Por una recuperación de México justa y verde

El Plan de reactivación económica que el presidente Andrés Manuel López Obrador anunciará en dos días tiene que reconsiderar el aporte que tienen las energías renovables en la economía, en la protección del medio ambiente y la generación de empleos dignos y permanentes.

Angélica Simón / Greenpeace México*

Ciudad de México, 3 de abril de 2020.- Al mismo tiempo, los estímulos contenidos en dicho plan deben evitar que se agudice aún más la crisis ecológica que enfrentamos, y que esté dirigida a preservar la salud y la integridad de los ecosistemas, además de promover la justicia social.

Gustavo Ampugnani, Director ejecutivo de Greenpeace México, advirtió hoy en un comunicado: “El gobierno del presidente López Obrador tiene la oportunidad histórica de incluir la protección del medio ambiente y el bienestar de las personas en el centro del plan de reactivación económica.”

Agregó que además de amortiguar los efectos colaterales ocasionados por la pandemia y el desplome de los precios del petróleo en el corto plazo, no debe perderse de vista que en el mediano y largo plazos tenemos otra crisis con la que lidiar: la del cambio climático y sus efectos en los ecosistemas y el bienestar futuro y duradero de la gente.

“Por eso demandamos que el plan no inyecte estímulos económicos ni financieros adicionales en los sectores industriales más contaminantes como el de hidrocarburos, el agroindustrial o los que promueven el consumo irracional de bienes”, destacó.

Infográfico: Logopolis

Manifestó que un momento disruptivo como este ofrece la oportunidad de repensar y proyectar en qué mundo queremos vivir las próximas dos generaciones.

“Sin duda debe ser uno con el menor riesgo para el clima y la gente”,  advirtió.

Más adelante dijo que, desde la perspectiva de Greenpeace, el plan de recuperación económica debería considerar:

– Cambiar el modelo de consumo y producción predominante hacia uno nuevo de economía circular que coloque al medio ambiente y al bienestar de los seres humanos en el centro de las políticas públicas y no a los intereses corporativos.

– Garantizar la autosuficiencia alimentaria mediante la producción agroecológica, sustentable y saludable que conecte el campo con la ciudad a través de las cadenas cortas agroalimentarias (libres de agrotóxicos, transgénicos y plásticos). Los recursos públicos deben reorientarse hacia la apertura de mercados de comercio justo y medios de distribución de producción local, ya que, en tiempos de crisis el acceso a los alimentos producidos localmente es estratégico.

Imagen: OPSur

– Mejorar la infraestructura y espacio público mediante la descarbonización del transporte e impulsando las energías renovables. Ello requiere renovar las flotas de transporte público con unidades eléctricas en las zonas metropolitanas más contaminadas del país (ciudades que excedan 500 mil habitantes) y adaptar la red eléctrica nacional para favorecer la generación distribuida de energía a partir de fuentes renovables.

– Acelerar la transición energética con generación de empleos verdes mediante la reactivación de las subastas eléctricas que promuevan el desarrollo, innovación y utilización de energías renovables que permita alcanzar las metas contenidas en la Ley de Transición Energética a 2024, además de abastecer las necesidades energéticas del país.

“Estas son medidas que permitirían generar una verdadera soberanía energética y una mayor resiliencia ante la crisis económica y climática”, afirmó.

Y concluyó: “El plan de reactivación económica es una gran oportunidad para redirigir los esfuerzos nacionales hacia un México justo y verde que además de hacer frente a los efectos de la pandemia ocasionada por el Covid-19, transforme nuestra sociedad en una más resiliente al cambio climático y sus consecuencias más destructivas”.

*Para apoyar la propuesta de que el Plan de recuperación económica conduzca al país hacia un futuro más verde y justo, la ciudadanía puede sumarse a esta demanda firmando la siguiente petición.