REDES DE PODER: Psicopatías 

La peligrosidad es un término que asusta aunque no se entienda bien su significado. Cuando decimos que un delincuente es  peligroso, en criminología nos referimos a su capacidad para poner en peligro a la colectividad.

Alfonso Torres Chávez/ 4 Vientos

Los delincuentes peligrosos llámense seriales, capos, secuestradores etc.,  lo pueden ser por el nivel que alcanzan sus fechorías.

La peligrosidad se mide en base a toda una batería de exámenes que nos dicen que tan peligroso es un sujeto.

Quienes por naturaleza hacen estos exámenes son los criminólogos, que son los expertos en el estudio de las conductas desviadas.

Lo que pudiera estar pasando en México en últimas fechas es que el espacio de los criminólogos está siendo ocupado por personajes que tienen otro perfil profesional.

En México, es común que los espacios de los especialistas estén ocupados por otros profesionistas.

Este es un problema común en nuestro país.

Por eso es que los programas de prevención del delito en muchas ocasiones fracasan, porque están manejados por personas cuyo perfil no es el adecuado.

La peligrosidad como elemento de estudio para saber cómo clasificar a los delincuentes.

Los programas de prevención del delito de todas las Procuradurías o Fiscalías deberían estar encabezadas por criminólogos que son los expertos en la materia.

Esto desde luego, no es para demeritar a otros profesionistas sino para dar la información sobre cuáles son los objetivos de que criminólogos o psicólogos ocupen estos puestos.

Desde luego en México muchas veces no se mide la competencia de las personas para ocupar ciertos puestos.

Y allí están las consecuencias a los ojos de quien quiera verlas.

Por llenar espacios con personas poco calificadas es que México está en una crisis permanente en sus instituciones.

Personas cuyos conocimientos no tienen que ver a veces con su vacante y que llegan a aprender a manejar el puesto que nunca han tenido.

Sin embargo, a las personas calificadas se les ponen miles de trabas,  y este es el punto del artículo: la prevención del delito debería estar manejada por expertos.