MUSA VERDE: El Método educativo en la pandemia 

La pandemia COVID-19 ha cambiado nuestra vida desde la raíz. Al no haber una vacuna contra el virus la única forma de prevenir contagiarnos es el distanciamiento social. Este no debe convertirse en aislamiento, egoísmo, depresión o solipsismo. Para eso hemos tratado de mantener nuestras instituciones funcionando. Una institución vital y generalizada es la educación.

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Horacio de la Cueva / 4 Vientos

De  la educación la que mejor conozco  es la de posgrado. Es momento de reflexionar sobre la encrucijada en que se encuentra, sus oportunidades y sus riesgos, su pasado y los futuros que podemos crear. Lo que está pasando y lo que venga contribuirá positiva o negativamente a la formación de las personas con la mente crítica y creativa necesaria para resolver las consecuencias de esta pandemia y las futuras junto con las causas y consecuencias del cambio climático global y los otros problemas que acechan a la humanidad y al planeta en el siglo XXI. 

Como alumnos y maestros nos encontramos ante el pánico escénico de abandonar el salón de clase donde se encuentran todas nuestras herramientas familiares que van del pizarrón, el borrador y el apuntador llegando a la computadora, el proyector y los programas de láminas electrónicas llenas de color. Movimiento, señal y ruido que usamos para transmitir nuestros conocimientos, ideas y hasta doctrinas. Además ya no tenemos acceso a nuestro cubículo y a la biblioteca donde encontramos material de apoyo. Quienes estudian ya no tienen acceso directo a sus tutores y colegas para resolver dudas, pedir aclaraciones o trabajar en conjunto.

Hoy estamos dando clases en en casa, en algún lugar dentro de ella con dos características ineludibles, callado y con buena señal de internet. La mas de las veces damos las clases con palos de ciego, porque aún no sabemos cómo comunicarnos de forma virtual con los estudiantes. Lo poco o mucho que aprendimos en clases en línea de cómo dar clases en línea aún no tiene punto de comparación. No podemos evaluar si estas clases de final de primer año darán resultados diferentes, mejores o peores que los de las clases presenciales. 

De esta situación en la que nos encontramos maestros y alumnos surgió la pregunta que inspiró está columna, pero que es larga y poco atractiva como título: En la pandemia, ¿está perdiendo el pensamiento formal y crítico de la academia contra la imagen placentera y aduladora de las clases virtuales con imágenes bonitas?

La familiaridad con el aula de clase y el estilo de enseñanza han desaparecido. Espero, sinceramente, que no vuelvan, no de la manera como enseñamos. Es más fácil hacer una presentación visualmente atractivamente que desmenuzar y cuestionar un concepto familiar pero complicado. Enseñar en posgrado no es mantener la atención de una clase por una o dos horas para luego pedirles que repitan la definición clásica de un concepto.

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Valga un ejemplo para demostrar cómo complacer en clase o enseñar una clase, la Biodiversidad. Podemos presentar imágenes de selvas tropicales en México, Brasil o el África, arrecifes llenos de corales y peces de colores, seguidos de desiertos como el Sahara o la Antártica. Podemos agregar imágenes post-incendios o el fruto de la caza furtiva y del tráfico ilegal de especies. Hablamos de la riqueza de especies y de las amenazas naturales y humanas sobre la biodiversidad. Hay que defender la biodiversidad de la amenaza humana y parar el cambio climático. Podemos crear más áreas naturales protegidas, podemos castigar a los cazadores furtivos y a los traficantes de especies. ¡Aplausos!

Qué tal si mejor hacemos preguntas difíciles, sin imágenes bonitas o desastrosas. ¿Quién inventó la biodiversidad o es real? ¿Qué es la biodiversidad? (no es el número de especies en un sitio). ¿La podemos medir o comparar? ¿Por qué están los paisajes y los genes en el concepto de biodiversidad? A partir de esto ¿Qué significa proteger la biodiversidad? 

Para la clase de preguntas difíciles no se necesita más que motivar a los estudiantes a que entiendan mejor su mundo y lo cambien para bien de todos. 

Los cubrebocas salvan vidas ¡Usa el tuyo!

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz y del secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad! Que beba Mexicali, dejemos a Constellation sin agua. Los periodos de gobernador de BC son intocables. Apoyo a G Sheridan y H de Mauleón.

Comentarios bienvenidos: https://horaciodelacueva.blogspot.com/