MUSA VERDE: El verdadero significado del humo

Well, I don’t think science knows, actually (“Bueno, no creo que la ciencia lo sepa, en realidad”.)

Donald Trump

Donald Turmp respondió: No pienso que la ciencia sabe de Jared Blumenfeld, secretario de Protección al Ambiente de California, cuando este último mencionó que el calentamiento global es la causa de los incendios en la costa Oeste de los Estados Unidos.

 

Imagen de la NASA en California

 

Horacio de la Cueva / 4 Vientos

Trump también dijo que la temperatura del mundo va a bajar prendiendo los aires acondicionados para lograrlo. La realidad, con o sin ciencia, no es la de Trump. El cambio global está aquí y afectando nuestra vida diaria, nuestro futuro cercano, el de las generaciones futuras y el ambiente planetario.

Las imágenes captadas por los satélites de la cantidad de fuegos y grandes extensiones de humo no tienen precedente durante la presencia humana en la costa Oeste de los Estados Unidos. La cantidad de humo desatada por los incendios abarca miles de kilómetros y obscurece los cielos hasta Nuevo México, Chihuahua, Colombia Británica y Baja California.

Hay coincidencias por las cuales estos incendios son tantos y tan grandes. Las sequías han afectado 147 millones de árboles en California, muchos de ellos muertos en pie, las temperaturas promedio de verano han aumentado un grado centígrado y los rayos asociados a los monzones han sido las chispas de los incendios.

La campaña de supresión de fuegos ha creado la acumulación de árboles de muchas edades y tamaños en el bosque, aumentando la competencia por agua creando escaleras naturales por las que el fuego, impulsado por vientos, sube a las coronas de los árboles secos y se propaga a grandes velocidades y temperaturas.

De todos esos factores sólo los rayos no han sido influenciados por las actividades humanas. La sequía y el calentamiento están asociados al cambio climático y el aumento de densidad de árboles a la supresión de incendios.

 

Los efectos del cambio climático; sequía, incendios forestales y huracanes más graves

Paradójicamente, el humo y las partículas suspendidas producto de los incendios causados por el calentamiento global han dado lugar a circunstancias atmosféricas conocidas como invierno nuclear.

El invierno nuclear sería la consecuencia de una guerra nuclear en la cual quedan partículas suspendidas en la atmósfera por muchos años, bajando la temperatura y disminuyendo la fotosíntesis en todo el planeta. ¿Las consecuencias?: menos alimentos para animales y humanos, hambrunas y extinciones.

No será sorprendente si el crecimiento de las plantas en zonas cubiertas por el humo sea menor que el de otros años.

Los bosques de California deberían ser abiertos, con muchos árboles viejos y pocos retoños y juveniles. La Sierra San Pedro Mártir es el modelo a recrear en el resto de la costa oeste de Norteamérica. En un bosque sano, los fuegos naturales y las sequías matan a uno de cada mil retoños, los árboles que llegan a reproducirse son fuertes y longevos.

Para evitar los incendios masivos el gobierno de California planea quemas programadas de 50 mil hectáreas al año, recreando así poco a poco los bosques manejados por los nativos antes de la llegada del hombre blanco.

 

Incendio proscrito en México (Foto: Francisco Rodríguez y Silva)

La supresión de incendios ha hecho peligroso vivir en medio de un bosque. Ya no es un paisaje bucólico e idealizado; es una pira que explotará en cualquier momento.

La modificación de los millones de kilómetros cuadrados de paisaje mediante el manejo de fuego es una tarea descomunal, pero inevitable. Se tiene que hacer en condiciones de humedad, viento y temperatura poco comunes -cero viento, húmedo y fresco- para evitar perder control del fuego para no causar un desastre.

¿A dónde lleva el futuro? Los incendios catastróficos, la plétora de tormentas tropicales, huracanes y tifones, las sequías y el derretimiento y colapso de glaciares se están volviendo comunes. Esto es una señal clara de que debemos disminuir el consumo de combustibles fósiles. Debemos crear leyes en las que la industria y los consumidores disminuyan sus emisiones de GEI por motores de combustión interna para autos, camiones, aviones, barcos y trenes.

Hemos creado retos tecnológicos, biológicos y ambientales que sólo nosotros podemos superar. No hay tiempo que perder si amamos a la vida.

Los cubrebocas salvan vidas ¡Usa el tuyo!

 

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz y del secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad! Que beba Mexicali, dejemos a Constellation sin agua. Sólo dos años de Gobierno en BC. Apoyo a G Sheridan y H de Mauleón.

 

 

Comentarios bienvenidos: https://horaciodelacueva.blogspot.com/

Ensenada, B.C., México, lunes 21 de septiembre del 2020.