SALTO CUÁNTICO: Señales

Los que pueden renunciar a la libertad para obtener una pequeña seguridad temporal no merecen ni libertad ni seguridad.

Benjamin Franklin

El lenguaje utilizado siempre es importante para expresar ideas, posicionamientos, ponencias, tesis y hasta la más simple de las expresiones, la opinión. No obstante, México está pasando por una crisis de comunicación, donde la cortesía está de más, a la hora de apuntalar una postura política, económica, social o cultural, el despecho de unos, la furia de otros y la frustración de muchos, ha desembocado en la desacreditación de todo y de todos, no puedes expresar la mínima de tus inquietudes, sin que salgan al ataque, una horda de facinerosos en pro y en contra, la posible idea central de un posicionamiento, quedará diluida en las redes sociales hasta convertirse en nada y en todo de todos los demás.

Foto: Cuartoscuro

José Luis Treviño Flores/ 4 Vientos / Foto principal: News Report MX

Los odiadores en las redes, aprovechan cada indicio para, de inmediato, trastocar toda posibilidad de interacción inteligente, esto sin tomar en cuenta a los Bots.

Los chismógrafos globales, Facebook, Twitter, WhatsApp, Instagram y otros, han convertido el ejercicio de comunicar en plataformas integradoras “esquizofrénicas”, todos creen que ven lo que no existe y escuchan lo quieren escuchar. Pese a que el mandatario mexicano Andrés Manuel López Obrador, les llama benditas redes sociales, por el principio democrático que ostentan, no dejan de ser un arma mortal para desvirtuar todo lo que cae en dichas redes.

El odio irracional en contra del presidente de la república, por parte de las organizaciones de ultraderecha, ha llegado a niveles oscurantistas, el falso plantón en el Zócalo de la Ciudad de México, por parte de FRENAAA, pagado por los mismos oligarcas furiosos que financiaron y siguen financiando la idea de que el ahora poder ejecutivo fue y sigue siendo un peligro para el país. Basados en la absurda idea de que nuestra incipiente democracia, transita hacia el comunismo, han desplegado una campaña que busca la renuncia de AMLO. Apoyados en líderes necrófilos como Gilberto Lozano, que sin recato alguno llama a una insurrección armada, uso de explosivos y gasolina, cual ridículo Guasón, se presenta como el anárquico bastión de un conservadurismo decadente. No hay que ser muy inteligente para percibir que las casitas de campaña vacías instaladas en el Zócalo, fueron financiadas exprofeso para tratar de armar un plantón, que por supuesto no tiene sustento ideológico alguno. No obstante, no se deben subestimar a los alborotadores, hay mucha gente que está dispuesta a armar una bronca nacional por una despensa o una torta, el hambre y la necesidad aún no están erradicadas del país, el PRIAN lo sabe, ellos las provocaron.

El plantón de los simpatizantes del Frena (Foto: Proceso).

Pese a la enorme popularidad y aprobación con las que cuenta el primer mandatario, amén de la manera en la que llegó al poder, el pueblo bueno y sabio pude desesperarse por no observar resultados inmediatos en las políticas públicas recién implementadas; la llamada 4T, tiene la mayor parte de su fortaleza en un solo hombre, y no por centralismo o autoritarismo, sino porque muchos de sus allegados, que transitaron a lo largo de años hacia el Palacio Nacional, han claudicado por la presión laboral que implica transformar un país. No es tarea sencilla tomar las riendas de una nación podrida en sus instituciones.

MORENA, el partido que vio nacer la presente administración, se tambalea por cotos de poder, infiltraciones y líderes allegados al PRIAN. El trabajo territorial, lo están cubriendo organizaciones “independientes”, financiadas e impulsadas por empresarios lastimados por el pago de impuestos antes condonados en miles de millones de pesos y por también cárteles de la droga que están perdiendo el poder político necesario para controlar el trasiego de drogas.

La gente sigue recibiendo en sus puertas a “independientes” generosos que llegan con una cobija, una despensa y una hoja para firmar el apoyo a algún candidato ciudadano de aparente nobleza, gallardía e inmaculada imagen. Detrás de ello está la trampa para volver al neoliberalismo. Yo te doy ayuda inmediata y así va a ser si me apoyas, el presidente tarda mucho en cumplirte, yo estoy aquí, y conozco tus necesidades-. Frases más, frases menos, pero llegan al epicentro de la miseria. Dichos paliativos, nos han acompañado desde el porfiriato, hasta la pasada Cruzada Contra el Hambre.

Esa cultura arraigada de la dádiva por el voto, el silencio, la beca, el hueso, el no oigo, no veo, no hablo. Cacicazgos arraigados, represivos, el miedo a ser desaparecidos, torturados, señalados, cada práctica metida hasta la médula por generaciones, es retomada por las huestes de ultraderecha, para retomar las riendas de un pueblo que no alcanza a ver el horizonte de un futuro posible, son muchos años en la oscuridad, en la desesperanza.

Foto: SDP Noticias

AMLO solo no va poder, ellos lo saben, están trabajando para comprar a las almas descarriadas de la 4T, esas que esperaban poder, esas que observan 16 horas de trabajo por poco dinero, ¿para qué llegue hasta aquí, si no voy a vivir como merezco por el esfuerzo que hago? La justa medianía, la austeridad republicana no les acomoda a todos, seguir el paso a un líder mañanero, que se muestra impávido ante las críticas y las amenazas, que se levanta todos los días exigiendo entrega y sacrificio por igual. Están renunciando, están dando la espalda al proyecto anhelado, pensaban era jauja, se pensaban en leche y miel del poder, asustados con la amenaza de que, en el 2021 y en el 2024 volverán, y ¡Ay de aquellos que no se dejaron comprar a tiempo!  Y los que siguen firmes, deben resistir la sorna y la burla de la oligarquía, más la promesa de quedar huérfanos, cuando retomen el control.

Si antes del gobierno de Andrés Manuel López Obrador, se ostentaban como sultanes intocables, príncipes azules por encima de todo y de todos, déspotas carroñeros, de no enfrentar la cruda realidad que implica una transformación de fondo, volverían con redobladas energías y esta vez, se acabarían las tortas y las despensas, miedo, palo o tumba, si vuelves a votar por quien sueña con una socialdemocracia a largo plazo.

Sigue dependiendo de ese pueblo bueno y sabio, el voto, ese que sacó a los buitres de la desolación del Palacio y el Congreso, tendrá otra vez la oportunidad para consolidar el sueño de liberación, ¿podrá?

 

Entre el estímulo y la respuesta hay un espacio. En ese espacio está nuestro poder de elegir nuestra respuesta. En nuestra respuesta yace nuestro crecimiento y nuestra libertad.

Viktor E. Frankl