MUSA VERDE: Sietemilquinientosmillones

Sietemilquinientosmillonesdevacunasparararalsarscovid2. Esa es una palabrafrase muy grande. Aún más grande es la necesidad de las vacunas para proteger a la humanidad toda de otra pandemia por el virus SARS-Cov-2 quien nos brindó la pandemia actual: Covid-19.

Foto: Revista Gestión

Horacio de la Cueva / 4 Vientos

Las vacunas son una forma debilitada del virus que promueve la formación de anticuerpos. Estos anticuerpos controlan al virus cuando éste entre al cuerpo.

Somos 7,500 millones de humanos que debemos vacunarnos para controlar, que no erradicar, al virus SARS-Cov-2. De estos miles de millones podemos substraer la cantidad millonaria, pero despreciable, hasta ahora 4 millones, de sobrevivientes sintomáticos y asintomáticos.

También podemos substraer a una minoría despreciable pero interesante por razones varias en esta contabilidad, los opositores a las vacunas. Los hay de varios sabores. Las minorías religiosas que consideran que el uso de vacunas va contra sus creencias y prácticas religiosas. Hay otra minoría que considera que las vacunas son agentes que portan transmisores a las diferentes agencias secretas o son una forma de control de quienes son vacunados. En la cola de esta minoría están los anti-vaxxers, sostienen lo que muchos estudios científicos han refutado, hay una conexión causal entre las vacunas y el autismo infantil.

Nos queda el difícil reto de descubrir vacunas seguras y efectivas y vacunar a todos. Más allá de descubrir la vacuna está el reto de producir las necesarias para todo humano en el planeta. Necesitaremos crear plantas farmacéuticas que las produzcan, redes de distribución y brigadas de educación y vacunación que aseguren que la totalidad de los humanos estemos vacunados tan rápidamente como sea posible. Sobre todo, el precio debe ser accesible a los gobiernos a los que hemos dado la encomienda de cuidar nuestra salud. Cabe esperar que las vacunas sean descubiertas y desarrolladas en laboratorios que investigan con fondos gubernamentales, sin fines de lucro. Si queda en manos privadas, esperemos que su altruismo egoísta la de a precios accesibles.

Hay números grandes en todas las necesidades y aparatos para prevenir y detener al virus. El número de cubrebocas M-95, caretas, guantes, ropa de faena, artículos de limpieza, agujas, hisopos, catéteres y soluciones que se requieren se cuentan por millones.

Fundamental, la seguridad del equipo humano que lucha contra el virus (RTVE)

Necesitamos respiradores por miles o decenas de miles. Los que hay no alcanzan, creando un mercado mercenario donde, cínicamente, la ganancia desmedida es más importante que unas vidas.

De los millones de personas cuidándonos del virus que van de médicos a afanadores, incluyendo al equipo de enfermería y al de cocina, hasta hace cuatro meses ni eran esenciales ni eran admiradas por todo el mundo. De repente su trabajo es heróico y esencial. Nos debería de costar más que los salarios mínimos que muchos de ellos reciben por arriesgar su vida y cuidar la de pacientes y clientes. Es trabajo de alto riesgo y como tal deberíamos pagarlo.

El número mundial de infectados y muertos y la cantidad de síntomas y síndromes asociados a SARS-Cov-2 aumentan. No vamos perdiendo una guerra, pero no admitimos que debemos aumentar nuestro aislamiento. Las razones pueden ser egocéntricas, creyéndonos inmunes a un virus nuevo ante el cual no somos inmunes. Tal vez nuestro afán de ganancia nos impulsa a sacrificar la vida de nuestros trabajadores o la nuestra para mantener nuestras riquezas.

El número que debe disminuir drásticamente es el de nuestros contactos sociales. Ya lo dijo el Dr. Fauci, este virus se transmite más fácil que las paperas. Es nuestra responsabilidad y capacidad romper las cadenas de transmisión manteniéndonos alejados. Yo sé que tu sabes que ni tu ni yo sabemos si estamos infectados, pero podemos prevenir infectarnos.

No desperdiciemos esta crisis y hagamos lo posible para volcar la economía a una donde la salud es más importante y, si quieren, hasta mas redituable que el armamentismo. Tenemos la capacidad y la necesidad de volcar la producción industrial y artesanal, la educación y las finanzas para estos fines.

Por su vida ¡Mantengan su distancia!

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz y el secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad! Que beba Mexicali, dejemos a Constellation sin agua. Sólo dos años de Gobierno en BC. Apoyo a G Sheridan y H de Mauleón.

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