LA BELLEZA DEL CAOS: No tocar. Avelina Lesper, Gabriel Rico y las ferias de arte

Hace poco las ferias de arte invadieron la Ciudad de México, reuniendo gran cantidad de coleccionistas, artistas y espectadores que aprovecharon los primeros días de febrero para conocer las producciones de artistas de alrededor del mundo.

Armando Cortés / A los 4 Vientos

Todas estas obras consolidadas y emergentes se exhibieron durante la semana del arte en galerías de la ciudad y principalmente en las ferias como lo son Zona Maco, Art Material, Salón Acme y por supuesto las nuevas producciones emergentes como Bada México 2020, Lit y Luz México y la Feria de la Acción. 

En todas y cada una de ellas los artistas aprovechan las aparentes nulas limitaciones matéricas que tienen para exhibir a todo tipo de público piezas de arte digital, pintura, escultura, performance, arte acción, grabados, fotografía, diseño y gran cantidad de formatos mixtos. En los pasillos de los recintos que albergan los espacios de exhibición es común encontrar caminando por doquier galeristas, coleccionistas y espectadores que, interesados en el tema, aprovechan la ocasión para conocer lo que actualmente reside en el mercado del arte internacional y nacional. De todas ellas es común mirar en diferentes tipos de galerías obra de artistas de diferentes temporalidades de talla internacional como lo son Manuel Felguérez, Rafael Coronel, Jeff Koons, Anish Kapoor entre muchos;  sin embargo, parece que fuera de la capital y del público interesado, el protagonismo se lo llevó la noticia de un accidente que terminó con una obra destruida en un stand de exposición de la Galería OMR.

Zona Maco es la feria de arte que cuenta con mayor proyección y recursos. Como ellos mismos lo anuncian, no se distancian de ser la feria más importante de América Latina, pues en ella puedes visitar stands de las galerías más influyentes e importantes de todo el mundo. En este espacio los precios de las obras no aparecen por ningún lado e incluso los nombres de los autores en algunas galerías no son mostrados y parece ser que solo son identificables para aquellos expertos que reconocen a los artistas por su estética o el estudio de su obra; gran cantidad de información se encuentra reservada a potenciales compradores. Sin embargo, es bien conocido que los precios oscilan entre los 10 mil y 100 mil dólares por obra aproximadamente, algo que limita su compra y coleccionismo a un público muy reducido, si bien espacios como estos permiten que el común de la población pueda asistir y apreciar las piezas que probablemente no tocarán un museo hasta dentro de muchos años.

Las visitas especialmente en Zona Maco de miembros del medio de la farándula y coleccionistas particulares son comunes durante la semana. La visita de la denominada crítica de arte Avelina Lesper, llamó inesperadamente la atención pues concluyó en un accidente que destruyó una obra del artista Gabriel Rico valuada en 20 mil dólares (más de trescientos mil pesos), a lo cual unos acusaron su intento de huida y otros afirmaron que ella permaneció en el lugar hasta que se llego a un acuerdo.

Ambas posturas solo generaron un debate que beneficio al artista, la galería y Lesper, puesto que el hecho se hizo de publicidad de todo tipo a nivel nacional e internacional; los tres se dieron a conocer con personas que incluso nada están interesadas en el mundo del arte. Avelina Lesper, quien habla de manera despectiva y acusa al arte contemporáneo de permanecer en una crisis de una forma casi conspirativa, se vio abrumada por las imágenes que evidenciaban una conducta poco responsable ante una exhibición de arte al acercarse en demasía a una pieza. Sin embargo, en un hecho inusitado la galería decidió por diversas razones no realizar ningún tipo de cobro por la destrucción de su obra, saliendo así del problema más fácil que en un choque entre dos automóviles en la ciudad. Sin embargo, antes de esta decisión, Grupo Milenio no dudó en utilizar los medios digitales para darle voz a Avelina; desde videos donde ella da la versión de sus hechos hasta la publicación de un texto elaborado casí poéticamente titulado “No la rompí, se pulverizó”, donde fiel a sus críticas, habla de la mala construcción de la obra y como se encontraba para ella, mal realizada.

Ya que todos fueron exonerados y quedaron las cosas en su lugar como antes del incidente, lo verdaderamente interesante es comprender muchos fenómenos extraños detrás del incidente que ganó publicidad internacional. Primeramente el ya comentado hecho de que Grupo Milenio se encontraba patrocinando la feria de Arte Zona Maco, un hecho interesante puesto que su colección y por supuesto su columnista/especialista principal Avelina Lesper, son partidarios abiertamente del discurso opositor al arte contemporáneo, prudente sería pensar que decidieron ser parte de este proyecto por la zona de arte moderno que se expone en la feria de arte. Sin embargo, las razones con certeza considero no se saben o sabrán próximamente o quizá nunca, y como se ha comentado vía redes sociales, el fenómeno resulta extraño.

El segundo hecho a considerar es la buena suerte que tiene la Galería Perrotin, puesto que es la segunda vez que un artista de sus filas en este caso Gabriel Rico expuesto por Galería OMR, se ve envuelto en un escándalo dentro de una feria de arte; el caso anterior fue tuvo lugar en Basel Miami 2019 con la obra de Maurizio Cattelan titulada: Comediante, conocida por la gran mayoría como la banana de Art Bassel, la cual primero fue objeto de críticas y posteriormente devorada (destruida también) por el artista David Datuna, acción que tuvo bastante atención de los medios y que permitió a la feria de arte y artistas tener la atención y cobertura de medios internacionales.

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Sin ninguna acusación existente de mi parte, puesto que no puede ser comprobable y sería una suposición banal establecer relación alguna, al final el fenómeno resulta extraño y en beneficio para todos, incluso para nosotros los lectores y espectadores asiduos del mundo del arte, puesto que las ferias lograron colocar al arte y el circuito del arte mexicano en el tema de moda ante miles de espectadores. En un mundo (país) donde las malas noticias salen a diario, la nueva (por segunda vez) de un accidente en una feria de arte internacional curiosamente hizo que durante un tiempo las noticias más importantes de México no fueran sobre asesinatos y problemas económicos, sino sobre un país que tiene discursos elevados respecto al debate del arte contemporáneo.

Saber si la obra de Gabriel Rico fue rota o se pulverizó realmente queda totalmente de lado, las expresiones en el circuito del mundo del arte siguen sorprendiendo y llenando salas, los artistas continúan hablando de temas que en otros lugares no se habla y exploran estéticas que parece son características de nuestra época; cada quien sigue coleccionando lo que el gusto y el riesgo estético indica, y cada galería, artista y crítico, siguen haciendo lo que han hecho por años: amando a su manera el mundo del arte. Esperemos que la siguiente semana del arte en la Ciudad de México sea igual o más interesante que en su edición 2020.


*Luis Armando Cortés es Lic. En Historia del Arte. Especialista en análisis en medios audiovisuales, maestrante en la Universidad Iberoamericana, apasionado de la música, las artes y las ciencias exactas. Correo contacto: arteluiscortes@gmail.com