque Sea Shepherd, de la organización ambiental estadounidense del mismo nombre, regresó a patrullar para el gobierno mexicano la región bajo protección desde el pasado 8 de octubre.

Hace un año, las organizaciones civiles ambientalistas Centro para la Diversidad Biológica, Conservación de Mamíferos Marinos de México (Comarino), la Fundación Océano y Greenpeace, en una recopilación histórica de los programas del gobierno mexicano para reducir la pesca y contrabando de la totoaba, y el salvamento de la vaquita marina, concluyeron que durante años las diversas administraciones de México han sido omisas en implementar medidas suficientes y eficaces para garantizar la  supervivencia de estas especies.

 

“Hasta hoy –manifestaron las asociaciones en un comunicado conjunto- no se han atendido las recomendaciones del Programa de Acción para la Conservación de la Especie vaquita, (PACE vaquita) que estimaba que máximo para el año 2012 debían implementarse artes alternativas de pesca, ni las recomendaciones del CIRVA en el sentido de urgencia en la implementación de actividades económicas alternativas en las comunidades pesqueras afectadas”

Consideraron que las prohibiciones totales de uso, fabricación y venta de redes de enmalle en tierra para evitar que éstas lleguen al mar, no han sido eficientes pues  se dejaron huecos legales que han sido usados para capturar totoabas y, por tanto, la pesca incidental de vaquitas creció durante el gobierno de Enrique Peña Nieto hasta perder el 85% de su población en 2012.

Por ello, lanzaron un llamado al gobierno de Andrés Manuel López Obrador para acabar realmente con la pesca de la totoaba mediante estrictas medidas de seguridad y protección de la zona en donde el pez habita, y apoyar los programas que la sociedad civil ha emprendido para recuperar redes fantasmas abandonadas en el hábitat de la vaquita y totoaba.

 

Asimismo, desarrollar con nivel urgente las actividades económicas alternas para los pescadores propuestas por las cuatro organizaciones, así como establecer un programa concreto que impida que ambas especies se extingan en el corto plazo.

 

Ilustración en facebook

Las 4 metas forman parte de la recomendaciones que en 2012 hizo al gobierno mexicano el Comité Internacional para la Recuperación de la Vaquita Marina (CIRVA), organización multinacional que en marzo del 2019 determinó que en el Alto Golfo de California, el hábitat endémico de la vaquita y la totoaba, sólo quedaban 10 marsopas marinas.

 

INFORMACIÓN DE CONTEXTO: