REDES DE PODER: Escándalo S.A.

El escándalo de Emilio Lozoya ha salpicado a todo mundo. Desde tres expresidentes (Carlos Salinas de Gortari, Felipe Calderón y Enrique Peña Nieto) hasta el funcionario más pequeño, todos recibieron jugosos beneficios. En México, estamos acostumbrados a los escándalos de corrupción.

Alfonso Torres Chávez/4 Vientos

Pero el problema ahora va más allá. La corrupción fue evidente y luego entonces, el presidente lo exhibió como un trofeo del sexenio.

La política contra la corrupción la hemos escuchado muchas veces. Ahora ya parece que nos quieren dar clases de cómo evitar la corrupción. Desde luego, en los sistemas democráticos abiertos donde se lucha por el poder, esto no es nuevo.

Los efectos del escándalo ya los estamos sintiendo. Sobre todo en los bolsillos públicos, si las cosas salen como las planea el presidente Andrés Manuel López Obrador, el exdirector de Pemex Emilio Lozoya está buscando desde luego la protección con la información que está dando a las autoridades.

El presidente hace un esfuerzo. Pero le falta la legitimidad que pierde al violar la ley, esto desde luego ya se convirtió en un espectáculo público.

Si Lozoya, Peña Nieto y compañía terminan en la cárcel el sistema habrá avanzado.

Los partidos políticos se volvieron escenario. Lo que el presidente intenta hacer es exhibir.

No se trata de que se convierta en juez y parte. Imposible.

Foto de Milenio, tomada de internet: De izquierda a derecha los expresidentes Enrique Peña Nieto y Felipe Calderón, el exdirector de Pemex Emilio Lozoya, el excadidato presidencial del PAN Ricardo Anaya, y el exsecretario de Hacienda y exsecretario de Relaciones Exteriores en el peñismo, Luis Videgaray.

La corrupción es un problema social, cultural, es tan profundo como la misma historia de la humanidad.

El escándalo de Oderberch toma a MORENA por sorpresa pero es una excelente arma política para legitimarse.

Y legitimarse es una necesidad imperiosa cuando tenemos en la puerta las elecciones de 2021.

La elección de 2021 es un pacto para encontrar un formato que permita poner a Lozoya como el actor de un circo.

Y más, parece que tratan –para variar- de burlarse de nosotros. Desde luego, las respuestas del presidente están centradas en la corrupción. Todo el eje es el golpeo. Y golpeó porque funcionó.

Ahora que ya demostró la eficacia de la lucha contra la corrupción lo que falta son los resultados.

Qué bueno que se persiga a Lozoya, pero no se trata solo de eso.

Es un asunto de dignidad nacional.

Esa que si tenemos.

Imagen de portada: La firma del Pacto por México. En primero plano el presidente Enrique Peña Nieto y a sus costados el representante del PRD, Jesús Zambrano y el representante del PAN Gustavo Madero, ahora aspirante a la gubernatura de Chihuahua. Foto: internet