SALTO CUÁNTICO: La caravana indigna y los 7 enanos.

«Estamos muy cerca de despertar cuando soñamos que soñamos.”

Novalis

El sábado 30 de mayo, en varios estados de la república hubo escasas y ridículas manifestaciones en caravanas de autos  convocadas por grupos de la ultraderecha mexicana, casi coincidentes con la reunión en Colima de los gobernadores, el anfitrión José Ignacio Peralta Sánchez , el jalisciense Enrique Alfaro; el michoacano Silvano Aureoles; así como sus homólogos de Coahuila norte, Miguel Ángel Riquelme; Jaime Rodríguez “Bronco”, de Nuevo León; de Tamaulipas, Francisco García Cabeza de Vaca, y el duranguense José Rosas Aispuro.

Foto: El Sur Acapulco

José Luis Treviño Flores/ 4 Vientos / Foto principal: Primera Línea

Todos ellos acudieron cual sultanes pudientes, haciendo uso de aviones privados, vehículos blindados y un exagerado dispositivo de seguridad, con policías municipales y estatales, así como guaruras armados hasta los dientes. El pretexto: manifestar su desacuerdo al semáforo epidemiológico de la autoridad sanitaria federal. Según ellos, no corresponde a la realidad de cada entidad federativa. Al más puro estilo de los gobiernos priistas y panistas, cuando sin recato alguno, haciendo dispendio obsceno de los recursos públicos, los medios fifí, hicieron cobertura cual si fuesen héroes nacionales, por enfrentar, absurdamente, las decisiones del gobierno de Andrés Manuel López Obrador. Dichos gobernadores, han sido firmes opositores del nuevo régimen, que dista mucho de su antigua impunidad. Ahora que no pueden realizar acciones al margen del poder público.

México puede caer en la trampa, al igual que en otros países latinoamericanos, donde la izquierda progresista había triunfado de manera aplastante contra regímenes neoliberales, apenas se gestaban cambios sustanciales, encaminados hacia una justicia social y económica, los grupos conservadores retomaron el control mediante estrategias de descalificación. Lo increíble es que la gente, que en su momento había votado por un cambio, pese a comenzar a observar apoyos y acciones definitivas para terminar con la corrupción y enriquecimientos ilícitos, así como el desenmascarar a cada parásito político, desesperada por no alcanzar una pronta justicia social, regresaron al poder a sus antiguos verdugos. El claro ejemplo de Brasil, que de haber alcanzado con Lula Da Silva una importante disminución de pobreza extrema del 19%, seguido por Dilma Rousseff con otros logros en materia salarial y haber sacado entre ambos mandatarios al país del hambre generalizada, los escándalos mediáticos, alimentados por una ultraderecha desplazada, lograron no solo terminar con importantes trayectos de transformación, sino poner en el poder a un misógino, necrófilo e incompetente como Jaír Bolsonaro.

Nuestro país está plagado de personajes y de inconsistencias, una izquierda dividida, infiltrada y peleada ideológicamente, hace que la ultraderecha se empodere. Pese a la rápida politización de muchos ciudadanos, principalmente a través del discurso nacionalista de Andrés Manuel López Obrador, la falta de trabajo de base en los cuadros territoriales por parte de MORENA, implica que se diluyan los esfuerzos y la credibilidad, no del trabajo presidencial, sino de confianza en los operadores políticos. La ultraderecha sabe perfectamente la carga de vasallaje que el pueblo de México tiene, por ello hace uso de manifestaciones prepotentes y sultánicas, como la de los gobernadores mencionados. Se hacen parecer intocables, en medio de su aparatoso circuito de seguridad. Su enanismo político y moral, los orilla a éste tipo de espectáculos mediáticos, al igual que su ardor por no poder saquear con impunidad.

«Nuestro país está plagado de personajes y de inconsistencias, una izquierda dividida, infiltrada y peleada ideológicamente, hace que la ultraderecha se empodere» (Imagen: Perímetro).

Todas son llamadas de atención, cada grito y expresión en contra de políticas incluyentes, dirigidas hacia los más desposeídos, los harán parecer como ínfulas populistas o intenciones comunistas. El discurso de “venezualizar” al país, dar un enfoque de malgasto de recursos a los programas sociales, con el cuento de enseña a pescar al pueblo, no le des pescados, más  el gastado discurso de que el pobre es pobre porque quiere. Como si el régimen neoliberal fuese el paraíso de las oportunidades.

En más de treinta años, fuimos reducidos a esclavos postmodernos, con la única libertad para cambiar de amo. Hoy que podemos redirigir el rumbo que queremos en 2021, tenemos dos opciones, continuar con la firme transformación o regresar a los aciagos tiempos de la impunidad y la corrupción, dos palabras que  definieron  nuestra miseria y nuestro despertar.

El minuto heroico. —Es la hora, en punto, de levantarte. Sin vacilación: un pensamiento sobrenatural y… ¡arriba! —El minuto heroico: ahí tienes una mortificación que fortalece tu voluntad y no debilita tu naturaleza.”

José María Escrivá de Balaguer.