MUSA VERDE: Ignorancia de Covid-19

Cada día hay cuando menos una nueva noticia sobre la Covid-19, buena o mala. Es por las noticias que aprendemos de lo más relevante de la pandemia. Es imposible seguir todos los casos clínicos, desarrollos de posibles vacunas, antivirales y medicinas para controlar la pandemia y el sufrimiento de sus víctimas.

Horacio de la Cueva

También a través de las noticias aprendemos de pseudosoluciones y reacciones irracionales que nos alejan de encontrar soluciones al problema. También hay mucha información falsa o inventada (fake news es el término de moda) que confunde por proceder de fuentes aparentemente confiables o con aires científicos. 

Las verdades sobre el coronavirus cambian. Cambia, el número de casos y muertos en México y el mundo. En muchos lugares en ascendencia, en otros, baja.

Lo cierto es que conocemos poco sobre SARS-Cov-2 y poco a poco aprendemos de su comportamiento en el ambiente, la sociedad y los individuos. No sabemos si el cambio de clima lo afectará. Los países tropicales esperan que enfríe y los templados que caliente para eliminarlo. Sólo el tiempo y la investigación nos dirán si el clima afecta su presencia. 

No conocemos el origen preciso del virus, si la transmisión se dio por un murciélago o pasó por un pangolín. O, bajo el escenario más pesimista, escapó de un laboratorio de virología chino. Siendo este el caso, tampoco sabemos que otros países trabajan con virus altamente patógenos. Eso sí, habrá pandemias. 

No sabemos cuándo tendremos una vacuna lista, tampoco sabemos cuánto tiempo servirá, no conocemos la tasa de mutación a largo plazo del virus. La efectividad de la vacuna de la influenza depende de predecir las mutaciones de ese virus. Tasas desconocidas para SARS-Cov-2.

Tampoco tenemos razones para creer que el virus disminuirá su patogenicidad. Esa no es la única ruta evolutiva que tiene. Su patogenicidad y forma de transmisión actuales son muy efectivas para su propagación y multiplicación.

No sabemos qué tan grande es la población infectada, no sólo porque no hemos hecho suficientes pruebas para tener una muestra representativa de la población. También las diferencias en la precisión de las pruebas de anticuerpos, dada su novedad y diferencias en control de calidad, dificultan crear modelos confiables del tamaño de la exposición.

No sabemos el tamaño de la segunda ola de la pandemia, no sabemos cuándo llegará, aunque se espera en invierno. Menos sabemos cómo interactuará con los virus de influenza. 

No sabemos hasta dónde caerá la actividad económica debido al aislamiento personal al que nos hemos forzado para evitar enfermarnos. Jamás sabremos cuántos empleos realmente se perdieron o cuántos empleados enfermaron o murieron por trabajar en condiciones forzadas insalubres. No sabremos cuántos murieron por mano propia porque no creyeron poder sobrevivir la pandemia y su economía. 

No sabemos cuánto tiempo nos tomará recuperar la economía o si los subsidios y préstamos realmente están llegando a quien más los necesita. 

No sabremos realmente cuántos muertos habrá, no sólo porque no todos los muertos por Covid-19 serán reportados —se reportan principalmente los muertos en hospitales. También los políticos están buscando evitar sus responsabilidades reportando números debajo de los registrados.

No entendemos porqué el crimen, el tráfico de drogas y la esclavitud sexual no han disminuido junto con el aislamiento social. 

No entendemos porqué quedan alimentos en el campo cuando hay hambre en las ciudades. 

No conocemos los efectos del encierro en tantos menores de edad que deberían estar socializando en los salones de clase y los patios de las escuelas. No sabemos si el aislamiento los ha unido más a sus familias. Sabemos que la desigualdad exacerba los males.

No sabemos cuál será la nueva normalidad, pero no perdamos la oportunidad de crearla. 

Nuestra ignorancia no es freno para controlar la pandemia. Al contrario, ha estimulado nuestra imaginación e impulsado la investigación para resolver el problema médico. Mientras más aprendamos, mejores serán nuestras respuestas y soluciones. 

Por su vida ¡Mantengan su distancia!

Además, pido que se encuentre y castigue a los culpables intelectuales y materiales de los asesinatos de Miroslava Breach y Javier Valdéz y el secuestro de los 43 normalistas de Ayotzinapa. ¡Viva la Comisión de la Verdad! Que beba Mexicali, dejemos a Constellation sin agua. Sólo dos años de Gobierno en BC. Apoyo a G Sheridan y H de Mauleón.

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