SALTO CUÁNTICO: Incapacitados para legislar. Panistas sufren desesperación demencial.

Es necesario responder al diputado Jesús Villarreal, del Grupo Parlamentario del PAN en el Congreso de Chihuahua. Como bien se sabe, este 1º de junio del 2020, lanzó una petición para buscar destituir al Presiente de la República Andrés Manuel López Obrador. Pide adicionar al artículo 86 y al numeral 21 del artículo 89 constitucional, para que se someta al presidente a los estudios médicos correspondientes que informen sobre su capacidad mental. Según el diputado, el presidente “ha dado muestras de incapacidad mental.”

José Luis Treviño Flores / 4 Vientos / Imagen principal: HD Fondos

No es de sorprender tal declaración y petición por parte del diputado ni de otros funcionarios del mismo partido. La desesperación por no obtener atención de los ciudadanos ante la muy amplia aprobación de la gente hacia la gestión del actual mandatario, pone en serios aprietos la cordura política de la oposición. Entre más proponen, hablan y vociferan, mayormente empoderan al presidente de la república.

El diputado panista y sus compañeros antiAMLO, han dejado al total descubierto no solo su incapacidad política, su intransigencia, su falta de sentido común y por supuesto su limitadísima inteligencia. Acuden a manifestaciones públicas carentes de organización efectiva, también evidenciando un odio enfermizo hacia las políticas sociales de López Obrador.

Los llamados bots, plagados de caricaturescas expresiones de falsos ciudadanos, que lanzan consignas en contra del gobierno de la 4T, mantienen guiones melodramáticos, les están pagando por crearlos, si son sumas millonarias, deben cuestionarse seriamente el desembolso, ya que no tienen ningún efecto trascendente en el ánimo colectivo, todo lo contrario, despiertan la creatividad del pueblo de México con memes bastante ingeniosos, muy por encima de los bots de la ultraderecha.

El diputado Villarreal (Cortesía)

La petición del diputado es seria…, seria en el terreno de transgresión de los derechos ciudadanos del presidente de la República y una agresión a las garantías individuales.

Durante décadas contamos con dirigentes que mostraron conductas que no necesitaban intervención médica en materia de salud mental, sino urgentes medidas de revocación de mandato por robo, represión, corrupción y asociación delictuosa.

No recuerdo que los diputados de ultraderecha hayan manifestado alguna resistencia ante la venta de los recursos nacionales a extranjeros y privados, tampoco que hayan dicho algo ante las políticas asesinas y represivas de Felipe Calderón, no los escucho denunciar la obvia relación criminal de éste con Genaro García Luna.

La masacre en Atenco de Peña Nieto, el robo a la nación de cada presidente y funcionario desde, al menos, Salinas de Gortari para acá. La única razón, por la cual, los diputados de la ahora muy agotada y desmerecida oposición, atacan las acciones en materia de políticas sociales y económicas del actual gobierno, es porque no han podido continuar ejecutando impunemente las fechorías antes toleradas y justificadas.

Foto: Subversiones

El aprobar leyes poco patrióticas y encaminadas a la venta obscena de los recursos nacionales, el enriquecerse masivamente junto con sus familias y crear redes de tráfico de influencias ya mucho se ha dado a conocer por la Unidad de Inteligencia Financiera y la Fiscalía General de la República.

La salud mental del presidente Andrés Manuel López Obrador no está a discusión, sus acciones han sido contundentes para terminar con cada rincón de corrupción a lo largo y ancho del país, la balanza ya no está inclinada hacia los más poderosos. Las acciones de gobierno de AMLO, fueron difundidas ampliamente en sus campañas electorales y respaldadas por el enorme y mayoritario caudal de votos de más de 30 millones de mexicanos.

Un hombre que pone en la balanza a los más desprotegidos, no solo cuenta con salud mental, cuenta con un alto valor humano, elementos de los que carecen los prianistas.

Así que, si de salud mental hablamos, no hay mayor incapacidad y desequilibrio que mostrar una total falta de empatía al dolor humano, a las necesidades básicas. Jesús Villarreal es la clara muestra de ello.