PLUMA DE NEÓFITO Baja California. ¿Un Estado Inseguro?

«Cada sociedad tiene el tipo de criminal que se merece».

Bob Kennedy.

Ricardo Jiménez Reyna / 4 Vientos / Foto principal: Imagen ilustrativa en internet.

Antes de comenzar esta entrega, deseo comentarles lo que siempre digo: durante mi vida he aprendido diferentes lenguajes y diferentes tipos de lecturas de tal suerte que, tras años de observación, análisis, interpretación y reinterpretación de la información, los hechos y las acciones torno a la inseguridad pública y la delincuencia en Baja California, hoy puedo leer y entender lo siguiente: Cuando un gobierno no hace lo indispensable, lo necesario y lo legalmente correcto para combatir la delincuencia, este gobierno no puede ser considerado como legítimo porque, a mayor delincuencia, menor autoridad, a menor autoridad, mayor impunidad, ineptitud, corrupción y deshonestidad y, a mayor impunidad, ineptitud, corrupción y deshonestidad, menor legitimidad del gobierno y, a menor legitimidad de un gobierno, es más alta la probabilidad de que sea derrocado, no solo mediante la violencia o la resistencia civil, sino también por medios legales como la elección popular porque, así como dijo Bob Kennedy: «Cada sociedad tiene el tipo de criminal que se merece» también cuando un gobierno es deficiente, inepto, corrupto, deshonesto e ilegal, también la ciudadanía tiene todo el derecho a derrocarlo sea cual sea la vía que utilice para lograrlo.

Según información de la Secretaría de Seguridad y Protección Ciudadana, en su reporte CNSP/38/15 publicado en la página oficial https://www.gob.mx/sesnsp/accionesy-programas/incidencia-delictiva-del-fuero-comun-nueva-metodologia?state=published, en México se cometieron a nivel nacional 888,097 delitos del Fuero Común durante el primer semestre del 2020, lo que representa que, a nivel nacional se han cometido 698.79 delitos de esta naturaleza por cada 100,000 personas o cien mil habitantes.

Asimismo, este reporte también informa que, en Baja California se han cometido 44, 323 delitos del Fuero Común, lo que representa que, por cada 100,000 habitantes, en nuestra entidad han ocurrido 1,188.53 delitos comunes.

Todo lo anterior significa que, la comisión de delitos del Fuero Común por cada 100,000 habitantes es un 70.08 % mayor en Baja California que en todo el país.

Ahora bien, la misma fuente revela que en el Estado de México han ocurrido 162,985 delitos, (118,620 más que en Baja California); en la Ciudad de México 95,220 (solamente 50,897 más que en Baja California); Jalisco 62,856 (únicamente 18,533 más que en Baja California) y en Guanajuato 60,822 (tan solo 16,559 más que en Baja California). Pero ¿estas cifras cómo deberían interpretarse?

Esta información representa lo siguiente: Baja California es el quinto estado con mayor comisión de delitos del Fuero Común en todo el país y, también, el primer lugar nacional en la comisión de delitos del Fuero Común por cada cien mil habitantes ya que, según el cálculo realizado: Dividir el total de delitos del Fuero Común entre el total de la población estimada por diferentes fuentes oficiales de cada estado y su resultado multiplicarlo por cien mil, en Ciudad de México solo se han cometido 1,112.92 delitos del Fuero Común por cada cien mil habitantes, 965.42 en Guanajuato, 945.08 en el Estado de México y 751.09 en Jalisco, lo cual significa que Baja California es el estado más inseguro de toda la República Mexicana porque aquí, en toda la entidad, se cometen 1,188.53 delitos del Fuero Común por cada cien mil habitantes.

La estadística en noviembre de 2019, según Plural MX

Esto además significa que en Baja California se cometen 75.61 delitos más por cada cien mil habitantes que en la Ciudad de México.

Tal vez al Señor Gobernador Xicoténcatl Leyva Mortera, perdón «se me chispoteó» dijo el Chavo, al señor gobernador el ingeniero (dice él) Jaime Bonilla Valdez, estas comparaciones son injustas porque estamos comparando a Baja California contra los grandes, esto es con estados o entidades federativas con poblaciones mayores a la de nuestra entidad. Bueno, acepto el argumento como válido; esa es la razón por la cual me di a la tarea de comparar a nuestro bello, seguro, tranquilo y pacífico estado con otras entidades federativas con igualdad de circunstancias.

Pues bien, comparé a la bella Baja California, la cual está gobernada por un hombre prepotente, corrupto, ilegal, manipulador y abusivo, con otros estados gobernados por personas igualmente de miserables que nuestro querido gobernador, esto es: Chihuahua, Nuevo León, Puebla y Veracruz. Permítanme informales que en Chihuahua solo se cometieron en lo que va del año 33,813 delitos del Fuero Común, esto es menos 10,510 delitos que en Baja California, en Nuevo León los delincuentes comunes solo han cometido menos 7,983 violaciones a su Código Penal, lo que significa que los regiomontanos solo delinquieron 36,340 veces en el primer semestre del 2020.

PY qe decir de Puebla. En esta entidad los malandros solo hicieron 30,116 fechorías, lo que significa que están 14,204 delitos por debajo que los delincuentes bajacalifornianos y por supuesto, Veracruz con sus nada envidiables 38,181 crímenes están 6,142 delitos por debajo de Baja California.

El mal portado de nuestro apreciable amigo y estimado gobernador, el mismo gobernador que todas las mañana nos quiere vender el lema de «Trabajo y Justicia Social Para Todos» y que en «Baja California Nos Cuidamos Todos», podrá decir que las incidencias de delitos por cada cien mil habitantes son mayores en aquellos estados que en el nuestro, pues bien, aquí los resultados:

Por cada cien mil habitantes en Chihuahua se cometen 907 delitos del Fuero Común, en Nuevo León 666.19, en Puebla 487.40 y en Veracruz 452.69 y, para desgracia de nuestro gobernador y sus perritos falderos y lame botas que lo alaban, nuevamente en esta comparación Baja California ocupa el deshonroso primer lugar y ante estos estados, también es el más inseguro de México.

Si Bonilla leyera este artículo tal vez me diga: «Bueno, lo de Chihuahua te lo acepto porque estamos en circunstancias muy parecidas, más de tres millones de habitantes y más de 30 mil delitos cometidos en el primer semestre del 2020, pero que tal si me comparas con entidades que tengan un rango entre tres millones y tres millones novecientos mil habitantes.”

Homicidio doloso, crónico en Baja California (Cuartoscuro)

Aceptando este argumento como válido, entonces tendría que comparar a Baja California contra Sonora, Hidalgo, Sinaloa, Coahuila, Tamaulipas y Guerrero. Estoy seguro que a nuestro nefasto gobernador esto le agradaría muchos e incluso, tras prender su pipa, saltaría de gusto al mismo tiempo que daría aplausos y tal vez diría: «Nos vamos a chingar a por lo menos Sinaloa, Tamaulipas y Guerrero», es más, ya lo miro corriendo por todo el Centro de Gobierno del Estado en Tijuana repartiendo besos y abrazos en plena pandemia diciéndole a todos sus perritos falderos y lame botas: « ¡Apláudanme! ¡Apláudanme!, les vamos a ganar a Sinaloa, Tamaulipas y Guerrero, esos estados son más inseguros que Baja California».

Pero yo con mucha pena le tendría que decir: «No Jaimito, no Jaimito» -por cierto, ¿ya se dieron cuenta que nuestro gobernador tiene nombre de mayordomo? A lo mejor Xicoténcatl le dice: «Jaime lámeme las botas»-

Se lo diré bien: No señor gobernador, Baja California es más inseguro que estos estados porque en Sonora de Enero a Junio solo se cometieron 13,645 delitos, esto es 454.81 delitos por cada cien mil habitantes.

Mejor hablemos con base a la estadística de los tres estados que, al parecer, serían más inseguros que nuestro bello Baja California.

En Sinaloa se registraron solamente 10, 643 delitos del fuero común, esto es 342.81 violaciones al Código Penal de Sinaloa por cada cien mil habitantes y eso que, en aquel estado donde gobierna «El Cártel de Sinaloa», tiene como 600 mil habitantes menos que nuestra entidad.

Quise seguir con mi análisis pero me dio vergüenza porque en Tamaulipas los delincuentes del Fuero Común solo registraron 15,648 delitos en su haber, eso me dio mucha tristeza y mejor ni saqué el índice por cada cien mil habitantes, el cual al parecer sería de 435.18 delitos por cada cien mil habitantes.

Realmente eso me da mucha pena y más por nuestro Gobernador Jaime Bonilla Valdez quien al parecer no se ha dado cuenta que es tan incompetente que no puede frenar la comisión de delitos del Fuero Común en la entidad, y que el gobernador de Tamaulipas es más efectivo y eficiente en materia de seguridad ciudadana o seguridad pública que él.

Imagen del 19 de junio del 2020: Televisa

Pero qué tal con la creación de más leyes y de más impuestos; para eso se pinta solo mi estimado y fino amigo Jaime Bonilla Valdez, pero para combatir a la delincuencia aquí en la entidad, creo que mejor nos traemos a Cabeza de Vaca para acá, al menos como encargado de la seguridad pública en la entidad que buena falta le hace.

Por eso ya no voy a hablar de Hidalgo con registró solo 20,641 delitos del Fuero Común, que representan 684.77 delitos comunes por cada cien mil habitantes.

Y para no seguir poniendo en ridículo a los lame botas de Bonilla que piden evidencias que comprueben su ineptitud, deficiencia, ineficacia y deshonestidad, tampoco voy a citar el caso de Coahuila, con solo 22,412 delitos o 715.57 violaciones al Código Penal de Coahuila por cada cien mil habitantes; y mucho menos hablaré de Guerrero ni tampoco lo compararé con Baja California, porque aquella entidad, la del suroccidente mexicano, solo reportó 11,487 delitos que representa unos 316.46 delitos del Fuero Común por cada cien mil habitantes.

Como sé que mi gobernador no sabe reconocer lo mal que está y que, además, tampoco sabe recibir críticas, tal vez diga, si es que leyera esta columna por supuesto: «Ese seudoperiodista, y digo seudoperiodista porque no trabaja en ningún medio reconocido por mí, esto es en PSN Noticias, no tiene calidad moral para hablar mal de mi persona porque la información que está dando es falsa, porque la fuente que está citando no está manejando bien los número que nosotros les estamos mandando diariamente».

No sé si recordarán mis estimados lectores que gracias a este tipo de comentarios por parte de nuestro gobernador, el tema de la Pandemia se volvió un verdadero caos aquí en la entidad, como lo es también la seguridad de los bajacalifornianos, porque resulta ser que, en nuestro estado, los que estamos secuestrados no solo por la delincuencia sino también por el crimen y el propio estado, somos nosotros; sí, nosotros, los ciudadanos, porque vivimos inseguros.

Ahora bien, de estos 44,323 delitos del Fuero Común que se cometieron en el primer semestre del 2020, alrededor de 5,801 personas fueron víctimas de algún delito contra su vida o su integridad corporal; de estas víctimas, 1,237 han sido asesinadas de manera dolosa por los delincuentes y, de estas 1,237 personas asesinadas, 927 fueron acribilladas con arma de fuego, el resto con una arma punzo cortante u otro tipo de arma.

Si comparamos esta cifra con las del mismo período del año anterior, tenemos que en la entidad se cometieron 1,265 homicidios dolosos de los cuales 921 fueron perpetrados con arma de fuego, lo cual significa que en 2020 loa homicidios dolosos se redujeron un formidable, maravilloso y sustancial 2.21%

Imagen ilustrativa en facebook.

Pero resulta ser que los asesinatos con arma de fuego crecieron 0.65%, casi un punto porcentual. Ya me imagino a nuestro honorable, digno y honesto gobernador dando un discurso por Facebook en el cual nos diga: «Hoy, los bajacalifornianos vivimos más seguros, más tranquilos porque los homicidios en el primer semestre del años se redujeron un 2.21% con respecto al mismo período del año anterior. Esto representa que tú, ciudadano bajacaliforniano podrá caminar más tranquilo por las calles de tu ciudad, de tu comunidad, de tu colonia, estos son los resultados que tú te mereces, porque yo, tu gobernador, te prometí que reduciríamos sustancialmente la delincuencia y aquí un ejemplo…“ Y más bla, bla, bla.

Quizás terminaría diciendo: “En Baja California nos Cuidamos Todos». Aunque la verdad sería reconocer que en la entidad no vamos bien porque en el primer semestre del 2020 solo se reportaron 28 homicidios menos que en el mismo período del 2019.

Y qué decir de los robos, en lo que va del 2020 se han denunciado 19,218 robos mientras que en el mismo período del 2019 se registraron ante el Ministerio Público 18,799, esto es 419 robos más, esto es un 2.22% más que el año pasado.

Usted me podrá preguntar ¿Por qué un 2.21% de decremento en los homicidios no es mejor que un 2.22% de incremento en los robos si los números son iguales? La respuesta a esta pregunta es sencilla: Porque en lo que va del año, en nuestro bello y seguro estado se han reportado 2,322 personas desaparecidas y desgraciadamente entre estas, tal vez estén las 28 personas asesinadas que hicieron falta para igualar las cifras de homicidios entre el 2019 y el 2020 o tal vez superarlas.

En esto de la inseguridad existe algo medio contradictorio y es el tema del narcomenudeo, delito que fue incorporado en el catálogo de los delitos del Fuero Común hace algunos años de tal suerte que si la comisión de este tipo de delitos se incrementa, entonces quiere decir que, supuestamente los gobiernos estatales están haciendo un buen papel pero, si disminuye significa que no se está trabajando bien ya que en este delito están implicadas por lo menos tres cosas: incautación de droga en cantidades consideradas como menores y también de dinero en efectivo; detención de vendedores de droga y cierre de centro de compra-venta de drogas.

Pero, y este pero lo digo con mucha discreción, la persecución del narcomenudeo es una de las actividades que más está ligada a la corrupción, la componenda y otros arreglos ilícitos entre el «cartel» que está a cargo de la venta de drogas en una plaza y las autoridades estatales y municipales, de tal suerte que se ha llegado a observar que cuando las acciones de los gobiernos contra el narcomenudeo crecen, significa que algún grupo determinado está siendo afectado pero otro está siendo beneficiado.

Baja California no es ajeno a este fenómeno ya que, al seguirle la pista a esta actividad gubernamental, efectivamente en la entidad se han registrado 5,204 casos de narcomenudeo en la primera mitad del 2020, 195 casos más que en la primera mitad del 2019; sin embargo, según reportes periodísticos e información extraoficial, más del 80% de estos asuntos están directamente involucrados con el «Cártel de Sinaloa», organización criminal enemiga del «Cártel Jalisco Nueva Generación», organización criminal que tiene el control de todas las plazas de Baja California ya que está asociado con «El Cartel de los Arellano Félix», agrupación criminal que se dice y rumora, no solo en los pasillos de los medios de comunicación sino también en los anales de la historia de «El Crimen Organizado Mexicano» en Baja California, tiene una estrecha relación con Xicoténcatl Leyva Mortera y Jaime Bonilla Valdez.

Bonillla y Xico Leyva: Los intereses los unen (Foto: La Voz de la Frontera)

Hasta aquí, considero que ha quedado no solo demostrado sino también comprobado que en materia de prevención y persecución de los delitos del Fuero Común, nuestro actual gobernador tiene reportes negativos en materia de seguridad pública o seguridad ciudadana ya que, desde el 1 de noviembre del 2019, al 31 de julio del 2020, en Baja California han ocurrido la penosa cantidad de 2,098 homicidios dolosos; y del 1 noviembre al 31 de junio se han reportado: 61,829 delitos del Fuero Común, solo en el gobierno de Jaime Bonilla Valdez.

Esta información se obtiene de sumar los delitos registrados en los dos últimos meses del 2019, fecha en la que comienza el mandato de nuestro muy respetable gobernador y en los primeros seis meses del 2020.

Es así que tan solo en el bonillismo, en Baja California se han registrado oficialmente 7,966 delitos contra la vida y la integridad corporal de las personas; 403 delitos contra la libertad de las personas; 1,679 delitos contra la libertad y seguridad sexual de las personas; 27,665 delitos contra el patrimonio de las personas de los cuales 20,674 han sido robos; 7,122 delitos contra la familia; 510 delitos contra la sociedad y 16,484 delitos contra otros bienes jurídicos, de los cuales 7,062 están relacionados directamente con el narcomenudeo, delitos que han estado registrando una caída casi constante ya que, las operaciones contra el narcomenudeo más alta que se tienen en el bienio bonillista es de diciembre del 2019, donde se registraron 967 casos y el más bajo ocurrió en mayo del 2020 con solo 782 asuntos relacionados con el narcomenudeo,

En lo general podría decirse que se tiene una tendencia hacia la baja, lo cual representa, como ya lo cité anteriormente, que los cárteles «Jalisco Nueva General y Arellano Félix» ya están tomando el control de las plazas en Baja California lo cual es muy conveniente para el señor gobernador ya que ahora que los cárteles de la droga tengan el dominio total del estado, ocurrirá lo mismo que sucedió en Baja California Sur y en otra entidades del país: todos los delitos se irán a la baja, Y entonces tanto Bonilla como sus lame botas y perritos falderos podrán gritar a los 4Vientos que nuestra entidad es un estado seguro, donde se ha combatido a la delincuencia de forma frontal, pero tal vez esto no lo pueda asegurar nuestro distinguidísimo gobernador, tal vez sea el perro faldero o la perra faldera que quede como gobernador o gobernadora en la entidad porque de que va a quedar un bonillista como primer mandatario o primera mandataria va a quedar, por más que intentemos decir que no y esto lo puedo afirmar porque los intereses económicos, políticos, sociales, delictivos y criminales son muy alto, demasiado diría yo, como para que los Leyva Bonilla lo dejen todo en estos momentos en que disfrutan de las mieles del poder.

Solamente me resta decirles a los perritos falderos de Bonilla, y también a sus lame botas que en verdad me gustaría decirles lame huevos pero no lo voy a decir: Sé que este artículo no les va a gustar porque hablo de la ineptitud y deficiencia para gobernar de Jaime Bonilla Valdez Y no solo de él, sino de todos los que ocupan actualmente un puesto no solo en el gabinete, sino en todo el apartado gubernamental de Baja California.

La verdad, esto a mí no me importa, como no me importan sus nefastas críticas, sus vociferaciones fanáticas y sus comentarios irracionales porque, para estar con Bonilla Valdez se ocupa ser si no igual que él, o peor, y eso es nefasto.

Hasta aquí mi reporte y no olviden lavarse bien la boca y ponerse mucho gel antibacterial en las manos todos los días. Y este consejo es especial para los lame botas de Bonilla; no sea que le peguen el coronavirus a la hora de estar haciendo su trabajito oral y manual.

 

*Editor, redactor, escritor, columnista, periodista y crítico político independiente.