Renuncia Eduardo Cota a la SEDATU y Registro Agrario en BC. Lo envuelve la sombra de Gerardo Sosa Castelán

Para «“defenderme y enfrentar libremente las difamaciones y calumnias que se han estado vertiendo en diversos medios de comunicación” que lo ligan a una serie de acciones presuntamente ilegales que cometió en el valle vinícola de Guadalupe con Gerardo Sosa Castelán, ex presidente del Patronato de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo (UAEH), el representante de la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano (Sedatu) y encargado del Registro Agrario en el estado, Eduardo Cota Osuna, presentó su renuncia al cargo.

 

La carta de renuncia de Eduardo Cota a sus cargos en la Sedatu y el Registro Agrario en Baja California (Foto: Internet)

 

Javier Cruz Aguirre / 4 Vientos / Foto principal: Subrayado MX

Ensenada, B.C., México, martes 8 de agosto del 2020.- Este día, el hoy ex funcionario morenista presentó a los medios de Baja California la carta de dimisión que ayer envió al secretario de la Sedatu, Román Meyer Falcón y le significó perder su sueldo mensual de 55 mil 711 pesos como Subdelegado de la Sedatu en el estado, su nombramiento oficial.

En ella, comunica su decisión tras dos nuevas publicaciones periodísticas -de la revista Proceso y el diario Reforma, de la Ciudad de México, el pasado fin de semana- que nuevamente lo ligan a la supuesta venta ilícita de terrenos al grupo político de Sosa Castelán, actualmente vinculado a un proceso judicial federal por Lavado de Dinero y otros delitos financieros.

El periódico digital Uniradio Informa destacó en su nota de hoy que la esposa del exfuncionario y ex regidor del Partido de la Revolución Democrática (PRD) en Ensenada, amenazó con emprender acciones legales en contra de los corresponsales de los dos medios nacionales que reportearon la información que Monitor Económico de BC y 4 Vientos publicaron el pasado 21 de julio, relativos a quejas de corrupción hechas por miembros del Ejido Emiliano Zapata -que se ubica en la parte norte del Valle de Guadalupe- en contra de Eduardo Cota, integrante del mismo grupo ejidal.

Molesto con la información de 4 Vientos, Cota amenazó entonces con demandar por Daño Moral pese a que se se le presentaron dos opciones de derecho a réplica y se le explicó que el medio sólo reproducía acusaciones de sus colegas en el ejido atendiendo a su derecho a la información y a la libertad de expresión.

Posteriormente, Cota Osuna comunicó que no demandaría a 4 Vientos, pero sí a quienes en el ejido expusieron la información.

 

Proceso publicó esta fotografía especial de un inmueble que presuntamente se construye en el interior de una de las propiedades de llamado «Grupo Universitario» de Gerardo Sosa Castelán en el valle de Guadalupe, Ensenada.

En pláticas informales posteriores a la publicación hecha en este medio, representantes de los ejidatarios en conflicto con el ex funcionario confirmaron que representantes del grupo político de Gerardo Sosa fueron dados de alta como ejidatarios del Emiliano Zapata por Eduardo Cota, aprovechando éste sus cargos e influencia en el gobierno federal de Morena.

Concretamente citaron como beneficiarios de los derechos agrarios a Daniel Alberto Sánchez Cabrera, director de la Preparatoria 1 de la Universidad Autónoma del Estado de Hidalgo; así como Marco Antonio Ortiz Salas, líder nacional de la Coalición de Organizaciones Democráticas Urbanas y Campesinas (CODUC); y Francisco Segoviano Trujillo, dirigente nacional del Frente Auténtico del Campo (FAC).

Y destacaron que Marco Antonio Ortiz, un abierto enemigo del Presidente Andrés Manuel López Obrador porque éste cerró en 2018 la entrega directa de apoyos al campo a través de organizaciones del tipo CODUC y FAC, nombró a Cota Osuna como representante de su Coalición en Baja California al menos desde el año 2014.

El pasado 31 de agosto, Sosa Castelán fue detenido en la Ciudad de México por la Fiscalía General de la República (FGR) que lo acusó de cometer los delitos de peculado, lavado de dinero y defraudación fiscal por un monto de 151 millones de dólares depositados en bancos de Suiza y otras naciones europeas.

Un día después, la FGR detuvo a Juan Manuel Hernández Gayoso, María Cruz Campos Álvarez y María Luisa Montalvo Sierra, a quienes acusó de ser cómplices de Gerardo Sosa en una organización delictiva que presuntamente operó recursos de procedencia ilícita por 58.2 millones de pesos a través de las empresas fachada Contabilidad del Siglo XXI, Pachuca Sociedad Civil, Inmobiliaria Constructora y Arrendadora Yolo, Contabilidad Automotizada Hidalgo S.C., y Eficiencia en Negocios y Asociados S.C.

 

El vino de la UAEH que «alguien» en el Valle de Guadalupe, Ensenada, B.C., produce en exclusiva para la universidad hidalgiense (Captura de pantalla)

Contabilidad del Siglo XXI, empresa que se ligó a la universidad hidalguense y presuntamente inexistente, era la encargada de triangular los recursos ilícitos.

Hasta donde se sabe, la Unidad de Inteligencia Financiera (UIF) de la Secretaría de Hacienda no abre aún la investigación a los negocios que el grupo político de Sosa inició, desde principios del año 2015, en el valle de Guadalupe, en donde invertiría 300 millones de pesos para la instalación de un Centro de Investigación Enológica en un terreno ejidal de 50 hectáreas que Eduardo Cota Osuna donó a la universidad, obra que hasta hoy es inexistente.

De acuerdo con las versiones de los ejidatarios enemigos de Cota -lo son desde hace al menos 15 años-, entre ellos Maricela Gutiérrez Manzo, en ese tiempo el hoy ex funcionario federal facilitó el camino al grupo hidalguense para que adquirieran nuevos predios en el ejido Emiliano Zapata, hasta superar una superficie de mil hectáreas a su nombre, con lo que rebasó por mucho el límite máximo que concede a un ejidatario la norma agraria nacional.

Al mismo tiempo que adquirían terrenos, derechos agrarios y ejidales, los hidalguenses construían un millonario complejo turístico, inmobiliario y vinícola que no incluyó el centro de investigación que a nombre de la UAEH prometió el hoy convicto Gerardo Sosa Castelán.

En su red social en Facebook, Eduardo Cota manifestó ser víctima de «un grupo de poder» al que ha enfrentado por al menos 20 años y que preside el empresario inmobiliario Carlos Lagos Yaguez.

«Está financiando (Carlos Lagos)y ha emprendido una campaña de desprestigio y mentiras, haciendo suponer que estoy ligado a personas del crimen organizado y lavado de dinero… Temo que el día de mañana atente contra mi vida o la de mi familia y suponer o aducir que fue la mafia… A manera de hacerlo público en este medio (Facebook), en lo que (lo) hago ante las autoridades, señaló a Carlos Lagos Yaguez y sus cómplices Marisela y Jesús Gutiérrez Manzo”, escribió.

Años antes, el 15 de julio del 2015, Cota Osuna explicó a 4 Vientos por qué y cómo donó su parcela ejidal de 50  hectáreas de superficie a la universidad hidalguense para que construyera el centro enológico. Entonces acusó al empresario vinícola Luis Alberto Cetto de emprender una campaña difamatoria en su contra porque no le vendió ese predio y otros del ejido Emiliano Zapata, del cual el poderoso vinicultor es vecino (consultar nota abajo).

Cabe informar que 4 Vientos encontró en la página virtual de la universidad hidalguense que ésta administra, a través del Corporativo de Empresas del Patronato de la UAEH del cual era titular Sosa Castelán, un histórico inmueble  del siglo XVI conocido como El Socavón al que renombró como “Club Universitario Real del Monte” a partir del 2011 .

Ahí opera un centro de reuniones, actos sociales, gastronomía y cata de vino con venta y consumo de la etiqueta especial Garza Vino que produce una empresa vinícola hasta hoy no identificada del valle de Guadalupe, Baja California.

También que Sosa Castelán, si bien hizo toda su carrera política en Hidalgo dentro de las filas del Partido Revolucionario Institucional, en donde logró respaldo para ser rector y luego presidente del patronato universitario por más de 11 años de manera ininterrumpida, migró con su grupo al partido Movimiento Ciudadano en 2016.

Dos años después, el grupo colonizó Morena y coptó cargos directivos estatales y municipales, candidaturas a puestos de elección popular -entre ellos la de su hermano Damián, postulado por Morena al distrito legislativo de Tulancingo de Bravo-, y puestos de gobierno que beneficiaron a sus aliados en la CODUC del centro del país y Baja California, aún cuando algunos de los favorecidos eran enemigos declarados de Morena y López Obrador antes de recibir los cargos.

 

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