Visita Subsecretaria de Derechos Humanos el Centro de Internamiento para Adolescentes en Ensenada

Con la finalidad de constatar las condiciones de estancia digna, segura, trato justo, medidas de prevención, así como el respeto a los Derechos Humanos de las Personas Privadas de Libertad, la subsecretaria del ramo, Rocío López Gorosave, realizó ayer un recorrido al Centro de Internamiento para Adolescentes (foto principal)

Ensenada, B.C., martes 18 de febrero de 2020.- La funcionaria estatal sostuvo una reunión de trabajo en la que participó el Director del centro, José Luis González Zatarain, así como el personal de las áreas técnicas, jurídicas, de seguridad e integrantes de la subsecretaría.

En el Centro de Internamiento para Adolescentes se llevan casos de alrededor de 40 adolescentes, 9 de ellos privados de su libertad, de los cuales 6 son hombres y 3 mujeres, además de cerca de 30 menores con medidas cautelares que no ameritan privación de la libertad.

López Gorosave reiteró la importancia que tiene el pleno respeto de las garantías fundamentales de todas las personas que viven en Baja California, incluyendo aquellos que están privados de su libertad por la comisión de algún delito, especialmente de las mujeres y adolescentes.

En la reunión de evaluación del centro de internamiento para adolescentes (Cortesía)

De igual manera, subrayó que estas visitas se realizan por instrucciones del Secretario General de Gobierno, Amador Rodríguez Lozano en coordinación con el Subsecretario  del Sistema Estatal Penitenciario, Cuauhtémoc Castilla Gracia.

Por su parte, el Director del Centro de Internamiento para Adolescentes, José Luis González Zatarain, informó sobre las acciones que implementan a fin de lograr la reinserción social y familiar de las y los adolescentes, a través de los programas y talleres de las distintas áreas que manejan como: educación, salud, deporte, cultura, trabajo social, además de terapias psicológicas, psiquiátricas, entre otras.

Asimismo, comentó que día con día se cuidan aspectos importantes como la alimentación, la seguridad y el contacto con familiares ponderando siempre el respeto a los derechos humanos.

Ambos funcionarios estatales acordaron trabajar en conjunto manteniendo una constante comunicación y coordinación para que las y los adolescentes puedan superar las causas que los llevaron a ese sitio, integrándose en un futuro al mundo educativo y laboral, sin que su actual condición sea causa de ningún tipo de discriminación social.