Diez músicos masacrados

Diez músicos masacrados

Arturo Mendoza Rangel

Diez músicos masacrados
de forma artera y cobarde,
malditos que hacen alarde
de sus actos desgraciados;
pululan estos malvados
en este nuestro país
dejando una la cicatriz
que estremece su verdad
pues ve la desigualdad
que se cierne de raíz.

Diez músicos en la grama,
en el monte y la miseria
más no provocan histeria
como los muertos de fama;
esos que serán la gama
del despojo a campesinos,
políticos o padrinos
rezando a la hipocresía,
señores de horca que un día
en nuestro suelo admitimos.

Todas las voces del mundo
levantaron su proclama
por canallas cuya fama
frisa en un odio profundo;
pues desprecian nuestro mundo
y solo aman su razón,
son lacras sin corazón
que se sienten superiores
son según ellos mejores,
se apellidan Labaron.

y entre tanto el llanto fluye
con sangre del campesino,
lamentando este destino
que de a poco los destruye;
la felicidad les huye
en ese trajín espeso
sus cuerpos hoy en receso
lucen de pan la vigilia,
¿Dónde estás, Javier Sicilia?
que no vas a darles beso