CRÓNICA NATURAL: Vivir entre incendios

Pertenezco a una generación que ha vivido grandes cambios, los cuales han revolucionado de manera increíble a la humanidad.

 

 

Arnulfo Estrada Ramírez* / 4 Vientos / Todas las fotos son del autor.

 

El uso popular de la computadora y el internet son el parteaguas entre una sociedad acostumbrada a cambios a mediano o largo plazo y una sociedad en la que la tecnología de la comunicación irrumpe casi intempestivamente, y nos mete a una dinámica que nos hace cada vez más dependientes de la tecnología.

Asimismo, los de mi generación somos testigos del cambio climático que desde hace unas tres décadas se manifiesta cada vez más con mayor fuerza y frecuencia en la naturaleza.

Ejemplos hay de sobra: huracanes cada vez más mortíferos, lluvias y tormentas inusuales, temperaturas cada vez más altas, cambios en la distribución de la flora y la fauna, y sequías e incendios frecuentes, son solo algunos de ellos.

Precisamente me referiré a estos últimos, ya que el Municipio de Ensenada es víctima de frecuentes incendios desde hace varios días. Y el Valle de Guadalupe es uno de los más afectados.

 

 

Desde hace tres días se inició un incendio en las montañas que rodean ese valle, que es el asiento de la principal zona de producción de vinos de mesa de alta calidad en México.

Viento y altas temperaturas que rebasan los 40 grados Celsius se combinan para consumir grandes pastizales, arbustos y las escasas zonas arboladas que han sobrevivido a los grandes incendios de los últimos dos años.

Brigadas de bomberos, protección civil, y voluntarios realizan grandes esfuerzos por detenerlo.

Así, el pasado viernes 14 de agosto un incendio forestal estaba a menos de 500 metros de una de las principales vinícolas de la región.

Estaremos atentos a la conflagración para dar un reporte oportuno de las causas y efectos de estos incendios.

 

 

Nota de la Redacción: Al pasado 13 de agosto, de acuerdo con el Reporte Semanal Nacional de Incendios Forestales que elabora la Gerencia de Manejo del Fuego para la Coordinación General de Conservación y Restauración de la Comisión Nacional Forestal, Baja California ocupaba el tercer lugar nacional en superficie siniestrada con 31 mil 101 hectáreas, y segundo lugar del país en terreno dañado por este tipo de siniestros (77 en total a ese día) con 404 hectáreas por conflagración en promedio. Por especie quemada, 15 mil 885 hectáreas fueron herbáceas, 15 mil 210 arbustivas y sólo 7 arbolado adulto.

 

*Arnulfo Estrada Ramírez es Oceanólogo por la Universidad Autónoma de Baja California (UABC); fue integrante de la Estación de Oceanografía de la Secretaría de Marina-Armada de México en Ensenada; investigador, traductor y rescatista de la lengua nativa kiliwa; colaborador de A los 4 Vientos y Cronista Oficial de Ensenada. Correo electrónico: arnulfoestrada54@gmail.com