A DOS DE TRES CAÍDAS: Un día sin ellas, una vida sin muchas

Llego el día en que cansadas de ser explotadas, cortadas, usadas y hasta estigmatizadas, las flores del planeta se reunieron para dialogar y encontrar una forma de hacerse escuchar. Y dicen que en un enorme valle, bajo una noche de plenilunio, se sentaron alrededor de un fuego rosaceo, las flores más disímbolas de todo el orbe y del imaginario humano.

Jorge Arturo Ruiz Contreras / A los 4 Vientos

Ahí se hicieron presentes las flores de obsidiana, las margaritas, las flores de la hiedra venenosa, geranios, petunias, azucenas, nardos, gladiolas, orquídeas, lirios, claveles, las flores de metal. Las enormes y acampanadas flores del pasifloro, las huele de noche, jazmines e incluso llego una representación de flores carnívoras.

Y ante su situación de permanente explotación, maltrato y exterminio, decidieron que ninguna se dejaría ver en un día determinado.

Y cuando llego ese día, las abejas sufrieron, los apicultores temblaron ante el desabasto de miel en caso de que eso se prolongara, los floreros quedaron vacíos en hogares y comercios, los vendedores de flores acusaron perdidas millonarias, los románticos amantes llegaron ante sus parejas sin flores en las manos, los campos y valles parecieron monótonos, no hubo coronas ni collares de flores en festejos y bienvenidas, los cementerios lucieron grises y fríos y en general el mundo se vio triste.

A partir de ese día, las flores se visibilizaron y fueron más apreciadas y respetadas, todos entendieron que sin ellas la vida no sería igual. Y es por tal razón que en la actualidad las flores son más brillantes, más aromáticas y más reconocidas… porque ese día ¡las flores se empoderaron!!!

Todos sabemos que las mujeres son la mitad de la población que habitan en el mundo, hasta hace unas décadas las mujeres aun eran fuertemente segregadas y estigmatizadas, circunscribiendo su presencia solo a ciertos ámbitos del hogar y de empleos de baja categoría. Incluso en las escuelas de educación superior, su presencia era minoritaria, al igual que en los cargos de elección popular, en donde la presencia de las mujeres era marginal y casi testimonial.

Pero afortunadamente, ahora las vemos en todas partes, en oficinas, en actividades deportivas, en puestos de gobierno, en bares y centros de recreación, en templos religiosos, en colegios profesionistas, en el ámbito académico y científico.

A lo largo de la vida, varias se atrevieron a tomar las riendas de su destino y trascender más allá del contexto que les tocó vivir. | AGENCIAS

Pero también las vemos en actividades sumamente agotadoras y con carencias de seguridad laboral y de prestación de beneficios sociales, me refiero a las trabajadoras de la industria maquiladora y de los campos agrícolas, en donde miles de mujeres son sometidas por necesidad económicas a jornadas extenuantes, a trabajar aun durante el periodo de embarazo, con horas extras obligatorias y soportando actos discriminatorios, de acoso y hostigamiento sexual.

Y esto sucede a pesar de la existencia de leyes y convenios internacionales que obligan al estado y a las personas a erradicar toda forma de discriminación y violencia contra las mujeres. Pero el gran problema es que estas leyes se convierten en leyes y ordenamientos de letra muerta.

El machismo subyace en distintas capas de nuestra sociedad, en donde por usos y costumbres, a los mueres se les condicionan “permisos familiares”, se les condicionan apoyos a cambio de su sumisión o silencio y por supuesto que permanece la cosificación de la mujer como objeto sexual, para promover eventos, artículos y servicios.

Y si esto es terrible, lo es más la trata de mujeres con fines sexuales, el acoso sexual en los ámbitos laborales y educativos y la violencia intrafamiliar en contra de mujeres amas de casa, que por su propia condición se colocan en dependencia y vulnerabilidad económica. Situaciones que son tan comunes que hasta nos parecen normales.

Sin embargo, hemos llegado a extremos terribles, como son los actos de violación de niñas y mujeres, la violencia física en contra de la mujer al interior de los hogares y el feminicidio, en donde la mujer es victimizada por el hecho de ser mujeres.

Esto tiene que cambiar y en este cambio la sociedad es un motor fundamental y el Estado entendido como el sistema gubernamental en su conjunto debe establecer medidas y mecanismos efectivos para ERRADICAR LA VIOLENCIA CONTRA LA MUJER Y SANCIONAR ENERGICAMENTE A LOS FEMINICIDAS, y en este tenor no se vale que los actuales responsables del Estado Mexicano, traten de justificar esta violencia en contra de la mujer a modelos económicos y a gobiernos anteriores.

La delincuencia criminal y la violencia actual en contra de las mujeres es responsabilidad del gobierno actual y por tanto es su responsabilidad establecer mecanismos institucionales en los ámbitos educativos, sociales y penales para prevenir, sancionar y erradicar toda forma de violencia de genero.

De ahí que resulta inaceptable que el Presidente Andrés Manuel López Obrador, ante el llamado a un paro de mueres, infiera que atrás de dicha protesta se encuentra la mano negra de sus adversarios políticos.

Es patético de igual forma que en las redes sociales los bots pro morenistas, los fanáticos de morena usen con retoricas demagógicas datos de anteriores sexenios para desvirtuar esta protesta y que banalicen a las feministas estigmatizándolas como cholas violentas, como feminazis y como activistas del prian.

Pero si esto es lamentable, es aberrante que reconocidas “feministas” insertadas ahora en el gobierno actual, en sus páginas hagan llamados para bociotear el paro de mujeres del 9 de marzo en el que el llamado es a que ninguna se mueva, tratando de desinformar e incluso de medir fuerzas con las mujeres que convocan a este paro, movilizando sus estructuras el 8 de marzo, en eventos de apoyo al presidente AMLO.

Creo que AMLO se equivoca en este tema y que le falta agarrar el toro por los cuernos y convocar a la nación en su conjunto a implantar acciones eficaces y efectivas para erradicar la violencia contra las mujeres.

Considero que al presidente le hace falta sensibilidad y humildad y entender que la vida nacional no gira en torno a él y que debe replantear su estrategia de lucha contra el crimen y la delincuencia.

Pero, en fin, pienso que el día 9 de marzo, las mujeres, SOBRE TODO LAS MUJERES DE LA CLASE MEDIA MEXICANA, darán un gran paso. Sé también, que MUCHAS MUJERES POR IGNORANCIA U OBLIGADAS POR LA NECESIDAD Y EL TEMOR, ACUDIRAN A SUS EMPLEOS Y OBLIGACIONES FAMILIARES. Pero aun así ,creo que todos debemos apoyar esta protesta y sobre todo, entender que todas las mujeres merecen nuestro total respeto y apoyo…¡O no?  ¡Ni una asesinada más! ¡Ni una desaparecida más! ¡Ni una violada más!