REDES DE PODER: Precedente

El caso de Lidia María Cacho Ribeiro es uno de los más emblemáticos de la justicia mexicana. Lidia Cacho promovió un juicio de amparo  contra una orden de aprehensión emitida por la Procuraduría General de Justicia del Estado de Puebla. Mario Marín Torres, gobernador del estado de Puebla y Kamel Nacif Borge acusaron a la periodista por difamación tras la publicación del libro “Los demonios del edén. El poder que protege la pornografía infantil”. Al entrar al estudio de la demanda civil de la que hicieron víctima a Cacho, el asunto concluyó con la intervención de la Suprema Corte de Justicia de la Nación, mediante la tramitación de un amparo que fue turnado a la Corte para su estudio. La facultad de atracción que tiene la Suprema Corte se encuentra en la Constitución federal, y es esta la que señala que cuando un asunto sea de trascendencia nacional la Corte tiene la facultad de someter ciertos asuntos a su consideración.

Alfonso Torres Chávez/ 4 Vientos

Grosso modo, lo que hizo la Corte fue darle protección a Lidia Cacho y reconocer a través de dos sentencias de amparo que se violaron sus derechos fundamentales.

Lo que interesa para efectos jurídicos son los efectos mismos de la sentencia: reconocer que existe la libertad de expresión que tutelan los artículos 6 y 7 de la Constitución Federal. Desde luego, la libertad tiene límites perfectamente claros, pero aquí de lo que estamos hablando es de la protección amplia que brinda la Constitución a los derechos fundamentales de todas las personas.

Los derechos humanos no son negociables.  La sentencia sienta -desde luego- un precedente importante porque pone a debate la libertad de información, el acceso a la información pública y la libertad de la que gozan los periodistas.

Sin periodistas no existe libertad, sin libertad todos los ciudadanos estamos encarcelados a merced de cualquiera.

Imagen obtenida de: http://www.39ymas.com

De eso se trata este asunto: de entrar al debate de la libre expresión en un asunto público, sobre todo cuando se trata de dos personajes que cometieron delitos graves, y luego entonces, entramos al debate de si un delito que involucra menores es de trascendencia nacional, hay incluso un documental que describe el asunto hasta sus mínimos detalles.

En una hora somos testigos de todo el debate de la Corte hasta la concesión de la sentencia de amparo que protege.

La vida democrática del país también tiene que ver con las sentencias que emiten sus cortes constitucionales.

Un asunto como este sirve también para sentar las bases de la vida democrática del país.

Y la democracia debe estar sentada en la libertad que se da a los medios para publicar textos como Los demonios del edén.

Esa es la base de la libertad.